“Aumento de los tipos de interés van asociados a subida de las acciones”


Durante los últimos 50 años, la correlación entre la subida de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal y el comportamiento de la renta variable estadounidense ha sido negativa. “Siempre que las tires de los bonos del Tesoro americano han estado por debajo del 5%, incrementos de los tipos de interés se han asociado a subidas de los precios de las acciones. Esto hace que el escenario que se abre para la renta variable sea muy positivo”, asegura Christian Preussner, responsable del equipo de especialistas de producto para Europa de renta variable americana de J.P.Morgan Asset Management.

En una presentación realizada en Madrid en la que el experto hacía un repaso a la situación económica y de los mercados en Estados Unidos, Preussner reconocía que, si bien es cierto que la economía americana no crece al mismo ritmo que lo hacía años atrás, el avance es sólido. “Para 2014 esperamos un crecimiento del PIB del 3%, que vendrá por un mayor consumo interno, la recuperación del mercado inmobiliario y la inversión empresarial. Estos tres factores son, precisamente, los que me empujan a pensar que el S&P 500 va a seguir batiendo máximos históricos, más aún teniendo en cuenta que el ratio de PER del índice se encuentra en 14,3 veces, por debajo de la media histórica”, asegura.

Según explica, el 60% de las compañías han presentado resultados mejores de lo esperado por el mercado, lo cual ha sido una grata sorpresa. “Los márgenes de las compañías han mejorado mucho desde el 2009 y, por ese motivo, el beneficio por acción ha subido hasta los 26,36 dólares en el segundo trimestre del año. Las corporaciones se muestran ahora proclives a invertir y, en estos momentos, cuentan con niveles récord de caja. Las compañías no han invertido en tecnología en los últimos seis años. Esto será un gran catalizador para la economía americana y para el mercado de renta variable”, indica Preussner.

Entre los drivers que identifica el experto también destaca un mercado inmobiliario cuya recuperación “tan solo está empezando” y un consumo interno que seguirá creciendo, como demuestra el hecho de que las ventas de vehículos hayan vuelto a situarse en torno a su media histórica. “A esto hay que añadir cambios estructurales como la revolución del gas de esquisto, que ha hecho que los costes de la energía se hayan reducido. Las empresas químicas están volviendo a trasladar su producción a Estados Unidos por los menores costes energéticos. En Estados Unidos los costes energéticos están en niveles de México”, señala el experto.

En cuanto a los grandes riesgos, el acuerdo alcanzado entre demócratas y republicanos sobre el techo de deuda elimina la principal preocupación que pesaba sobre su economía. El tapering tampoco debería resultar ningún obstáculo pese a la incertidumbre que ha introducido en el mercado. “El inversor ha olvidado que el tapering no significa cancelar el programa de compra de bonos, sino reducirlo. La economía mejora, el paro se reduce… No hay motivos para mantener el mismo ritmo de estímulos. Además, con la llegada de Janet Yellen la política de la Fed será muy similar a la de Bernanke. No esperamos grandes cambios. Yellen irá en la misma línea. Esperamos que la autoridad monetaria empiece con el tapering a principios de 2014”.

Tres estrategias para invertir en bolsa americana: fondo core, fondo high alfa y fondo value

En la gestora defienden tres estrategias para invertir en renta variable estadounidense. La primera es un fondo core, el JPMorgan Investment Funds-US Select Equity Fund, que en los últimos cinco años ha ofrecido una rentabilidad anualizada del 9,88%, 0,60 puntos por encima del S&P 500. Los gestores siguen una estrategia en la que realizan un análisis de cada sector para determinar cuáles son los mejores valores de cada uno de ellos. Sobreponderan semiconductores, medios de comunicación y automoción e infraponderan consumo básico e industriales vinculadas al ciclo económico. La beta de la cartera es de 1,05 y el tracking error de 1,81%.

El segundo fondo es un producto high alfa, el JPMorgan Funds-America Equity Fund. Se trata de un fondo con una cartera concentrada en 20-40 valores, que reúne lo que en la entidad denominan como sus mejores ideas tanto ‘value’ como ‘growth’. “Es una propuesta de gestión activa que, a través de un análisis fundamental, ha conseguido batir al mercado”, explica Preussner. El fondo ha cosechado en los últimos cinco años una rentabilidad anualizada del 10,17%, 0,89 puntos por encima del S&P 500, con una volatilidad un punto superior al índice (19% frente al 18%). Sobreponderan consumo cíclico, financieras y sanidad, en contraposición a materiales, utilities y consumo básico, a las que infraponderan. La beta es de uno y el tracking error del 4,1%.

El tercer producto por el que apuestan en la casa es un fondo value, el JPMorgan Funds-US Value, que invierte en compañías conservadoras de alta calidad. De media, los gestores mantienen la posición durante 4-5años. Para entrar a formar parte de la cartera, la compañía tiene que disponer de un negocio de alta calidad y, a la vez, una valoración atractiva. El análisis fundamental es clave en el proceso. El gestor, que lleva al frente del fondo durante 13 años, mantiene actualmente 96 valores en cartera. “Es un fondo para los que quieran buscar rentabilidad con menor volatilidad, siendo conscientes de que en fuertes periodos de subida del mercado el fondo se quedará por detrás al tener una beta por debajo de uno (0,86). El tracking error es de 2,46%. La rentabilidad anualizada en los últimos cinco años ha sido del 9,08%, un punto por encima del benchmark, que en este caso es el índice value.

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