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Brexit vs. sector financiero


TRIBUNA de Rosa M. Mateus, senior manager en España del CISI (Chartered Institute of Securities and Investments).

Ríos de tinta han corrido ya sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Y más que correrán ya que el proceso de negociación de salida y términos relacionados, será largo y complejo.

Globalmente, tanto a nivel de gobiernos, como a nivel corporativo e incluso de manera individual, todos estamos expectantes ante el desarrollo y conclusión de este acontecimiento.

Es innegable que se avecinan tiempos difíciles no sólo para los británicos sino para la Unión e incluso para allende los mares, tanto en Asia como en Norteamérica, dadas las relaciones y acuerdos comerciales existentes entre las partes interesadas.

Cuando la ebullición del sobresalto inicial se vaya calmando progresivamente, los socios tendremos que tomar la situación como una nueva oportunidad en lugar de promover un ambiente de derrumbe y hundimiento, por estar en mayor o menor acuerdo con el resultado del referéndum efectuado el pasado 23 de junio, porque sin lugar a dudas nos afectaría a todos y no para bien. Sabiendo que será difícil y que estamos ante un escenario nuevo, es obligatorio encontrar un punto de equilibrio y esforzarnos en que sea lo menos dramático y perjudicial posible ya que dadas las implicaciones de flujos comerciales existentes y que difícilmente serán modificados, lo inteligente sería generar el menor estrés e impacto negativo posible, sacando los mayores beneficios de la nueva situación.

Está previsto a nivel global que en 2030 los bancos tendrán establecidos los más altos estándares de servicio y relaciones con los clientes de largo recorrido, la interacción será mucho más personal y de mayor confianza. Los clientes están tomando cada vez más un mayor control de sus relaciones financieras y ello va al alza y en constante crecimiento. Los bancos van a profundizar sus conexiones personales con los clientes a través de técnicas de análisis de datos que a día de hoy pueden parecer de ciencia ficción, según los patrones actuales.

La demografía impulsará el futuro de la banca. Las predicciones globales indican que para entonces se sobrepasarán los 8 mil millones de habitantes, una población que va a ser cada vez más anciana. Serán necesarios nuevos modelos de negocio bancario para dar un buen servicio a los clientes, los cuales en su gran mayoría serán urbanos. Teniendo en cuanto la larga y nutrida trayectoria de los británicos en el sector financiero, su aportación al mismo y el reconocimiento de que gozan en los principales centros financieros del globo en cuanto a competencia y conocimiento y que un alto porcentaje de su población no quería salir de la Unión Europea, mayormente los jóvenes preparados y cualificados que en gran proporción trabajan en el sector, no debemos desaprovechar esta cantera, al contrario sería bueno poder entrar en sinergias de beneficio mutuo. Está claro que ellos no se quieren quedar aislados y los demás países tampoco queremos quedarnos sin su experiencia y saber hacer.

También es cierto que la época de los grandes imperios es cosa del pasado, a excepción quizás de los emergentes India, China y Brasil. Los países pequeños tenemos que agruparnos para ser fuertes y llegar a todo tipo de acuerdos que nos permitan seguir creciendo y contando en el panorama económico y político mundial. Se trataría pues de poner en práctica una decisión y enfoque más de ámbito geopolítico que de dejarse llevar por el sentimentalismo y la irracionalidad.

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