Así es el nuevo trabajo en Janus Capital de Bill Gross


A lo largo de sus más de 40 años de carrera en PIMCO, Bill Gross cosechó grandes éxitos que le hicieron ganar el sobrenombre de 'el rey de los bonos' y convirtió el PIMCO Total Return Bond en uno de los fondos de renta fija más grandes del mundo, con activos gestionados por más de 220.000 millones de dólares. A finales de septiembre, Gross anunciaba que abandonaba la gestora que fundó para incorporarse a Janus Capital, firma estadounidense con un volumen total de activos bajo gestión de 'tan solo' 178.000 millones de dólares. Como alguien expresó en twitter, es como si Cristiano Ronaldo abandonase el Real Madrid para fichar por el Real Murcia.

Poco habíamos sabido de Gross desde el 26 de septiembre... hasta este fin de semana. En una extensa entrevista concedida a Barron’s, comparte sus expectativas con respecto a su nuevo trabajo como simple gestor de fondos –ni consejero delegado, ni presidente, ni jefe de nada– así como sus perspectivas de inversión. Y lo primero que hace es dejar claro que, a sus 70 años, no tiene ninguna intención de jubilarse: “La gestión de activos corre por mis venas. Me gusta levantarme a las 5:30 de la mañana, ganar dinero para mis clientes y competir con otros gestores. Me obsesiona generar valor para los inversores y ganar la partida desde una perspectiva personal”. Gross en su máxima expresión.

Ante la pregunta de si es el mejor momento para lanzar un fondo de renta fija, teniendo en cuenta que la Reserva Federal finaliza este mes su programa de compra de activos y que se espera que tanto Estados Unidos como Reino Unido suban sus tipos de interés en 2015, Gross se muestra confiado. “Voy a gestionar un fondo de renta fija flexible, que normalmente tiene menos duración, vencimientos más cortos y menor riesgo de tipos de interés que una cartera de renta fija tradicional”, explica el gurú.

“El universo de renta fija flexible persigue rentabilidades del 4-5% con poco riesgo de interés y el fondo se propone generar rentabilidades positivas independientemente de las condiciones del mercado”. En opinión del gestor, aunque la renta fija representará al menos el 80% de la cartera, la flexibilidad del fondo le permitirá aprovechar oportunidades en crédito, volatilidad, liquidez o duración. Tampoco descarta recurrir a derivados que potencien la rentabilidad y mejoren la liquidez. “Ahora es probablemente el mejor momento para gestionar un fondo flexible”, concluye.

El Janus Global Unconstrained Bond, que Gross gestionará a partir de ahora y que tendrá una versión offshore para inversores de fuera de Estados Unidos, fue lanzado en mayo de este año. Su patrimonio no alcanzaba los 13 millones de dólares a 31 de agosto y un 60% se mantenía en efectivo, lo que ha generado el rumor de que fue creado ex profeso para él, algo que niegan tanto Gross como los portavoces de Janus Capital.

Eso sí, para el experto, el cambio de casa ha sido una especie de liberación: “Como Janus es más pequeño, tendré menos responsabilidades ejecutivas o de gestión de equipos, lo que me permitirá dedicarle más tiempo a gestionar dinero. Además, parece lógico pensar que será más fácil implementar ideas de inversión en una cartera de 100 millones que en un fondo de 200.000”. Gross también espera que los ‘paparazzi’ de los bonos muestren menos interés por los movimientos de Janus que por los del Total Return, aunque eso de momento está por ver.

Crecimiento moderado y tipos de interés bajos

En opinión de Gross, las correcciones sufridas últimamente por las bolsas estadounidenses no son más que un “merecido descanso” tras el intenso rally alcista. Frente a aquellos que creen que la economía yanqui alcanzará pronto una tasa de crecimiento del 3%, el experto la deja en un 2% porque “Estados Unidos no es una isla; está conectado con otros sitios donde la situación es más difícil, como China o Europa”. Además, el sobreendeudamiento generalizado, el envejecimiento de la población, el impacto de la tecnología en la menor creación de empleo y la propia globalización están influyendo en que la recuperación económica esté siendo más débil y lenta que en ocasiones anteriores.

Por ese motivo, el gestor ve muy lejano que la Fed vuelva a situar su tipo de interés oficial cerca del 4%. “Si lo hace, todos los activos sufrirán mercados bajistas”, vaticina. “No tiene sentido volver a la vieja norma del 4% en un mundo que sigue sobreendeudado. Algunos expertos defienden la conveniencia de mantener los tipos de interés más bajos de lo normal para ayudar a sanear la economía. Janet Yellen y la Fed se apoyan en modelos económicos pero no saben cómo encajar los cambios estructurales a los que nos enfrentamos. Hay cosas que no caben en un modelo”.

¿Qué implica este escenario para la renta fija? “Los tipos de interés están bajos en todo el mundo”, recuerda Gross, “pero eso no quiere decir que no vayan a caer los tipos y a subir el precio de los bonos cuando la gente se preocupe por algo, ya sea el menor crecimiento en China o el virus del Ébola. Los bonos son una protección contra la inflación y los desastres y mis perspectivas de bajo crecimiento implican que los bonos ganarán su cupón”. En cualquier caso, a menos que se produzca una catástrofe, no anticipa una nueva ronda de expansión cuantitativa por parte de la Reserva Federal.

En cuanto a las oportunidades, apuesta por México, “un mercado emergente bastante seguro cuyo crecimiento está muy vinculado al de Estados Unidos pero con una ratio de deuda muy inferior y con los tipos de interés cerca del 6%”. Los bonos high yield de corto plazo (entre uno y tres años) y las posiciones cortas sobre ciertas divisas también podrían resultar muy ventajosos. Por el lado de los riesgos, el gestor desconfía de los bonos corporativos con grado de inversión y vencimientos más largos porque los considera vulnerables “desde el punto de vista de la liquidez, no del impago. Si los inversores deciden liquidar sus posiciones porque les preocupan los acontecimientos mundiales o el lento crecimiento de Estados Unidos, podríamos ver una estampida en este espacio”.

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