Aspectos que dan fuerza a la bolsa y aspectos que se la quitan


Los indicadores líderes (ISM, Tankan, Ifo) muestran que la economía global está mejorando después de una desaceleración peor de la esperada en 2012. Esta recuperación encaja con el escenario de AXA Investment Managers. “A pesar de que los riesgos sistémicos han disminuido considerablemente gracias a la postura adoptada por el BCE, esto no significa que pudiesen resurgir en los países del sur de Europa, donde la política sigue generando incertidumbres”, aseguran. Sin embargo, no sería el único riesgo. “Movimientos significativos en las divisas de referencia podrían desestabilizar los mercados, aunque la apreciación del euro es, por ahora, marginal”.

¿Qué implicaciones tiene el actual escenario para la inversión? En su último informe de Investment Strategy, los expertos de la entidad explican que, junto con la mejora de los datos macro, el sentimiento del mercado se ha incrementado sustancialmente. “Como era de esperar, los fondos de renta variable han registrado meses consecutivos de entradas dado que el buen comportamiento registrado por las acciones ha atraído el interés de los inversores en detrimento de los bonos”. Por otro lado, en la firma entienden que la liquidez sigue siendo abundante y la valoración atractiva con un PER de 13 veces para el MSCI World Index. “Todo esto da fuerza a la bolsa”, afirman.

Entonces, ¿dónde está el problema? Según AXA IM existen dos motivos para la preocupación. En primer lugar, el rally registrado por la renta variable ha sido una historia de puesta en precio impulsada por la liquidez. “Ahora que el refuerzo que ha generado la liquidez ha perdido impulso, creemos que los mercados centran su atención en las perspectivas de beneficios”. Y, en segundo término, el optimismo de los inversores se ha disparado, tal y como muestra el US AAII bull/bear Index. “A pesar de que el índice está lejos de ser un indicador perfecto, esas lecturas elevadas implican un perfil de rentabilidad/riesgo menos favorable en los próximos tres meses”.

En renta variable, AXA IM muestra cada vez más dudas sobre la renta variable estadounidense dadas las señales de sobrecalentamiento. “Unos niveles muy cerca de máximos históricos y un PER de 14,6 veces invitan a la cautela a corto plazo, a pesar de que se espera que el beneficio por acción crezca entre el 5% y el 10%”. Con respecto a Europa, los expertos de la gestora siguen prefiriendo Alemania frente a Francia o Reino Unido, teniendo en cuenta los mejores fundamentos de las empresas germanas. Asimismo, pese a su buen comportamiento en los últimos seis meses, la firma todavía ve potencial en la Bolsa italiana.

En lo que respecta al mercado de renta fija, el aumento de la rentabilidad de los bunds ha corregido en parte la extrema sobrevaloración observada desde mediados de 2013 en este activo. “Atribuimos esta corrección a la caída del riesgo sistémico en la eurozona, que a fin de cuentas significa la eliminación de su estatus de refugio seguro”, señalan los expertos de la gestora gala. Algo similar ha ocurrido con los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años, cuya rentabilidad podría alcanzar antes de que finalice el año la meta del 2,3%. ¿Existe riesgo real de que la Reserva Federal eleve los tipos de interés de manera inesperada?

“Estamos convencidos de que la autoridad monetaria no subirá los tipos de interés como lo hiciera en 1994”, cuando la Fed incrementó las tasas de manera imprevista del 3% al 6% en apenas un año. Y no lo hará –explican desde la entidad- debido a los riesgos asociados al proceso de desapalancamiento que está en curso. En AXA IM se muestran prudentes respecto a la deuda pública de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, Alemania y Japón, a los que infraponderan. Más interés detectan en la deuda periférica donde “si bien el riesgo político ha aumentado en España e Italia, el perfil rentabilidad/riesgo sigue estando a favor del sur de Europa”.

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