Caida pronunciada de los mercados


Los mercados cayeron de forma muy pronunciada durante el mes de septiembre, sin que hubiera lugar para el refugio de los inversores. Tanto la renta variable como la fija sufrieron las consecuencias de la falta de rumbo claro, un mercado hipersensible donde la volatilidad está alcanzando cotas altísimas, y unos datos de crecimiento revisados una vez más a la baja. El programa de rescate de Paulson, el secretario del Tesoro americano, y las restricciones impuestas en el uso de “cortos”, marcaron unos últimos días de mes muy agitados.

En los fondos de renta variable las ventas masivas de los inversores castigaron con especial violencia a los sectores más cíclicos, como el tecnológico y las materias primas, frente a los más conservadores, que aún así, también sufrieron fuertes recortes. Los fondos sectoriales de finanzas y todo aquel fondo que tuviera una significativa exposición al sector bancario se vio fuertemente lastrado por la falta de confianza existente entre entidades, la cual está aumentando la desconfianza entre los agentes del mercado, colapsando el normal funcionamiento del mercado de crédito. Fruto de la falta de liquidez en el mercado, los segmentos de pequeñas y medianas compañías han sufrido en una mayor medida, que los fondos que invierten en grandes empresas Geográficamente, los fondos japoneses y los emergentes fueron los que más sufrieron, disipando en cierta medida la arraigada idea del decoupling, mostrando la dependencia existente a lo que acontece en EEUU y Europa.

En renta fija, los diferenciales continuaron su ampliación, en un claro movimiento hacia mayor calidad y liquidez. En general, las curvas de los distintos mercados se pronunciaron, en un mercado donde la liquidez escasea en los activos más arriesgados. Los fondos de renta fija con mayor componente de crédito, como los de convertibles, de high yield o los de deuda emergente, fueron los más castigados, con fuertes caídas, aceleradas en algunos casos por la salida atropellada de partícipes que huyen hacia activos de deuda pública. Los fondos monetarios, como consecuencia de la falta de liquidez existente y los casos acontecidos en Estados Unidos fueron y son objeto de un exhaustivo estudio de su cartera, prevaleciendo aquellos que tienen exposición gobiernos y colateralización de sus activos.

Los fondos de gestión alternativa también obtuvieron rentabilidades negativas, con productos en continuo desapalancamiento, un regulador impidiendo el uso de “cortos” y un mercado de crédito en crisis que dificulta cualquier tipo de financiación. Sólo las estrategias de arbitraje de volatilidad dieron alegrías a los inversores.

El efímero refortalecimiento del dólar frente al euro fue la noticia más destacada en el mercado de divisas, lo que mitigó las rentabilidades negativas de los fondos denominados en dólares y tuvo un impacto sobre materias primas como el petróleo que bajó hasta los 90USD/barril. Iniciado octubre, los mercados continúan anclados en la indefinición y la falta de confianza.

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