Asia... mucho más que China


A nivel geográfico y demográfico, Asia es el continente más extenso y poblado del mundo, acaparando casi un 30% de la superficie terrestre y, con sus más de 4.200 millones de habitantes, un 60% de la población mundial. Económicamente hablando, sus cifras también son importantes, pues su Producto Interior Bruto supone casi una tercera parte del global... y las estimaciones, como todos supondréis, dicen que la tendencia irá a más, con todo el crecimiento que todo ello motivará.

Crecimiento, una palabra que bien puede definir el devenir de Asia, el de su renta per cápita, el de sus necesidades de consumo o el de sus infraestructuras, entre otros muchos factores. No obstante, las cifras correspondientes a su industria de gestión de activos suponen un gran contraste frente a los datos previamente mencionados, pues apenas un 22% del número de fondos a nivel global corresponden a vehículos asiáticos. Estos últimos acaparan tan sólo un 12% del patrimonio agregado a nivel mundial de los fondos de inversión, aspecto que deja patente el potencial de este mercado.

Pese a la baja inversión relativa en los mercados asiáticos, éstos han ofrecido a los inversores unas rentabilidades en el largo plazo tremendamente superiores a las que, por ejemplo, hayan proporcionado otras inversiones en países desarrollados. Así, el índice MSCI AC Asia ex-Japan ha acumulado desde el año 2000 una rentabilidad neta de dividendos, medida en euros, del 21,94%, mientras que el MSCI World se depreció un 27,91%. En este punto, la clave está en el riesgo, pues podemos caer en la evidencia de pensar que la gran recompensa a las inversiones en compañías asiáticas viene motivada por asumir unos niveles de riesgo notablemente superiores a los que supondría una inversión en el mercado europeo o en el norteamericano, algo que no es del todo cierto.

Individualmente, los principales selectivos de los países de Asia ofrecen, en términos generales, unas volatilidades que bien pueden ser entre un 50% o un 75% superiores a las de un mercado desarrollado. Sin embargo, las grandes diferencias existentes entre las economías de estas naciones implican que sus índices bursátiles cuentan con una baja correlación entre sí, aspecto que tiene un gran efecto diversificador cuando se agregan en una cartera o índice, propiciando una drástica reducción del  riesgo. Esto queda reflejado en el nivel de volatilidad anualizada del MSCI AC Asia ex- Japan, principal selectivo de Asia, que es aproximadamente superior en un 15% a la del S&P 500 o la del MSCI Europe.

Es precisamente la amplitud y diversidad geográfica de este continente lo que proporciona grandes oportunidades de inversión dentro de sus mercados de renta variable. A nuestro parecer, existen cuatro enfoques geográficos diferentes en función de los países que cada uno incluye, lo suficientemente importantes como para que la industria les proporcione un índice bursátil. Para la mejor comprensión de los mismos, es preciso tomar como referencia el índice MSCI AC Asia ex-Japan, que utilizaremos como benchmark core de la región, y analizar las desviaciones que frente al mismo presentan el resto de universos (o índices) de inversión empleados.

Los cuatro enfoques principales existentes en la actualidad son:

• Asia Pacífico ex-Japón, región que se constituye incluyendo Australia, además de todos los países que conforman el índice MSCI AC Asia ex-Japan. Cerca de un 70% del índice MSCI AC Asia Pacific ex-Japan está formado por la inversión en Australia, China, Corea y Taiwán, donde Australia pesa en torno a un 25%. Dada la importancia que el sector financiero y de materiales juega en la economía australiana, esta región presenta una mayor exposición a estos dos sectores frente al benchmark core, que como indicamos anteriormente es el índice MSCI AC Asia ex-Japan .

• Far East, cuyo rasgo principal  con respecto al índice core es la ausencia de inversión en India. Esto supone un mayor peso en China, Corea, Taiwán y Hong Kong, que representan cerca de un 80% del selectivo de esta región, el MSCI AC Far East ex-Japan. El hecho de no contar con India hace de este selectivo una alternativa que no difiere mucho en términos de rentabilidad histórica pero que ofrece un menor riesgo al inversor que si se considerase la región Asia Ex-Japón como tal.

• Sudeste Asiático o ASEAN, región compuesta exclusivamente por los cinco países que constituyeron inicialmente la Organización Regional de Estados del Sudeste Asiático, que son Singapur, Malasia, Indonesia, Tailandia y Filipinas, representada por el índice MSCI South East Asia. Estos países se caracterizan principalmente por su limitada dependencia de las exportaciones a los mercados desarrollados y la mayor importancia de la demanda doméstica en sus economías, confiriendo al Sudeste Asiático una menor correlación, en términos de performance bursátil, ante los movimientos del mercado global.

• Asia Emergente, la principal característica del selectivo de esta región, el MSCI EM Asia, es la ausencia de inversión en Hong Kong y Singapur, formando únicamente parte de la misma, los países emergentes de dicho continente. Esto conlleva una mayor exposición a China, Corea, Taiwán e India (80% del MSCI EM Asia), y por tanto, un aumento del peso en los sectores de tecnologías de la información y, en menor medida, en los sectores de energía y materiales, traduciéndose en una mayor dependencia de ésta región del ciclo económico mundial.

Dicho esto, creemos que ante la decisión de invertir en renta variable asiática es clave conocer los diferentes enfoques geográficos que nos ofrece esta región. La apuesta por un vehículo referenciado a un índice u otro conlleva importantes divergencias en términos de rentabilidad y riesgo, debido a las grandes diferencias sectoriales y regionales existentes entre los mencionados selectivos. No obstante, estos enfoques se encuentran sumidos en un proceso de cambio paulatino del que, posiblemente, nazcan nuevas aproximaciones a la inversión en la región asiática en un futuro.

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