Bellevue: el potencial de las reformas estructurales en África


Malek Bou-Diab, gestor principal del fondo de Bellevue AM de renta variable africana, el BB African Opportunities, reconoce que los tiempos son preocupantes para los inversores en renta variable africana. S bien ningún país es inmune a la volatilidad mundial, constata que muchos mercados africanos han mostrado una notable resistencia. El experto aplica a la región un tema que está ofreciendo promesas de inversión en otras regiones del mundo (véase India, China o México), las reformas estructurales: los políticos se ven obligados a reconsiderar sus decisiones estratégicas a largo plazo para proteger a sus economías de las perturbaciones, y eso representa una oportunidad para los inversores. 

"A largo plazo, los factores favorables para las economías africanas han sido los precios de las materias primas, animados por el crecimiento de China y las condiciones de dinero relativamente fácil de los últimos años. Estos apoyos están desapareciendo", afirma Bou-Diab. Ahora, en cambio, la dependencia de China ha castigado a los exportadores de materias primas; así, la desaceleración económica ha provocado problemas a las compañías mineras de oro de Ghana y a las de cobre de Zambia. El endurecimiento de la política monetaria, al menos en EE.UU., también deja al descubierto las grietas causadas por la débil disciplina fiscal de gobiernos que se han endeudado para alimentar las subidas salariales y el consumo.

"Es un toque de atención para las economías africanas, y ya hemos notado la presión en los mercados de divisas y renta fija. Estas dificultades impulsarán las reformas de los gobiernos. En ocasiones tienen que verse con la espalda contra la pared para implementar cambios estructurales", explica Bou-Diab.

La cuestión es que la presión y el compromiso de cambio varían según la situación local. El gestor pone como ejemplo negativo a Nigeria: su economía y su mercado están protegidos por un precio del petróleo superior a los 100 dólares el barril. Aun así, el gobierno no se está ayudando a sí mismo. El Presidente del banco central Lamido Sanusi fue despedido recientemente tras poner al descubierto un agujero negro financiero en los ingresos del petróleo. “Los inversores tienen motivos para estar nerviosos, pero seguirá habiendo oportunidades mientras el precio del petróleo sea alto”, indica Bou-DIab. Éste comenta más aspectos del mercado nigeriano: "Las valoraciones de los títulos de consumo son elevadas y sus resultados siguen decepcionando, por lo que es mejor evitarlos. La banca también tiene un gran potencial y su valoración es atractiva, pero sufre las consecuencias de un sistema financiero ineficiente".

Para el gestor se sitúa en el otro extremo del espectro Kenia. Junto con Marruecos, Túnez y Egipto debería beneficiarse de la caída de los precios de las materias primas. Aun así, estima que el gobierno keniano parece más comprometido con las reformas, pues es consciente de que debe invertir en infraestructura y alejar a la economía de las importaciones y el consumo para aumentar su resistencia a las perturbaciones globales.

El experto de Bellevue también tiene en cuenta en su análisis de la economía keniana el apoyo del FMI. Aunque Kenia exhibe un déficit fiscal y de la balanza por cuenta corriente, el chelín keniano sufrió menos que otras monedas africanas durante el reciente periodo de volatilidad. Según Bou-Diab, el análisis del FMI indica que gran parte del déficit se debe a la inversión en bienes de equipo, que a largo plazo es una clara señal para los inversores de que la economía se recuperará de manera sostenible.

El gestor dedica un breve comentario a Egipto, país del que afirma que “sigue su propio curso”. El mercado ha subido sensiblemente, lo que ha llevado a Bou-Diab a recortar algunas exposiciones. "El repunte desde principios de año ha sido una sorpresa. Los títulos inmobiliarios subieron exageradamente cuando los inversores hicieron caso omiso de los riesgos. El catalizador fue una promesa de inversión de 40.000 millones de dólares en viviendas de bajo coste de los Emiratos Árabes Unidos. Con estas valoraciones, preferimos esperar y ver si el empleo y los beneficios empresariales prometidos se hacen realidad", indica.

“La volatilidad reciente también es un toque de atención para los inversores en renta variable africana que pensaban que el continente era una apuesta unidireccional basada en la beta”, subraya Bou-Diab. Éste recuerda que “los valores de consumo pueden parecer defensivos, pero tanto ellos como los salarios que respaldan el gasto de los consumidores son muy dependientes de las materias primas”.

“Algunas zonas de África están en alza, mientras que otras, como Sudáfrica, parecen haber perdido el control de su propio destino”, continúa. El gestor opina que, dada la subida de los tipos de interés y el debilitamiento de la demanda china, es probable que el país y su mercado de valores tengan dificultades. Con este análisis de las distintas economías del continente sobre la mesa, Bou-Diab concluye que ser selectivo es clave para conseguir un punto de entrada sólido en el potencial africano.

 

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