BlackRock vs J.P.Morgan AM vs Aberdeen: tres visiones sobre el estado de los mercados emergentes


El estado de los mercados emergentes ha sido uno de los temas centrales de la III Conferencia anual de Morningstar, que se celebró ayer en el Palacio de Correos, actual Ayuntamiento de Madrid. Las declaraciones más significativas sobre esta temática de inversión se han de atribuir en primer lugar a Sam Vecht, responsable del equipo de renta variable emergente de BlackRock, que participaba en una mesa redonda sobre oportunidades de renta variable más allá de la Europa desarrollada junto con Mark Donovan, consejero delegado y gestor de Robeco, y Thomas Schüssler, director, gestor y responsable de estrategia global de dividendos de DeAWM. Los otros puntos de vista más destacados sobre los países en vías de desarrollo los aportaron Devan Kaloo –responsable de renta variable emergente y gestor en Aberdeen- y Richard Titherington, director de inversiones de renta variable emergente y gestor de J.P.Morgan AM.

Sam Vecht ha destacado por su estilo franco y directo a la hora de exponer algunas de sus ideas sobre la situación de los mercados en vías de desarrollo. “Aunque suene extraño, yo estoy tácticamente alcista en emergentes porque están muy baratos”, afirmó. Otro punto interesante sobre su visión como gestor es el hecho de estar cauto con las compañías de rápido crecimiento: "tiendo a desconfiar de las compañías emergentes que han pasado mucho tiempo con una ventaja competitiva”.

“Me gusta comprar acciones baratas en países donde las cosas están empeorando”, añade Vecht, que pone como ejemplo su inversión en el banco ruso Sberbank. El gestor se mostró particularmente vehemente con este estilo de inversión a la contra: “Cuando todo el mundo está hablando de la anexión de Crimea por Rusia es el momento de comprar, no de vender. Nunca hay nada seguro cuando se está invirtiendo en emergentes, la cuestión es que el precio ofrezca una recompensa. No hay que centrarse en lo que dicen los periódicos, sino en los precios”. “Pienso que Kiev es un sitio interesante donde invertir”, remató el responsable de bolsas emergentes en BlackRock.

A la hora de gestionar su fondo, Vecht recomienda combinar el análisis top down con el bottom up. Como resultado de su proceso de selección, declara que actualmente no encuentra interesantes los valores del sector de consumo pero sí compañías financieras, industriales e incluso de telecomunicaciones. La del consumo no es la única temática de actualidad con la que el gestor se muestra crítico. Éste afirma que “la demografía es un buen tema de inversión en los países desarrollados, pero peligroso en los emergentes”. “No espero oportunidades en las farmacéuticas más grandes y comerciales porque mucho del potencial ya está en precio, aunque sí veo atractivas algunas compañías concretas”, aclara.

La diferente concepción del gobierno corporativo de las empresas de países en vías de industrialización fue un punto en común en los tres discursos de los expertos. Según Vecht, “en los países emergentes la influencia del Gobierno es más grande sobre los gobiernos corporativos de las empresas. Pero el mayor factor a la hora de analizar una compañía emergente es ver hacia dónde se dirige sus flujos de caja, no la gobernanza. Hay que tener en cuenta la naturaleza de las distintas culturas, conocerlas y respetarlas”.

Richard Titherington también hace hincapié en cómo utilizan las compañías su volumen de efectivo, pero muestra un punto de vista diametralmente distinto. “Para mí, el gobierno corporativo es el principal problema: muchas compañías emergentes no siguen la mayoría de propuestas de los accionistas. La clave es seguir el rastro del efectivo, las compañías que pagan dividendos suelen tener mejor gobernanza que las que no”. El director de inversiones emergentes de J.P.Morgan AM aborda en profundidad la cuestión de las retribuciones: “Una compañía que pague el 100% de sus beneficios en dividendo no tiene mucho margen para seguir creciendo, una compañía que pague el 50% tiene más probabilidades de seguir avanzando en el largo plazo y una que no pague nada, tienes que encontrar otros motivos para justificar el crecimiento”. Más adelante, el gestor introdujo un matiz a esta afirmación: “Tenemos que vivir con un incremento de la volatilidad, pero en los países emergentes una compañía es igual que una desarrollada, sólo sobrevivirá si hacen una gestión sostenible”.

