Asturias Paraiso Laboral


Recientemente leía perplejo la noticia acerca de que la comunidad autónoma con mayor subida del paro a cierre de 2012 era Asturias, lo cual me produce una serie de reflexiones acerca de su deficitario mercado laboral:
Contamos con una brillante Universidad de Oviedo encargada de formar anualmente una batería de profesionales que nada tienen que envidiar al resto de titulados fuera de nuestras fronteras. Dotada del sello cualitativo de Excelencia Internacional, me resulta asombroso que no se frene la sangría de emigración joven y altamente cualificada que vive la región. El estado realiza una inversión pública sin retorno en preparar al futuro de Asturias empleando para ello inputs en formar activos que una vez licenciados, se convierten en pasivos (deuda) para la región. Fabrica un producto exportable que por desgracia no entra como saldo positivo en la balanza comercial. Es deficitaria a corto plazo y lo peor de todo no es el hoy, es el mañana. ¿Quién va a producir qué en Asturias y de qué manera? ¿Dónde estarán dentro de 5-10 años los economistas, investigadores y médicos recién licenciados?

Hoy, nos encontramos con un mercado laboral de baja cualificación abocado a la desaparición, en detrimento de unos empleados cualificados dispuestos a desempeñar labores profesionales que ni en formación ni en salario tienen relación, estamos ante la Sobrecualificación. Se da un efecto estrangulamiento, en el cual los empleados con un nivel académico elevado desempeñan labores de rango inferior, dejando fuera del mercado a los trabajadores que sí tienen la formación y experiencia necesaria para ello. Los hay que optan por la emigración a otras regiones y  países, con nula o muy poca capacidad de retorno. Algunos no desean volver puesto que las condiciones de vida “outside” pueden resultar mejores o sin más trabajan de lo que estudiaron, que no es poco hoy en día. Otros sin embargo volverían incluso perdiendo dinero, la realidad es que en “casa” no hay trabajo, ni bueno ni malo, simplemente no lo hay.

Estamos ante un mercado laboral con curvas de oferta y demanda totalmente deterioradas, con un exceso de oferta que no se cubre, donde el incremento de las exigencias para desarrollar trabajos poco cualificados expulsan del mercado a los verdaderos profesionales de ese sector, lo cual da paso a otros sectores con un mayor grado de cualificación que ven una luz al final del túnel en cualquier oferta laboral.

En resumen, creo que alguien debería tomar cartas en el asunto y frenar, por un lado, la alta emigración de unos licenciados universitarios altamente cualificados y por otro, ayudar a los profesionales de sectores con menor cualificación a adecuar su oferta laboral con la demanda actual real.

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