Calidad y diversificación en infraestructuras con Macquarie- Julius Baer


De acuerdo con un informe reciente de PwC, el mercado de infraestructuras de la India se espera que alcance los 6.600 billones de dólares (aproximadamente 5.089 billones de euros) hacia 2025, lo que supondrá un 12 por ciento de toda la región de Asia-Pacífico.

Una región que globalmente crecerá entre un 7 y 8 por ciento en la próxima década, hasta los 53.600 billones de dólares (aproximadamente 41.330 billones de euros) y representará casi el 60 por ciento del volumen total de negocio en este sector. Un crecimiento que vendrá impulsado principalmente por sectores como vivienda, salud, educación, transporte y telecomunicaciones.

En Africa, los proyectos clave de infraestructuras serán en generación, transmisión y suministro de energía, tanto de energías convencionales como renovables. El presidente entrante de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, anunció en el Parlamento Europeo un plan de 300.000 millones de euros de inversión en infraestructuras e investigación. La financiación sería mixta, pública y privada, pudiendo operar como un vehículo especial dependiente del Banco Europeo de Inversiones (EIB, por sus siglas en inglés)

Moody´s anunciaba recientemente un resurgir del mercado de financiación pública-privada en EEUU impulsado por la necesidad de encontrar fuentes alternativas de financiación para creación y remodelación de infraestructuras de transporte. Se espera asimismo una ola de proyectos en infraestructuras sociales,  como edificios de colegios y juzgados o instalaciones de suministro de agua y de procesado de aguas residuales, entre otros.

Invirtiendo en el sector de infraestructuras, uno de los fondos que mejor comportamiento está teniendo durante el año es la clase C en euros de JULIUS BAER MULTISTOCK INFRASTRUCTURE, que referenciado al índice FTSE Macquarie Global Infrastructure TR obtiene una rentabilidad de 18,20 por ciento.

Sigue un estilo de inversión bottom-up de análisis fundamental para identificar valor a largo plazo en empresas del sector de infraestructuras.

La gestión del fondo corre a cargo de Macquarie Group (Macquarie). Fundado en 1969, es un proveedor global de servicios de banca y gestión de fondos, entre otros. Los gestores del fondo, Anthony Felton y Brad Frishberg,  están apoyados por un equipo de analistas y traders y cuentan además con acceso a la experiencia y conocimientos de un gran número de profesionales del sector de todo el mundo.

Anthony Felton se integró en el equipo de renta variable de Infraestructuras en junio de 2004, como responsable de análisis de compañías europeas, tras su incorporación al grupo Macquarie en febrero de 2004. Desde entonces ha desarrollado una experiencia notable en el análisis de compañías de infraestructuras reguladas – transmisión y distribución de electricidad, gas y agua y servicios públicos – como de infraestructuras demandadas – tales como aeropuertos, autopistas de peaje y puertos.  Entre 1995 y 2005, Anthony adquirió una dilatada experiencia en el mercado financiero en Westpac Banking Corporation, Sydney, West LB y JP Morgan, Londres. Es licenciado en Comercio por la Universidad de Nueva Gales y tiene las certificaciones CPA (Certified Practising Accountant) y CFA.

El proceso inversor parte de un universo de unas 800 compañías, que pasa por un primer filtro que elimina las demasiados pequeñas o poco líquidas o  que no reúnen suficientes condicioines para ser consideradas del sector de infraestructuras.  Sobre las 350 compañías resultantes, se lleva a cabo un test  para comprobar si cumplen los objetivos de inversión de la Estrategia Global de Inversión en Infraestructuras. Este test incluiría una evaluación del país, su política, industria, normativa y, en general, factores macro que pueden afectar a este tipo de empresas; pero también un análisis de fundamentales que incluye sostenibilidad de la estructura de capital, múltiplos de beneficios, crecimiento de beneficios, liquidez y volatilidad.

El siguiente filtro comprueba las características de los valores seleccionados respecto a elasticidad de la demanda, posicionamiento estratégico, estructura de precios y marco regulatorio. Se lleva a cabo asimismo un análisis cuantitativo, basado en sus fundamentales subyacentes, tales como mix de negocio, perfil de retorno o estructura de capital. Para la valoración de acciones se utiliza típicamente un modelo de Descuentos de Flujos de Caja a 10 años. La reducción del riesgo se gestiona a través de la diversificación de la cartera en diferentes países y sectores, para evitar una excesiva concentración.

La cartera resultante incluye entre sus mayores posiciones, la australiana Transurban Group (5,87%) la estadounidense Sempra Energy (5,50%) las canadienses Enbridge Inc (5,22%) y Transcanada Corp (4,94%) y la británica National Grid Plc (3,88%). El mayor porcentaje por país corresponde a EEUU (34,30%) con un 17,20 por ciento distribuyendo entre varios países. Un 10,20 por ciento corresponde a Canadá, 9,40por ciento a Francia y 8,70 por ciento a Inglaterra.

La historia de rentabilidades del fondo lo sitúa en el primer quintil, en el periodo a cinco años, batiendo al índice de su categoría a dos y tres años. Su dato de volatilidad a tres años, de 9,95 por ciento, lo posiciona también por este concepto entre los mejores en el quintil cinco. A un año, se reduce hasta 6,04 por ciento, un valor bastante reducido para una inversión de este tipo.  En este último periodo, su Sharpe es de 3,81 y su Tracking error, respecto al índice de su categoría, de 3,39 por ciento. Pensado para el sector institucional, la aportación mínima necesaria para suscribir este fondo es de 500.000 euros, aplicando una comisión fija de 0,85 por ciento y de depósito de hasta 0,20 por ciento, además de una comisión variable de 10 por ciento sobre resultados positivos del fondo respecto a su índice de referencia.

El equipo gestor continúa viendo síntomas de búsqueda de rentabilidad, en ocasiones dejando de lado la calidad de los activos. El sector de infraestructuras está bien posicionado en este entorno, ya que su rentabilidad está apoyada en los beneficios generados por activos de calidad con una sólida posición estratégica y que proporcionen servicios esenciales. Sus recientes reuniones con representantes del gobierno y de empresas europeas confirmaron su posicionamiento cauto en Europa. Las bajas rentabilidades de los bonos apoyan las valoraciones, a través de menores tipos de descuento y menores costes  en la financiación de operaciones. Sin embargo, la recuperación económica continúa siendo tibia, por lo que se puede esperar un crecimiento modesto en los activos de infraestructuras ligados a ingresos de Producto Interior Bruto.

Aunque continúan siendo positivos en lo que se refiere a activos de calidad, permanecen cautos en cuanto al nivel de estímulo monetarios en la economía global, por lo que han dado un giro defensivo a su cartera.

El fondo muestra una excelente gestión de su volatilidad que ha generado unos retornos importantes en los últimos tres años, consiguiendo resultados superiores en etapas de mercado difíciles.

Para información más detallada, ver ficha a continuación.

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