Behavioural Finance (3). Impacto en el mundo financiero real


Sería extremadamente útil que los directores de inversión tuvieran en tiempo real los niveles de dopamina de cada uno de los gestores para normalizarlos y ser capaz de saber cuando un gestor está mostrando niveles que demuestran un alto nivel de seguridad en lo que hace, cuando se tocan máximos y el exceso de euforia puede llevar a incrementar las probabilidades de errores o por el contrario cuando esos indicadores muestras niveles de exclusión social o desconfianza.

Aunque la idea científicamente no es nada despreciable lo cierto es que la realidad de las gestoras nacionales e internacionales todavía no es esa. ¿En qué medida entonces están dando sus primeros pasos para sacar ventajas de todo lo anterior? El Behavioural Finance, como derivación de una ciencia social, no es exacta. El marco de aplicación se circunscribe a un indicador que incrementa las posibilidades de éxito. Nos va a ayudar a detectar dónde es más probable que las decisiones humanas sean menos racionales, dado que queda demostrado con todo lo anterior que aunque no non guste en ocasiones somos irracionales a la hora de tomar nuestras decisiones de inversión.

Hay entidades que lo que están haciendo es filtrar todos los informes de mercado, prensa, opiniones de las casas de análisis, escritas ú orales a través de televisiones y radio y filtrarlas a través de bases de datos (data mining & data warehouse applications dentro de lo que se define como Business Intelligence) para cuantificar por ejemplo, cuantas veces sale la palabra miedo, crack, máximo o euforia. Igualmente cuantifican el número de veces y la frecuencia con la que van a apareciendo y aplican modelos de correlación multifactorial al comportamiento de los distintos mercados financieros mercados. Tratan de profesionalizar el famoso dicho de compra con el rumor y vende con la noticia y tener indicadores reales de la velocidad a la que un rumor o un sentimiento se está expandiendo en el mercado financiero. Cuando la frecuencia de conceptos, como subprime por ejemplo, empiezan a ser decrecientes o aparecen más de un número de veces en determinados medios podríamos estar hablando que es algo “descontado por el mercado” pero de una manera objetiva.

El segundo de los campos de actuación es el del análisis de flujos. ¿Qué hacen los gestores de hedge funds, especialmente los tendenciales CTAs, cuando creen que habrá una alternativa al petróleo pero no están muy seguros a cual le van a dar la credibilidad la comunidad financiera? Sencillamente lo que hacen es identificar todas las variables que se le ocurran que tengan relación con: las materias primas con las que se produce etanol (maíz, trigo, cebada), precios del futuro del propio etanol, materias primas relacionadas con el biodiesel como los aceites de soja o cánola por ejemplo y así sucesivamente. Estar atentos al nivel de contratación y al volumen negociado de todas y cada una de ellas definiendo alarmas que nos avisen de cualquier anomalía es una de las estrategias dentro del Behavioural Finance.

Ver como se disparaba en Noviembre y Diciembre de 2005 el volumen negociado sobre el azúcar es un buen ejemplo de esto. La gran novedad en este campo, probando el éxito de lo anteriormente mencionado, la introduciría el propio Presidente George Bush pocas semanas después al anunciar, el 31 de Enero de 2006, que incrementará un 20% la partida de energías renovables para el ejercicio 2007 (Renewable Fuels Standard Law) con el objetivo de reducir para el año 2025 en un 75% las importaciones de crudo de Oriente Medio. Se centró su discurso en garantizar la oferta de energía para hogares, compañías y medios de locomoción y presentó al etanol como la alternativa real al crudo.

Si uno se detiene a pensar sobre muchos de los indicadores propios del análisis técnico vemos que existe un fuerte paralelismo. Si definimos “Exceso de Confianza” como momento en el que los inversores piensan que la tendencia va a seguir siendo alcista aunque la subida supere los límites volatilidad histórica y “Miedo” como la situación en la que los inversores prefieren quedarse fuera del mercado aunque las cotizaciones estén en mínimos del período y la caída superer los límites de volatilidad vividos en el pasado vemos que las Bandas de Bollinger es exactamente la cuantificación de los dos sentimientos anteriormente citados. Si cuantificamos el sentimiento positivo de mercado aumento del número de subidas respecto al de bajadas entonces nos encontramos con el RSI y así podríamos continuar uno tras otro.

Desde 2001 se han llevado a cabo proyectos como el de los Índices Sentix, los cuales reflejan el resultado de encuestas de sentimiento de los consumidores e inversores. El objetivo es mostrar de una manera sistemática que piensan que 2400 personas, en las que hay 510 inversores institucionales, sobre diez de los principales mercados de renta variable, renta fija y divisas. Otras casas han optado por reinventar los precios objetivos. En lugar de fijarse en niveles en términos absolutos, ahora los modelos tratar de detectar las mayores diferencias relativas a partir de modelos multifactoriales. Dicho de otra manera para ser más claro, la idea sería ver donde las valoraciones actuales están más lejos y son más volátiles respecto a la evolución de los precios objetivos. Estos valores relativos mirarlos en grupos de activos: diferenciales en grandes compañías, japonesas y growth respecto a pequeñas, americanas y value.

En lo que a estrategias de productos se refiere, cada vez son más frecuentes los fondos en los que ganas dinero en función de los niveles de volatilidad del mercado (a mayores sustos más rentabilidad), de las expectativas de dividendos o sencillamente sacando ventaja de situaciones de falta de iliquidez fruto del pánico inversor. Finalmente señalar que los últimos años nos han enseñado es que vivimos en un entorno globalizado donde los mercados financieros están muy correlacionados, donde la información financiera es una commodity al acceso de todo el mundo desde cualquier parte del mundo valga la redundancia. El mayor pozo de ineficiencia ya no son las diferencias entre mercados ni entre activos ni entre activos de gestión. Somos nosotros mismos.

En la actualidad, el Behavioural Finance sirve ya para la detección de mejores caladeros de pesca. No te asegura volver a puerto con las bodegas llenas pero sí incrementa tus probabilidades de éxito. No obstante, tengan por seguro que lo que hasta ahora ha propiciado dos premios Nobel de Economía abre las puertas a una nueva manera de entender la inversión en los mercados financieros y supone la gran oportunidad futura, pero como diría un afamado cocinero, con fundamento.

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