Bill Gross advierte: EEUU dejará de pagar su deuda si no hay una reforma del gasto social


En su último comentario de inversión, titulado “Skunked” –en relación a la famosa mofeta Pepé Le Pew-, Bill Gross ha emitido una clara advertencia a los inversores sobre la situación de deuda de Estados Unidos, argumentando que el país podría sufrir un default o impago del su deuda a menos que asuma una seria reforma del sistema de ayuda social. Así, cree que la reducción del gasto público es necesaria para preservar la integridad del mercado de bonos del tesoso estadounidense, manteniendo los bajos tipos de interés, y para promover una economía estable.

 

 

El mayor investor de renta fija del mundo y responsable y fundador de PIMCO cree que Washingon es incapaz de reconocer que el 75% de su presupuesto es no discrecional y está basado en el sistema de ayuda social. “Sin intención de atacar este sistema, es decir, el sistema médico, el seguro médito estatal y de la Seguridad Social, estamos esnifando 1 billón de dólares de déficit, pues esas tres categorías suponen ahora el 44% del gasto federal total”, dice Gross.

El gestor apunta que descontando defensa y el pago de la deuda nacional, los gastos discrecionales que quedan para la educación, infraestructura, agricultura y vivienda constituyen el 25% del presupuesto de gasto fiscal de 2011 de 4 billones de dólares. “Aun elimándolo, el déficit aún sería de 700.000 millones”, comenta.

“El gasto en ayudas sociales es donde está el dinero y donde se necesita una reforma”, afirma Gross, convencido de que si el país fuera una empresa, ningún prestamista daría crédito a una corporación con tales cifras porque sabría que la única salida al dilema, a parte de fuertes recortes en los gastos sociales, está en el impago de deuda a través de una o una combinación de cuatro vías: directamente mediante la derogación del contrato, algo impensable; mediante la aceleración de la inflación, probable pero una medida poco significativa en su impacto; mediante el debilitamiento del dólar, algo que está ocurriendo en la actualidad; y mediante los tipos de interés y las rentabilidades de los bonos del Tesoro muy por debajo de sus niveles históricos, pagando a los ahorradores menos y esperando que no se quejen.

“Si estuviera en el Congreso mi discurso sería el siguiente: Soy representante de una gestora de 1,2 billones de dólares, orientados históricamente a los bonos, que ha estado vendiendo Tesoros porque tienen poco valor en un contexto de deuda de 75 billones de dólares. A menos que el sistema de ayudas sociales sea reformado de forma sustancial, creo que el país dejará de pagar su deuda; no de la forma convencional sino a costa del bolsillo de los ahorradores a través de una combinación de políticas menos observables e incluso verificables –inflación, devaluación de la divisa y tipos de interés bajos e incluso negativos-”, asegura.

Gross termina dando las gracias a Pepé Le Pew y haciendo un paralelismo con el “odor” de la política en el país. “Gracias, y como Pepé Le Pew, ¿por qué no intentáis fingir al menos que sois un gato de habla francesa? El odor en estas cámaras es demasiado familiar”, apostilla.

 

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