Bankia y BFA, nacionalizadas


Banco Financiero y de Ahorros (BFA) pasará en su totalidad a manos del Estado, que por ende también será propietario del 45% de Bankia, lo que le otorga su total control. El procedimiento consiste en no devolver el préstamo de 4.465 millones que recibió del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que a cambio pasa a controlar las acciones de BFA. La conversión tiene que ser autorizada por el supervisor bancario y también por el resto de autoridades españolas y comunitarias. No obstante, el Ministerio de Economía ya ha dejado claro que ha impulsado esta operación y que la valoración pendiente de realizar determinará que con esos  4.500 millones se hará con el control del 100% de BFA y con el 45% que posee de BFA.

Al igual que ha ocurrido en los últimos meses con el diseño del futuro de Bankia, el Banco de España y el Ministerio de Economía dieron ayer dos explicaciones muy distintas a esta operación. Mientras el supervisor aseguraba que BFA había solicitado esta operación, el ministerio explicaba que el FROB lo había requerido formalmente al considerar "improbable, a la vista de la situación de la entidad y de su grupo" que pudiera hacer frente al pago del crédito dentro de los cinco años estipulados. BFA explicó a la CNMV que pidió esta conversión de forma voluntaria.

En todo caso, con esta operación no se solucionan todos los problemas del grupo. Los reguladores exigen un plan reforzado de saneamiento para ahondar en "la solidez de la entidad y restaurar la plena confianza del mercado". Las medidas que llevará a cabo el grupo, presidido ya por José Ignacio Goirigolzarri, se espera que coincidan en buena medida con las diseñadas por el equipo de Rodrigo Rato durante las tres últimas semanas, aunque con ciertos cambios dado que no se contemplaba la nacionalización sino la devolución del crédito.

Consistirían en la entrada de al menos 3.000 millones más de inyección pública, en la venta de la mayor parte de sus participaciones, incluido Iberia o Iberdrola, y en la conversión en capital de participaciones preferentes o deuda subordinada. Para las nuevas aportaciones no habrá problema porque el Estado "aportará el capital que sea estrictamente necesario para realizar los saneamientos precisos con el objetivo de llevar a cabo dichos planes", asegura Economía.

¿Qué les pasa a los accionistas de Bankia?

Una de las grandes dudas que se planteaban con la nacionalización es qué ocurre ahora con los accionistas de Bankia, miles de ellos particulares que compraron las acciones porque se lo recomendaron en sus oficinas, y otros muchos fondos de inversión y de pensiones que mantienen posiciones porque replican la composición del Ibex 35. Dado que el ministerio asegura que sólo se hará con el 45% de Bankia, esta operación no debería tener efecto alguno para los propietarios del 55% restante del capital que cotiza en bolsa. Los títulos han sufrido un fuerte castigo esta semana y al cierre de la sesión, tras perder un 5,84%, cotizaban a 2,13 euros.

El Gobierno se había negado hasta ahora a entregar nuevas ayudas públicas y aunque ya ha accedido a darlas, desde el entorno se le pide que en los rescates no sólo paguen los contribuyentes sino también los accionistas y bonistas. Por eso, los expertos temen todavía que esta operación conlleve algún tipo de pérdida para los propietarios de sus títulos.

Tanto el Banco de España como el Ministerio de Economía, que emitieron notas de prensa pasadas las diez de la noche, transmitieron total tranquilidad para los depositantes y los propietarios de participaciones preferentes, pero en ningún caso hicieron referencia a la situación de los accionistas de Bankia. Lo que parece claro es que los propietarios de BFA, las siete cajas de ahorros que se fusionaron lideradas por Caja Madrid y Bancaja, pierden todo el control de sus acciones y tendrán que convertirse en fundaciones especiales e idear la manera de mantener algo de su obra social ahora que no tendrán un banco que les aporte financiación.

El Banco de España insiste en que BFA-Bankia es una entidad solvente que sigue funcionando con absoluta normalidad y sus clientes y depositantes no han de tener motivo de preocupación.

El Ministerio de Economía, por su parte, asevera que esta decisión llevará a la toma de control público y no supone la intervención de la entidad, y añade que la entrada en el capital se considera un primer paso necesario para garantizar la solvencia, la tranquilidad de los depositantes y disipar las dudas de los mercados sobre las necesidades de capital de la entidad.

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