En cambio, el experto muestra una opinión similar a Vecht a la hora de cómo interpretar las noticias procedentes de estas regiones: “Cualquiera que se fije sólo en los problemas políticos de países emergentes, como por ejemplo en Tailandia, no invertiría nunca en estos mercados. El caso de Rusia y Ucrania es ligeramente diferente, porque no es un riesgo político, sino internacional, y afecta a los inversores. Dicho esto, creo que la renta variable rusa está barata”.

El caso de China

La teoría de Titherington es que “los inversores en emergentes tienden a oscilar desde el optimismo al pesimismo: lo importante es saber si la compañía va a ser la correcta a largo plazo. China es un ejemplo clásico de esa visión cíclica. Su economía se está ralentizando, y lo importante es estudiar la rentabilidad que pueda generar, pues la economía china es difícil de manejar”. “El problema es que hace tres o cuatro años hubo demasiado optimismo en China”, sentencia al respecto, para a continuación matizar que se muestra optimista con la segunda economía del mundo “porque todavía presenta potencial de desarrollo”. Para el inversor que quiera entrar en este mercado y beneficiarse de las reformas aprobadas recientemente por el Partido Comunista de China, la recomendación del experto de J.P.Morgan AM es la que sigue: “Es muy importante encontrar un tema secular con un ciclo de negocios alrededor y saber beneficiarse del mismo”. Pone como ejemplo la industria automovilística china, de la que cree que se expandirá en los próximos años.

Más crítico se ha mostrado con otras temáticas de inversión que han gozado hasta ahora de popularidad entre inversores y gestores de fondos. “Elegir multinacionales para entrar en países emergentes funcionó en los últimos cinco años porque entonces los mercados europeos y el estadounidense estaban muy deprimidos y los emergentes estaban muy baratos. Esto ha hecho pensar que invertir en valores como Coca-Cola es una buena idea para entrar en emergentes, pero este tipo de compañías ya se han revalorizado”, constata.

Al preguntarle por otros mercados más allá de los englobados por las siglas BRIC, el gestor de J.P.Morgan AM reflexiona: “Una inversión atractiva es fundamentalmente una inversión infravalorada. África ahora está cara, pero desde el punto de vista del largo plazo es fantástica. Creo que quizá hay demasiado optimismo con los mercados frontera y mucho pesimismo con los BRIC”.

“Lo importante de China es comprender que es imposible que siga creciendo al mismo ritmo, tenemos que acostumbrarnos a que las reformas llevarán a una normalización del crecimiento” opina por su parte Devan Kaloo. El gestor de Aberdeen revela que en su equipo no ven cambios fundamentales en China, y por ello estiman que esta economía ofrece poco atractivo, y que sin embargo sí se pueden encontrar buenas oportunidades en otros puntos del universo emergente.

Devan Kaloo hace hincapié en cómo interpretar los datos empresariales, puesto que para él la clave para invertir en bolsas emergentes es “comprar las compañías mejor preparadas para afrontar tiempos difíciles”. “También es importante que haya un elemento de sostenibilidad, es buena idea buscar compañías con muchas conexiones internacionales”, añade. Entre los sectores donde está encontrando más ideas actualmente, Kaloo destaca el financiero (excluyendo China) por sus valoraciones atractivas.

Kaloo cree que resulta difícil predecir los movimientos bruscos de acciones y divisas en el corto plazo, pero se muestra constructivo: “Las ventas masivas ofrecen oportunidades para comprar buenas compañías”. Con respecto a estos movimientos bruscos, resulta inevitable abordar el tapering de la Reserva Federal.  “La retirada de estímulos de la Fed ya ha sido largamente descontada por los mercados. No sé cuándo volverán los flujos de entrada a los emergentes, pero la cuestión es que los mercados desarrollados –especialmente EE.UU.- están caros, mientras que los mercados emergentes están baratos y cuentan con compañías con potencial alcista”, concluye el experto.

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