BBVA AM sitúa el potencial de la bolsa de EE.UU para 2018 al mismo nivel que la renta variable europea


Nadie pone en duda que, en general, las bolsas cotizan a múltiplos altos. Sin embargo, la valoración no supone un argumento determinante en el corto plazo para dejar de recomendarlas. Así lo manifiesta Joaquín García Huerga, director de Estrategia Global de BBVA Asset Management, quien añade que “si el ciclo aguanta, las valoraciones también”.

Mientras se cumpla su escenario económico global, desde BBVA AM piensan que las valoraciones aguantarán durante más tiempo en estos niveles. En este sentido, esperan subidas de las bolsas del 10% en media, al mismo nivel que lo harán los beneficios de las compañías.

Desde su punto de vista, hay cinco sólidos argumentos para creer que los crecimiento de beneficios rondarán esta tasa: una expansión económica global moderada, unos tipos de interés subiendo pero de forma progresiva, una confianza empresarial y de los consumidores elevada, un dólar en rango frente a muchas divisas y un petróleo estable sin riesgo de desplome.

A diferencia que otras casas, que se decantan en mayor medida por la bolsa europea, en la gestora del BBVA apoyan por igual a la bolsa norteamericana, apoyándose en una mayor actividad económica en EE.UU. y en la calidad de sus compañías.

Asimismo, especifica, “no está claro que Europa esté más barata, ya que los pesos sectoriales de una y otra son distintos”. Al mismo tiempo, piensa que una rebaja fiscal a las compañías norteamericanas se traduciría en sorpresas positivas de beneficios.

Tampoco inclinan la balanza por emergentes frente a desarrollados. A nivel particular, destaca el potencial del Ibex 35 por haberse quedado retrasado y porque sus previsiones de beneficios son buenas en un contexto de normalización de tipos, así como de Japón.

Macro

El escenario central de BBVA AM es que se mantengan las tasas de crecimiento sólido. “No vamos a tener problema de crecimiento en 2018”, resume. En cuanto a EE.UU., puesto en duda por muchos analistas, no creen que esté todavía en una fase final de ciclo tras nueve años de crecimiento económico.

“Aunque la curva se aplane, a diferencia de otros periodos, en esta ocasión los tipos reales de corto plazo se mantienen muy bajos”, indica Huerga como uno de los motivos de que el crecimiento económico siga teniendo recorrido. Por otro lado, considera que la economía de EE.UU. acaba de entrar en la fase 2 (crecimiento por encima de potencial) y que hay pocas probabilidades de pasar a la siguiente fase.

El crecimiento de EE.UU. se sustentará, una vez más, en el consumo privado y no tendrá tanto impacto la política fiscal. “Resulta más eficiente aplicarla cuando la economía se encuentra en recesión”, puntualiza. Respecto a la inflación subyacente, esperan que se acerque al objetivo del 2%.

Con estas expectativas de inflación, un crecimiento sólido y un mercado de trabajo prácticamente en situación de pleno empleo, piensa que la Reserva Federal continuará su proceso de normalización de tipos. “Nuestro modelo nos indica que casi seguro serán tres subidas en 2018”, añade.

Europa

En cuanto a Europa, también crecerá por encima del potencial. “La demanda interna será el driver fundamental por la mejora del empleo y de la situación financiera de las familias y el apoyo todavía positivo de la política monetaria”, determina.

A pesar del empuje de la demanda interna, la inflación en Europa seguirá alejada del 2% a causa del bajo crecimiento de los salarios y un bajo crecimiento de la competitividad, aunque sí que repuntará en la segunda mitad del año. En este sentido, el Banco Central Europeo continuará reduciendo las compras mensuales y no esperan que haya una subida de tipos hasta la primavera de 2019. “No tienen prisa por retirar los estímulos monetarios”, comenta.

Renta fija

En este entorno, son menos positivos son con la deuda gubernamental y de crédito de los países desarrollados, donde esperan bajas rentabilidades, aunque siguen estando soportados por fundamentales y los bancos centrales. “La segunda parte del año será más delicada para estos activos”, apunta.

Para Latam pronostican una estabilización de la recuperación en 2018. Precisamente, esta buena perspectiva les hace ver un atractivo especial en la renta fija latinoamericana. Según argumenta Huerga, las valoraciones siguen en niveles atractivos, las inflaciones están contenidas y se mantiene una política monetaria acomodaticia.

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