AXA IM: "Comparado con Estados Unidos o la eurozona, un fondo diversificado en emergentes ofrece menor exposición al riesgo sistémico”


El AXA WF Emerging Markets Short Duration Bonds, lanzado en septiembre de 2012, es el fondo de más reciente creación de AXA IM dentro de su gama de producto de deuda de corta duración. “Nuestra primera obligación es dar a nuestros clientes el acceso a altos cupones” asegura Damien Buchet, responsable de  renta fija emergente para la firma. 

Buchet está de visita en Madrid en un momento delicado para el mundo en vías de desarrollo, a la luz de la sucesión de acontecimientos que se han visto en las últimas semanas. Por ello, a lo largo de la entrevista hace continuas referencias a la situación de Rusia y Ucrania, habida cuenta de que la deuda rusa es la principal posición en la cartera del fondo, con cerca del 10%. No obstante, el responsable aclara que sólo tiene bonos “de alta calidad y baja duración” centrados en el sector de la energía. “Sólo hay dos cosas que funcionan bien en Rusia: su bajo endeudamiento  y el sector de la energía”, apostilla. “Hay una constante, los rusos sólo negocian desde una posición de poder” continúa el experto, que advierte que igual de rápido que ha escalado el conflicto, igual de rápido puede desinflarse. 

Paralelamente, subraya que ya el año pasado el equipo de gestión del fondo redujo la exposición a nombres ucranianos del 6,5% al 0,6%, anticipándose a la inestabilidad política que sacude actualmente al país. “Si fuéramos puramente bottom up habríamos mantenido las posiciones en Ucrania”, aclara el responsable de AXA IM. Esta es una de las claves del fondo, la combinación de los estilos bottom up y top down para seleccionar emisiones, dentro de una gestión muy activa y con una amplia diversificación: la cartera contiene una media de 150 emisiones procedentes de unos 40 países diferentes de las cuales el 85% están denominadas en una divisa fuerte, principalmente en dólares. Con esta selección se pretende ofrecer al inversor “baja volatilidad con una elevada visibilidad del cupón”, en palabras de Buchet. El patrimonio del fondo ya asciende a los 1.200 millones de dólares. 

“Comparado con Estados Unidos o la eurozona, un fondo con diversificación en países emergentes ofrece menor exposición al riesgo sistémico, lo que te permite evitar el 80% de riesgo de quiebra”, indica el experto. Éste añade que la tasa de quiebra actual en el mundo emergente es del 2,5%. Ucrania vuelve a salir en la conversación a la hora de citar un posible candidato a default, aunque el responsable de deuda emergente lo descarta porque “las compañías ucranianas no están tan endeudadas y si tienen mal rating es por el de la deuda soberana”. 

La clave está en el cupón

Buchet explica que la renta fija emergente ofrece de media un retorno del 8%, del cual un 7,24% procede exclusivamente del cupón que pagan los bonos: “Los cambios en la cotización no aportan alfa, sólo volatilidad”. Para reducir esa volatilidad y conseguir altos retornos la principal estrategia consiste en invertir en deuda high yield (los rating se concentran entre BB- y BB+) con duraciones entre 1 y 5 años. Entre las restricciones que debe obedecer el equipo de gestión figura la limitación del uso de derivados para cubrir divisas y compra de CDS en los casos extremos, aunque el gestor aclara que desde el lanzamiento del fondo nunca se han comprado escudos contra impago. Además, se puede invertir un máximo del 15% de la cartera en deuda denominada en divisa local. 

“No prestamos mucha atención a medir los tiempos en el mercado, preferimos centrarnos en evitar el default” explica el gestor, que añade que no suelen liquidar posiciones antes del vencimiento. 

Amén de las ventajas ya expuestas, el momento de mercado ofrece otra añadida que explica así Buchet: “Para la gente que quiere invertir en emergentes pero quiere baja volatilidad, está la ventaja adicional de con este tipo de deuda se reduce la sensibilidad a los tipos. El componente de los tipos de Estados Unidos es del 1%”. En cualquier caso, el responsable de AXA IM mantiene una posición constructiva en cuanto a la política monetaria de la Reserva Federal: “Asumimos que si los tipos de interés suben será por buenas razones, porque hay crecimiento en Estados Unidos”. 

Por otra parte, Buchet explica que las subidas de tipos que han realizado recientemente algunos bancos centrales (Brasil, Turquía, Indonesia) “no afecta mucho a la deuda externa, más bien lo hacen las reformas a largo plazo y la credibilidad monetaria”. Pone a Brasil de ejemplo: considera que, después de una política errónea de bajada de tipos, ahora el Banco Central de Brasil está volviendo a ganar credibilidad. Respecto a cómo está afectando la retirada de estímulos en Estados Unidos a las divisas de muchos países en vías de desarrollo, la opinión del experto es que este “es un problema de largo plazo, los países emergentes necesitan adaptarse a los cambios en el mundo”. 

Uno de los países que se ha puesto manos a la obra es China. Buchet cree que las reformas estructurales que está emprendiendo el gobierno de Xi Jinping van a ser exitosas “pero están siendo poco entendidas por el mercado”. El experto valora positivamente la lucha contra la corrupción que ha emprendido el Ejecutivo y los primeros signos de que se flexibilizará la divisa y se liberalizará el flujo de capitales. Respecto a las quiebras de algunos vehículos financieros que se han visto en las últimas semanas, Buchet afirma que “el default es un signo de normalización”. “China ya no es el país de las maravillas, tendremos que acostumbrarnos [a los default] porque ya no va a ser una apuesta siempre al alza, el inversor debe tomar responsabilidades”, concluye. 

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