Caen en picado las expectativas de una subida de tipos de la Fed en diciembre


Tras la victoria de Donald Trump, los mercados han empezado a digerir la posibilidad de que la Reserva Federal tampoco suba los tipos de interés en diciembre, pese a que lleve señalizando esta fecha. “Se daba por cierto que la Fed iba a subir los tipos 25 puntos básicos en diciembre, pero la incertidumbre derivada de la victoria de Trump hace que sea mucho menos probable”, declara Jim Leaviss, jefe de renta fija minorista de M&G Investments. “La probabilidad implícita de una subida de tipos ha pasado de más del 80% al 50%. Las expectativas de tipos para 2017 han descendido también”, añade.

El experto se fija en la reacción del mercado de deuda “a medida que la posibilidad de que ganara Trump se fue haciendo más real” (leer más). Así, inicialmente los rendimientos de los treasuries a diez años cayeron 14 puntos básicos, hasta el 1,74%, pero posteriormente volvieron a subir hasta el 1,81%, reflejando la fuerte volatilidad que está experimentando la clase de activo. En el cómputo global, el gestor observa una caída moderada de 5 puntos básicos en el tipo de los bonos a 10 años. “Cabría pensar que es un afecto perverso, dado que Trump ha hablado abiertamente de aplicar quitas a los inversores en bonos del Tesoro de EE. UU., pero es simplemente un movimiento de búsqueda de la seguridad”, explica.

“La subida de los tipos por parte de la Fed en diciembre está ahora menos segura y debería traer al menos una pausa”, comenta Fabrizio Quirighetti, director de inversiones de SYZ AM. Éste prevé que los bonos del Tesoro de EE.UU. y otros bonos soberanos de elevada calidad retrocedan al menos 20 puntos básicos. También espera un rendimiento inferior de los TIPS (bonos ligados a la inflación del Tesoro de EE.UU.) y los mercados de crédito. “Incluso si la ampliación de los diferenciales fuera limitada en esta etapa, el crédito en cualquier caso se comportará peor que los bonos del gobierno”, sentencia.

Los expertos de Standard Life Investments (SLI) creen que hay más probabilidades de que la Fed posponga la siguiente subida de tipos hasta 2017, “porque esperará a que haya más claridad en las previsiones políticas y de mercados”. No obstante, consideran que “una vez que se calme el ruido y se vuelva claro que la política fiscal va a ser más expansiva, probablemente la Fed recomenzaría a elevar la tasa de tipos, y a un ritmo más rápido del que habría sido el caso de mantenerse la continuidad de las políticas de la Administración Obama”.

No obstante, si Trump demuestra que se va a tomar en serio una agenda más proteccionista, entonces “las consecuencias negativas para la actividad económica y los márgenes corporativos fácilmente podrían compensar a los beneficios de los estímulos fiscales”. En este escenario se volvería más probable que la Fed retrasase más tiempo las subidas de tipos, aunque matizan que "con esos posibles resultados tan particularmente disruptivos, la Fed podría considerar incluso nuevos estímulos”. Desde la gestora creen que aportarán pistas importantes sobre el rumbo de la Fed en el corto plazo las expectativas de inflación y los costes laborales unitarios.

Ed Perks, director de inversiones de renta variable de Franklin Templeton Investments,  recuerda que “la Fed ha estado operando con un marco basado en datos para realizar su evaluación sobre el momento y la magnitud de subidas de tipos futuras”, a lo que se añade que a la institución cada vez le preocupan más las amenazas externas al crecimiento. En vista de este modus operandi, Perks coincide en que la Fed será cauta y optará a que se aclare el entorno antes de actuar, dado que su comportamiento hasta ahora ha reflejado que “las subidas de tipos señalan típicamente la creencia de la Fed de que la economía estadounidense ya no está en una posición vulnerable”, mientras que la elección sorpresa de Trump puede plantear desafíos al crecimiento.

Hay gestoras que difieren de este nuevo consenso sobre la Fed. Desde BlueBay, el corresponsable de deuda con grado de inversión Mark Dowdling afirma que “la economía estadounidense mantiene un momento razonable y, si los mercados estadounidenses se estabilizan, es probable que la Fed suba tipos en diciembre”. François Rimeu, responsable de Cross Assets de La Française AM, subraya que “el crecimiento en EE.UU. es correcto, la inflación está en alza y además Janet Yellen ha comunicado mucho y ha preparado al mercado para una subida de tipos en diciembre”.

Dudas sobre el futuro de Janet Yellen

Janet Yellen también ha sido objeto de crítica por parte de Donald Trump, que ha cuestionado su independencia al afirmar que trabajaba al servicio de Obama. Rimeu señala que “es posible que en un futuro cercano se abra un debate sobre el futuro de Yellen una vez que su mandato culmine en marzo de 2018. Yanet Yellen es demócrata por lo que es poco probable que vaya a renovar en su cargo en 2018”. Aunque el experto aclara que no cree que esta especulación vaya a afectar a la próxima reunión del FOMC (14-15 de diciembre), sugiere que “esta elección podría afectar a la política de la Fed para 2017, pero es demasiado pronto para decir en qué dirección”.

Simon Ward, economista jefe de Henderson, también ve probable que Yellen complete su mandato, que finaliza en febrero de 2018, pero cree que “en cualquier caso, es improbable que Trump designe a un sustituto que tenga planteamientos menos expansivos monetariamente hablando”.

Los analistas de Goldman Sachs AM van todavía más lejos. Aunque descartan acciones monetarias en diciembre, en espera de más certidumbre, declaran: “Pensamos que es probable que el sesgo de la política monetaria se vuelva más hawkish en el largo plazo, pues el proceso de selección del sustituto de Janet Yellen empieza el año que viene”.

 

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