Banca March define su oferta de productos y servicios con MiFID II: no independiente y cobro dual


Banca March ha presentado de forma oficial su renovada oferta de productos y servicios de cara a la próxima entrada en vigor de MiFID II en enero. En esta recomposición de sus principales líneas de actividad en materia de inversión financiera, el banco se declarará como entidad no independiente bajo los parámetros de la directiva europea. Sin embargo, “de facto, vamos a trabajar como si fuéramos independientes”, señala Juan Antonio Roche, director del área de Productos, dado que el grupo contará con una oferta completa de servicios de inversión, con arquitectura abierta, con alineación de intereses mediante la coinversión y con cobro dual.

Respecto a este último punto, el cobro dual, Banca March percibirá retrocesiones en los servicios de ejecución y asesoramiento puntual (que se convertirá en el principal canal de la entidad para distribuir sus propios fondos de inversión), mientras que el cobro será explícito en la gestión discrecional de carteras. En el caso del asesoramiento recurrente, que es el servicio que más debate genera entre las entidades con MiFID II, el cobro será tanto explícito como implícito.

Según Roche, “la vocación del banco es que los nuevos clientes en este servicio [el de asesoramiento recurrente] paguen de forma explícita”, pero la entidad es consciente de que aglutina hoy un importante stock de clientes en pago implícito por este servicio, a quienes les facilitará un proceso de transición. Por eso, puntualiza, “encaramos el 2018 como un periodo de observación”, año en el que “vamos a explicar a los clientes las bondades del pago explícito, pero no vamos a forzarles a cambiar de forma de tarificación si no lo desean”.

Así, Banca March organizará sus servicios a partir de 2018 en función de quién es la iniciativa: si es del cliente (comercialización y sólo ejecución) o si es del banco (asesoramiento puntual, asesoramiento recurrente y gestión discrecional de carteras). Y en estos cinco tipos de servicio, habría hasta tres formas de pago: implícito o con retrocesiones (en comercialización, sólo ejecución y asesoramiento puntual), mixto (en asesoramiento recurrente) y explícito (en delegación). Por tanto, en conjunto en Banca March la forma de percibir comisiones virará de un modelo no explícito hacia un modelo dual.

Arquitectura abierta

“El mundo de la arquitectura abierta se va a polarizar hacia los verdaderos buscadores de alfa y hacia los proveedores de beta a precio ajustado”, considera Roche. Por eso, entre los productos que Banca March comercializaba minoritariamente en 2017 y que tendrán un mayor protagonismo en 2018, están los fondos boutique y los instrumentos pasivos, como los fondos índice y los ETF.

En lo relativo a estos segundos, el grupo March ya distribuía instrumentos pasivos a través de Inversis Banco. La diferencia respecto a 2018 es que estos instrumentos no se utilizaban fuertemente ni en carteras -gestionadas o asesoradas- ni en listas recomendadas. “Pero ahora hay elementos de mercado y de precio que los recomiendan”, afirman desde la entidad.

El banco español, a partir de ahora, elaborará carteras modelo en las que intentará introducir por cada categoría de activo un fondo de la casa, como mínimo tres fondos de terceras gestoras, un fondo puramente boutique también de terceros, un fondo pasivo y, posiblemente a futuro, un fondo de inversión socialmente responsable (ISR) comparable, indica Carlos Andrés, director de Gestión Discrecional de Carteras y Asesoramiento.

Visión de mercado para 2018

Banca March también ha presentado sus líneas maestras de inversión para el próximo curso. Sus grandes apuestas pasan por estar en renta variable (europea y emergente), en renta fija (emergente) y en activos alternativos. Según Joan Bonet, director de Estrategia de Mercados, habrá que mantener duraciones cortas en renta fija y tener especial cautela en la exposición a bonos corporativos, no dejándose llevar por las rentabilidades adicionales del crédito, particularmente en Europa.

En renta variable, Bonet apunta hacia tres sectores invertibles: financiero, industrial y tecnológico. En cuanto al primero, a Banca March le gustan los bancos estadounidenses, gracias al entorno de tipos más positivo y a una mayor laxitud en la aplicación de la regulación bancaria, pero también los europeos, por valoración y porque deberían comportarse bien a medida que en la última parte de 2018 los mercados anticipen la normalización de los tipos de interés por parte del BCE.

En industria, se decanta sobre todo por Europa y, de forma indirecta y ligado al sector, por compañías europeas de consumo cíclico como el sector de automoción, y también por materiales de construcción. Mientras, en tecnología, pone el acento en compañías líderes globales, con énfasis en el campo de semiconductores, redes y comercio electrónico.

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