Buffett aprueba un split de sus acciones y da entrada al inversor minorista


Warren Buffett ha decidido abrir las puertas de Berkshire Hathaway y dejar que los ciudadanos de a pie puedan entrar en la compañía. según recoge El Economista, el inversor aprobó un split en la proporción 50 títulos nuevos por cada uno que tenga de la clase B de Berkshire, también conocidas como baby B's, lo que reducirá el precio de 3.000 dólares a poco más de 60. De esta forma, se permitirá el desembarco de una nueva oleada de inversores. Al menos así lo adelantaba ayer The Wall Street Journal, que relacionaba esta decisión con la adquisición del titán ferroviario, Burlington Northern Santa Fe, una compra con la que Buffett y su equipo quiere dar entrada a nuevos accionistas con un perfil distinto, es decir, aquellos que prefieran operar a corto plazo y puedan permitirse inversiones mucho más modesta de alrededor de 65 ó 66 dólares por título. Eso sí, de momento, Berkshire no tocará las acciones de clase A, cuyo coste alcanzan los 100.000 dólares. El plan es sencillo y demuestra una vez más la brillantez de Buffett. Berkshire pidió a todos sus inversores que aprobasen esta división para poder ofrecer sus valores a los accionistas de Burlington, la ferroviaria que Buffett decidió comprar el pasado noviembre a cambio de 34.000 millones de dólares en acciones. Gracias a este split, será mucho más barato para los inversores posicionarse del lado de Buffett en esta operación, que llegó a calificar como "una oportunidad única en el futuro de EEUU". De paso, la depreciación del coste de las acciones de clase B podría permitir también el acceso al índice S&P 500. Hasta ahora los títulos de Berkshire no tenían la suficiente líquidez para formar parte del indicador, sin embargo, muchos gestores ya se frotan las manos al pensar que podrán incluir estas acciones en sus carteras. Aun así, ésta no es la primera vez que en sus 55 años de vida, Berkshire hace temblar su estructura para abaratar el precio de algunas de sus acciones. En 1996 comenzó a ofrecer sus acciones de clase B al público por primera vez, con la intención de permitir que algunas mutuas y fondos de inversión tuvieran acceso al imperio de Buffett sin tener que desembolsar los 35.000 dólares que por entonces costaba una acción de clase A. Por aquel entonces, las bautizadas como baby B´s se cambiaron a una trigésima parte del valor de un título preferente o de clase A. Por aquel entonces la estrategia logró recaudar cerca de 565 millones de dólares para Berkshire y sumó cerca de 40.000 nuevos inversores al selecto club del Oráculo de Omaha. Al comienzo el volumen de compra de acciones de clase B de Berkshire, especialmente en 1997, se mantuvo bastante tímido sin embargo a finales de los 90, comenzó a despegar, tras el uso de las mismas para comprar nuevas compañías. Desde diciembre de 2005, su volumen ha excedido el millón de acciones. De momento el consenso que recoge FactSet confía en el gurú y sitúa en 125.000 euros el precio objetivo de sus acciones de clase A, aunque los expertos sólo recomiendan mantener sus títulos

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