Bankinter busca captar 5.000 millones en banca privada en tres años y estar entre los tres primeros


Bankinter ha realizado una apuesta por todo lo alto en banca privada y se ha marcado unos objetivos francamente ambiciosos para el próximo trienio. Ha reorganizado la división para que se convierta en uno de los pilares del banco y en tres años aporte una cuarta parte de los ingresos del grupo, el doble que actualmente. Su reto es pasar de los 14.700 millones de euros gestionados actualmente (de clientes con un patrimonio superior a un millón de euros) a 20.000 millones a final de 2015. Supone un incremento de algo más de 5.000 millones en tres años, con los que quiere situarse al menos en la tercera posición del ranking nacional de banca privada, en el que ahora no tiene un puesto destacado ya que su modelo unía hasta ahora la banca personal con la privada.

Esas cifras, anunciadas por la consejera delegada de la entidad, María Dolores Dancausa, en la rueda de prensa de resultados de la entidad, suponen elevar la cuota de mercado del banco del 6% al 10% en tres años, una cifra por encima de su cuota natural en la banca española. La pretensión del grupo es que la banca privada y la banca de empresas suponga una parte mucho más importante que en la actualidad, en detrimento de la banca de particulares, de la que "ahora no es el momento", dijo Dancausa. 

Para cumplir estos ambiciosos objetivos, Bankinter ha rediseñado la división y la ha centrado en los patrimonios de más de un millón de euros. Además, ha fusionado oficinas y ha reasignado alguna más, de forma que ahora cuenta con 38 establecimientos especializados en este negocio, con 200 banqueros privados, de los que 177 ya eran de la plantilla de Bankinter y a los otros los ha fichado de otros bancos (un proceso que continuará). Junto a ellos, cuenta con 330 asesores comerciales, que les dan apoyo. 

El plan de la entidad pasa por centrarse más en la gestión de activos y asesoramiento y en la oferta de productos sofisticados (mucho más allá de los depósitos). Para ello, quiere dirigir a los clientes hacia el asesoramiento remunerado y la gestión patrimonial. De momento, en 2012 consiguió firmar 118 contratos de gestión delegada, un ámbito en el que no habían entrado hasta ahora. Además, cuenta con 254 sicav, lo que le otorga la tercera posición del sector, según la entidad. 

Uno de los grandes proyectos con los que quiere dar valor añadido a los 19.000 clientes activos que tiene en este negocio (3.246 más que hace un año) es la apertura de su negocio en Luxemburgo, desde donde quiere "dar una respuesta mucho más global a los clientes que tienen el dinero allí y a los que quieren tenerlo", dijo Dancausa. Tras la compra de una ficha bancaria, cuenta ahora con 14 personas trabajando en el país, de los que tres son españoles.

Referente de la banca privada

En definitiva, como resumió la consejera delegada, "el banco quiere ser un referente de la banca privada y estar entre los tres primeros", carrera en la que se encontrará a varios competidores, ya que en este momento es la banca privada el segmento en el que más esfuerzo están haciendo todos los grandes grupos porque consideran que es uno de los que puede resultarles más rentables en un momento tan complicado para el negocio de particulares. Bankinter, sin un lugar destacado de partida, cuenta con una ventaja y es que ha estado siempre muy centrado en los clientes de rentas medias-altas y altas.

Mientras su proyecto de banca privada termina de madurar, de momento ha conseguido una evolución muy positiva en la gestión de activos dentro y fuera de balance de los clientes minoristas. Los primeros (incluidos los pagarés) aumentaron un 10,6% en el año, hasta 25.000 millones, en tanto que los segundos ascendieron un 7,1% y se situaron en 7.850 millones. En concreto, los fondos de inversión pasaron de 4.740 a 5.030 millones; los fondos de pensiones, de 1.250 a 1.390 millones, en tanto que las carteras de gestión discrecional se elevaron de 1.340 a 1.430 millones.

Y sus pretensiones son seguir aumentando los recursos fuera de balance. Dancausa destacó que la guerra de depósitos ha terminado y que en la entidad están "muy opimistas" ya que los clientes están buscando otro tipo de oportunidades. Hay que "acabar con los depósitos y ofrecer productos variados es lo que le gusta a la red porque es donde se aporta valor añadido", aseveró, para continuar anunciando que están trabajando en el diseño de nuevos productos.

Con estas evoluciones, y después de registrar un fuerte incremento de las dotaciones a provisiones para cubrir posibles insolvencias, la entidad redujo sus beneficios el año pasado un 31,2%, hasta 124,7 millones. Por contra, los principales márgenes del negocio mostraron importantes crecimientos, como el de intereres, que creció un 21,7% o el margen antes de provisiones, que avanzó un 32,4%.

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