Bonos cubiertos, deuda financiera y duraciones medias: las tres claves de BNP Paribas IP en renta fija europea


Corren tiempos difíciles para la renta fija. A pesar del anunciado plan de la Reserva Federal estadounidense de empezar a retirar progresivamente sus estímulos monetarios en enero, requisito indispensable para una eventual subida de los tipos de interés en ese país, otros bancos centrales mantienen los recortes de tipos –como el aplicado por el BCE el pasado mes de noviembre– y las inyecciones de liquidez –como las del Banco de Japón o el de Inglaterra– por lo que los expertos advierten de que el actual entorno de tipos bajos se prolongará en el tiempo.

En Europa, además, las cosas se han vuelto un poco más complicadas para ciertos segmentos de la renta fija tras la entrada en vigor, el pasado mes de julio, de la última versión de la directiva europea sobre requisitos de capital (CRD IV), por la que se transponen a la legislación europea los estándares de Basilea III y según la cual la deuda sénior pierde su estatus de ‘intocable’ y podría ser objeto de quitas en caso de rescate.

“El entorno de la banca europea ha cambiado radicalmente, lo que implica nuevos riesgos pero también nuevas oportunidades”, afirma Arnaud-Guilhem Lamy, responsable de deuda financiera, bonos cubiertos e ISR en BNP Paribas Asset Management, el socio de BNP Paribas Investment Partners especializado en renta fija de la eurozona.

De entre los diferentes segmentos de la renta fija, Lamy, que reemplazó a Claude Guérin al frente del Parvest Bond Euro Medium Term en enero de 2013, apuesta por los bonos cubiertos o garantizados, ya que “ofrecen un nivel superior de seguridad −por la garantía estructural que incorporan y porque están excluidos de las quitas en caso de rescate− y una volatilidad mucho menor que la de la deuda bancaria preferente no garantizada. Con respecto de la deuda soberana, ofrecen mejor rentabilidad y menos ambigüedad en cuanto a su estatus legal”.

Esta opinión queda patente en los movimientos que ha registrado el fondo en el último año: mientras la asignación a bonos gubernamentales y a crédito corporativo no financiero perdía peso en la cartera, ha aumentado la asignación a bonos cubiertos y a deuda financiera, dos segmentos en los que el fondo, que se gestiona activamente, está sobreponderado con respecto a su índice de referencia (el Barclays Euro Aggregate 3-5y).

“Estamos positivos en deuda financiera porque los diferenciales ofrecen una prima interesante para las calificaciones más bajas en comparación con el riesgo de impago”, explica Lamy. “Y somos muy selectivos con los emisores con calificaciones superiores a A- porque los bonos de mayor calidad están caros”. Para el gestor, la reciente reforma de los rescates europeos debería provocar un estrechamiento de diferenciales entre deuda sénior y subordinada y por eso “hemos aumentado de forma selectiva el peso de la deuda subordinada, poniendo el énfasis en los bancos más grandes que no necesitan ayuda estatal”, señala.

Oportunidades en la parte media de la curva

Con un patrimonio de 933,3 millones de euros, el Parvest Bond Euro Medium Term invierte en bonos e instrumentos financieros a medio plazo denominados en euros con una calificación mínima de BBB en el momento de la compra, pudiendo tener ocasionalmente alguna posición con una calificación inferior. “Sabemos que los tipos de interés a corto plazo se mantendrán bajos durante más tiempo, por lo que los bonos a medio plazo pueden ser una buena solución”, afirma Lamy.

En cuanto a las duraciones, el gestor explica que han estado “negativos en duración modificada hasta la reunión del FOMC de septiembre de 2013 porque ya estaba todo descontado. La duración modificada infraponderada, sobre todo en Alemania y Francia, ha sido una importante fuente de rentabilidad, mientras que mantenemos una duración sobreponderada en Italia y España porque ahora mismo resulta interesante”.

A la hora de invertir, Lamy y su equipo aplican una disciplinada selección de títulos vinculada a un análisis crediticio fundamental. “Los diferenciales pueden variar notablemente entre las distintas jurisdicciones y entre emisores, lo que crea atractivas oportunidades para que los gestores activos aporten valor”. ¿Y cuáles son los principales factores de riesgo ahora mismo? Lamy no lo duda: “El aumento de los tipos de interés de los países AAA y la inestabilidad política relacionada, por ejemplo, con los gobiernos de coalición”.

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