Asesoramiento financiero independiente


Si nos paramos a pensar la relevancia de las decisiones financieras que tomamos cada año, y con qué nivel de asesoramiento independiente contamos para ello, seguramente seriamos conscientes que es necesario reforzar este aspecto. Solo un 3% de los inversores en nuestro país hacen uso de un asesoramiento financiero independiente, pero además, según un estudio realizado por el IEB y publicado en el “Anuario sobre el asesoramiento financiero e inversión en España 2011” solo un 10% de los españoles sabe lo que es un asesor financiero independiente, con lo que hay por delante una amplia labor de comunicación.

Al igual que pedimos una segunda opinión cuando tenemos una cuestión que afecte a nuestra salud o algún asunto jurídico contractual en el que dudemos, es bueno que, como inversores, generalicemos el acudir a un asesor financiero independiente antes de tomar una decisión. Los riesgos y las consecuencias de adoptar decisiones financieras sin contar con un especialista independiente, y comprometido, pueden ser relevantes. Más aún, después de lo que hemos vivido financieramente estos últimos años y el aumento de los factores globales que pueden afectarnos.

Pero además de ser conscientes de la necesidad creciente de disponer de asesoramiento financiero independiente, hay que elegir bien. Para que la búsqueda tenga un buen fin a largo plazo, hay que basarse en ciertos principios o puntos clave, que se deberían exigir a cualquier asesor financiero. Entre los principales aspectos, a tener en cuenta a la hora de elegir a nuestro asesor financiero, están: independencia, capacidad, experiencia, compromiso, honorabilidad profesional, transparencia, implicación en la formación financiera del cliente-inversor, actualización de su propia formación como asesor y por último, tener una perspectiva sólida de continuidad en la actividad de asesoramiento.

De todos estos puntos, de forma recurrente, se hace mucho hincapié en la independencia. No hay que olvidar que en España, más del 90% de la distribución y asesoramiento en inversión financiera, se realiza desde los Bancos o Cajas de Ahorro, a diferencia de otros países europeos como Reino Unido o Suiza, donde este tipo de distribución y/o asesoramiento, se canaliza, mayoritariamente, o de una forma muy relevante, a través de asesores independientes. Bajo mi punto de vista, la independencia es clave, pero el hábito no hace al monje. Las estructuras, no son lo relevante, sino el cumplimiento de ciertos puntos. Que un profesional, o una compañía con actividad de asesoramiento financiero, informe, o difunda que es independiente, no es suficiente. La base de la independencia está en el cumplimiento del compromiso y la transparencia con el cliente. No hay que olvidar que el compromiso de un asesor financiero debería ser siempre, defender en primer lugar, los intereses del cliente, y la transparencia debería fundamentarse en la explicación clara y concisa de que aspectos operativos, de comisiones o de costes, pueden influir en el asesoramiento. Espero y deseo que tras leer todas estas reflexiones tome, como inversor, el mejor camino dentro del asesoramiento financiero, y que tenga en cuenta las claves de cómo se puede diferenciar a un buen profesional.

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