AXA IM entra de lleno en el mundo del big data y la inteligencia artificial


AXA Investment Managers entra de lleno en el mundo del big data y la inteligencia artificial. La gestora francesa comenzará a incorporar estos nuevos sistemas de análisis en sus procesos de inversión. Por el momento, la entidad comenzará a implementar estos sistemas de procesamiento de datos en las estrategias de renta variable gestionadas por Rosenberg, división de la firma cuya metodología se basa en el análisis fundamental sistemático realizado a través de un modelo que les permite analizar miles de compañías de manera escalable. El objetivo que se han propuesto es continuar desarrollando sus modelos de análisis de datos y complementar los procesos ya existentes.

Lo que persiguen desde la entidad es mejorar su capacidad para identificar las acciones que cotizan a niveles extremos, mitigar los riesgos de cola y mejorar la ratio de Sharpe de sus fondos. En primer lugar, el equipo de Rosenberg empezará a aplicar estas nuevas técnicas en aquellos productos que siguen una filosofía de inversión sostenible. “Es el primer paso que damos en el uso del big data y la inteligencia artificial en las carteras de nuestros clientes y se trata de una progresión natural de las técnicas de análisis cuantitativo que venimos empleando durante los últimos 30 años”, afirma Gideon Smith, director de inversiones para Europa de AXA IM Rosenberg Equities.

Además, en la división también están trabajando en desarrollar sistemas que les permitan extraer información que complemente los datos financieros tradicionales en los que históricamente se han centrado los inversores con el fin de tener una visión más profunda de los fundamentales y el sentimiento de la compañía, como por ejemplo en el desarrollo de modelos de procesamiento de lenguaje que permitan tener nuevos imputs en todo lo referente al sentimiento de los inversores sobre la empresa. “El uso innovador de los datos y la tecnología conduce a un mejor conocimiento de las compañías y a mejores resultados para nuestros clientes”, indica Heidi Ridley, consejera delegada de AXA IM Rosenberg Equities.

Los sistemas de big data aplicados al procesamiento del lenguaje tocan diferentes ámbitos. En lo que respecta al procesamiento del lenguaje, por ejemplo, el análisis de textos y de la información proveniente de las conference calls que mantienen periódicamente las compañías permite analizar cuál es el sentimiento del interlocutor, así como las tendencias que subyacen en el mensaje. También puede implementarse sobre los contenidos que los internautas ven en la red. Las búsquedas que los usuarios hacen en Google son datos que se pueden conocer diariamente y que, para un analista, pueden resultar de gran utilidad a la hora de predecir de una manera más precisa tendencias en lo que respecta, por ejemplo, a las ventas de una empresa.

AXA IM ha sido la última entidad en dar el paso e incorporar los sistemas de big data e inteligencia artificial a sus procesos de inversión, pero hay más que ya los aplican. A lo largo de los últimos años, algunas gestoras –sobre todo aquellas con más músculo por tamaño- han destinado importantes recursos materiales y humanos a desarrollar modelos de este tipo que ofrezcan a sus gestores información relevante que les suponga una ventaja competitiva a la hora de invertir. BlackRock y Goldman Sachs AM han sido las más activas en este sentido. La primera, que recientemente ha anunciado que sustituirá a varios gestores por sistemas de inteligencia artificial, cuenta con varias estrategias de retorno absoluto basadas en estos modelos. La segunda aplica el big data a su gama CORE.  

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