¿Bendición o maldición de la deuda? Los países con hogares más endeudados son los más ricos


Los hogares de todo el mundo han duplicado el peso de su deuda sobre sus ingresos en los últimos 30 años. Así, si antes de 1975 era difícil que pasara del 75%, en el año 2000 la de Canadá, Alemania, Reino Unido y EE. UU. era equivalente a los ingresos de doce meses y en Japón, de 15, mientras y aunque parezca paradójico, Italia tiene la menor ratio de los países del G-7.

En total, la deuda de los hogares es mayor en Norteamérica, Europa y Asia Pacífico (excepto China e India), que en conjunto suponen el 94% del total. Los niveles más bajos son para China, India, Latinoamérica y África según los datos del Informe Global de la Riqueza de 2012 elaborado por Credit Suisse, en el que los autores se plantean que la deuda es una bendición a la par que una maldición.

Y es que en términos de deuda por adulto, los más endeudados son también los más ricos, como Dinamarca, Noruega y Suiza, pues la media de Grecia, Italia, Portugal y España es mucho menor, según el estudio. Además, los datos muestran que la subida del apalancamiento ha sido mucho mayor en el mundo emergente que en el desarrollado –con una media del 45% de crecimiento– desde el año 2000; países que también han mostrado mayores tasas de crecimiento.

El informe, que combina los datos de endeudamiento de los hogares con el de los países (“un rápido crecimiento en la deuda personal en un país endeudado es indicativo de un crédito muy relajado con potenciales mayores implicaciones”), señala los problemas de endeudamiento público de Hungría o Grecia, pero concluye que países de la eurozona como Irlanda, Italia, Portugal o España están mejor situados para absorber la deuda pública que Grecia. Aunque la ratio de ésta sobre los activos financieros de los hogares es mayor a la media (en España es del 56% frente al 41%). En general, exceptuando los países nórdicos, la situación financiera pública frente a los hogares empeoró entre 2000 y 2011 en casi todo el mundo, sobre todo a partir de 2008.

Lento camino a la igualdad

En los últimos años, a pesar de la crisis, también se ha creado riqueza: 109 billones de dólares, con una contribución destacada del mundo en desarrollo que, de continuar, podría reducir los desequilibrios. Y es que menos de la mitad de la población posee el 1% de la riqueza total, mientras el 10% de los ricos tienen el 86% y el 1% de los de mayores patrimonios, el 46%. “Con todo, cualquier tendencia hacia la igualdad será lenta”, dice el informe. Ahí juega un papel clave la herencia, que supone entre el 30% y el 50% de la riqueza en los países de la OCDE, pero un porcentaje muy bajo en las economías en desarrollo. En total, un tercio de los multimillonarios de Forbes han heredado su riqueza.

Tendencias de futuro

En un entorno de crecimiento económico estable y moderado, la riqueza de los hogares podría crecer en un 50% durante los próximos cinco años, pasando de 223 billones de dólares en 2012 hasta 330 millones en 2017, con un fuerte salto de los países en desarrollo. El número de millonarios llegaría a 46 millones, 18 millones por encima del número actual, gracias al crecimiento tanto en el mundo desarrollado como emergente, pues países como Brasil, Rusia o Malasia doblarán su cifra.

El informe espera que los países con rentas bajas y medias, que suponen el 20% de la riqueza mundial, contribuirán en un 32% a su crecimiento en los próximos cinco años. Por sí sola, China añadirá 18 billones, sobrepasando a Japón como el segundo país más rico del mundo, mientras Asia-Pacífico (sin India) contribuirá en esa línea y Latinoamérica con 6 billones, seguida de lejos por África, cuya riqueza será de 4 billones en 2017. “A pesar del rápido empuje de los últimos años, los países con rentas bajas y medias aún tienen potencial de acumulación de riqueza”, dice el estudio. Con todo, Estados Unidos seguiría siendo el número uno en la liga, con 89 billones de dólares.

En cinco años, la Eurozona alcanzará el nivel de riqueza actual de EE. UU., mientras Corea del Sur se situará en niveles del país en 1921 y China, de 1992, avanzando en cinco años lo que la economía americana en 22. A pesar de los pasos adelante de los últimos años, el nivel de riqueza en Rusia está 112 años por debajo de EE. UU.  y en cinco años se comparará con el estado de la primera economía del mundo en 1904. 

En términos de riqueza por adulto, Suiza, Australia y Noruega se mantendrán en lo alto de la lista, mientras EE. UU. desplazará a Japón del cuarto lugar.

 

 

 

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