Apadrine a un economista


Nuevo post del blog de María Folqué y Montserrat Formoso de Funds People.

Pues ya estamos otra vez aquí. Descansadas, relajadas y contentas aunque como siempre un poco mosqueadas. Y es que todavía no hemos recibido oferta de ningún partido político emergente o decadente para que les hagamos el programa económico. Otra decepción. Y no será por ideas. Y no, no se alarmen, nosotras ni quitaríamos el ave, ni les freiríamos a impuestos y por supuesto no reduciríamos los días de vacaciones. Pero sí, como en otros casos, nuestro ejemplo también es Dinamarca, ahí no pecamos de originales. Y no su sistema social, ni sus libertades, ni nada de esas fruslerías. A nosotras lo que más nos gusta es su política monetaria. O sea, que el banco te pague por pedirle un préstamo. Debe molar mogollón, aunque por lo visto está dando algún problemilla. El primero y más evidente es para los sistemas informáticos de los bancos, que de repente tienen que aprender a lidiar con lo de vivir bajo cero también en el mundo de los tipos de interés. Y luego en el mercado inmobiliario ¿por qué quién no sueña con que la hipoteca te pague? ¿eh?

Más fácil aún lo tendríamos si nos tocara elaborar el programa económico de Cuba. Según la encuesta de opinión llevada a cabo por Bendixen & Amandi International, la primera en la historia de la isla, donde más suspende el régimen castrista es en economía. Un 58% de la población se declara cansada del Partido Comunista, porcentaje que sube hasta un 68% entre los cubanos de entre 18 y 34 años, de los que un 60% querría emigrar. Pero la sencillez viene de lo que quieren, porque han sido muy claritos. Ni Keynes, ni la escuela austríaca, ni el ordocapitalismo germánico, ni gaitas. Los cubanos ansían teléfonos, internet, supermercados y farmacias. Pues hecho, eso os lo ponemos en un plis. ¿Ven? Si es que no es tan difícil.

El capitalismo por su parte está a cosas menos claras. Junio o septiembre, he ahí la cuestión para la Fed y su primera alza tipos chispas. Los miembros del FOMC no se ponen de acuerdo, se ve que las divisiones internas es algo común y cada uno se alza con los argumentos que más le favorecen: que si los efectos del precio del petróleo y la fortaleza del dólar sobre la deflación serán persistentes, o que si el mercado laboral está más fuerte y el mal dato de empleo de marzo refleja una debilidad transitoria.

Nosotras nos imaginamos a Janet Yellen dándole vueltas cada noche a sus modelos econométricos para justificar su actual política monetaria. Porque tanto debate se acompaña de una postura ceniza: si la recuperación económica se tuerce, qué herramientas nos quedan. Recientemente Janet desmereció la denominada regla de Taylor que define el tipo de interés nominal de equilibrio que debe adoptar un Banco Central. Sí, el famoso 2% que aprendimos en la universidad y que según Janet ya no es valido, pues la tasa de interés de equilibrio tras la crisis está en el 0%. Una postura que el propio Ben Bernanke defiende desde su blog.

Porque sí, Ben tiene un blog, donde nos deja reflexiones como ésta: “Cuando estaba en la Reserva Federal, de vez en cuando observaba que la política monetaria es el 98% conversación y sólo 2% acción. La capacidad de modelar las expectativas del mercado sobre la política futura a través de declaraciones públicas, es una de las herramientas más poderosas que tiene la Fed. La desventaja para los responsables políticos es, por supuesto, que el riesgo de enviar un mensaje equivocado puede ser alto”.

Janet esto parece saberlo bien y apunta a que la primera subida puede ser finales de año. O no. Todo depende. Ya lo dijo Santiago Pemán, honorable hombre del tiempo en la TVG: “mañana puede que llueva, o puede que no”.

En Grecia esta semana han estado a tope. Entre pagar al FMI, estrechar lazos con Rusia o poner en números su demanda por las compensaciones de la invasión nazi se les ha echado el tiempo encima. Ahí que el Eurogrupo vuelva con un nuevo ultimátum para que presente un nuevo plan de reformas que libere el siguiente tramo de ayudas tras la próxima reunión del 24 de abril.  El BCE amplía la ELA para los bancos griegos en 1.200 millones de euros. La vida, en el límite.

Mientras, España vive tiempos históricos ante una subasta de bonos con tipos negativos: 725 millones de euros en letras a seis meses con una rentabilidad del -0,002%. Es lo que se lleva en Europa. Y es que ni la tierra era plana ni el 0% era el suelo de los tipos de interés. Y todo gracias a Mario Draghi, figura que aúna los aplausos y méritos de la recuperación. Desde aquí recomendamos a Mariano Rajoy que le fiche como economista estrella.

Y si no funciona, tocará apadrinar un corderito. O rodearse de niños de mofletes regordetes. En fin, ser un poco british, pero sin pasarse.

"...y el ogro laborista amenezaba con hacerse con el Reino..."

 

Buena semana

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