“Antes o después se va a producir una rotación en renta variable de sectores defensivos a cíclicos”


Los bancos centrales siguen siendo los grandes protagonistas en los mercados financieros. Dicho protagonismo ha pasado en los últimos meses del Banco de Japón a la Reserva Federal, el BCE y el Banco de Inglaterra. El papel más relevante lo habría jugado la autoridad monetaria estadounidense que, según Manuel Arroyo, director de Estrategia para España y Portugal de J.P.Morgan Asset Management, “podría empezar tras el verano a reducir su programa de compras, lo que significa que seguirá estimulando la economía americana, aunque a un ritmo inferior”.

En el tradicional desayuno trimestral celebrado con prensa, Arroyo considera que el programa de reducción de compras podría verse acelerado si los datos de empleo en Estados Unidos continúan mejorando al ritmo actual. Cabe recordar que el país crea 200.000 puestos de trabajo al mes. “Si los indicadores macro son buenos, el programa se desmantelará ya que no tendría sentido mantenerlo. Con el anuncio de finales de mayo de Bernanke, la Fed nos está diciendo que la salud de la economía estadounidense es lo suficientemente robusta”. En este sentido, el experto cree que el impacto del ajuste fiscal en el consumo no está siendo tan importante, mientras que las empresas están siendo capaces de gestionarlo bien.

A su juicio, la política monetaria ultra laxa llevada a cabo por la Fed hasta el momento ha sido un factor que ha ayudado al buen comportamiento de los mercados, si bien “dicha favorable evolución tiene una base fundamental tanto en términos de crecimiento económico como de incremento de beneficios”. Pero dicha mejoría económica no solo estaría produciéndose en Estados Unidos, sino también en Europa, donde se han empezado a publicar algunos datos que el experto ve interesantes, como refleja la recuperación de la confianza empresarial en Francia y los países periféricos o unos datos de producción industrial positivos.

La caída de la inflación (lo cual podría ayudar al consumo), los avances en la integración bancaria y el aplazamiento de los objetivos de déficit son algunos de los aspectos que le hacen ser optimistas de cara al segundo semestre del año, periodo en el que, según Arroyo, Europa podría salir de la recesión. El mismo optimismo lo traslada a Japón, donde la confianza empresarial se recupera. “Las medidas del Banco de Japón están surtiendo efecto, lo que explica el buen comportamiento de su mercado. Aunque ha decepcionado que no se hayan producido reformas en su mercado laboral, Abe quiere ganar tiempo y credibilidad antes de adoptar las reformas estructurales que necesita el país para crecer durante los próximos años”.

Respecto a los países emergentes, el director de Estrategia de J.P.Morgan AM considera que éste es el peor momento para volverse muy negativos sobre estos mercados. “En un entorno de recuperación económica de los desarrollados, los emergentes van a ser los que más se van a beneficiar de esta tendencia”, asegura. Además, al experto no le cabe ninguna duda de que a medio-largo plazo estas economías van a seguir creciendo y jugando un papel muy relevante en la aportación que hacen al PIB mundial. Sin embargo, Arroyo reconoce que los datos macro registrados en países como China han decepcionado y las tensiones vividas en su mercado interbancario asustado al inversor.

“China entra en una nueva fase de menor crecimiento que, según nuestras estimaciones, estará en torno al 7%, lo cual está en línea con nuestras previsiones. Hay que acostumbrarse a un ritmo de crecimiento económico inferior. El nuevo gobierno está buscando más la calidad del crecimiento que la cantidad. Busca un crecimiento más equilibrado y controlar el excesivo aumento experimentado por el crédito. La autoridad monetaria china no va a relajar su política monetaria, lo cual es una llamada de atención a su sector financiero para que gestione adecuandamente los riesgos”, indica el responsable de Estrategia de J.P. Morgan AM para Iberia.

Análisis de mercados

En el mercado de bonos, Arroyo asegura que hay muchos inversores con excesivo riesgo de duración en sus carteras. “A pesar de que nos adentramos en un escenario de subida de los tipos, algunos activos como el high yield seguirían ofreciendo según nuestras estimaciones una rentabilidad positiva”, afirma. Sin embargo, en el actual entorno, la gran apuesta de J.P.Morgan AM son las acciones. Esto es algo que en la gestora venían insistiendo desde hace meses. “La renta variable es para nosotros la clase de activo más interesante. Las valoraciones no son tan atractivas como hace 2-3 años, pero siguen estando a niveles razonables, sobre todo si se comparan con la renta fija”.

A nivel sectorial, Arroyo se muestra convencido de que “antes o después se va a producir una rotación sectorial en renta variable de sectores defensivos a cíclicos”. En términos de mercados, el experto se muestra optimista tanto sobre Estados Unidos como sobre Europa si bien, en su opinión, por valoración los emergentes cotizan en niveles muy atractivos. “Actualmente, los emergentes son el mercado más barato. Históricamente, siempre que el ratio precio/valor contable del MSCI Emerging Markets ha estado por debajo de 1,5 veces, la rentabilidad media durante los próximos 12 meses fue del 60%”, asevera.

En términos generales, Arroyo ve normal que, en un ciclo alcista de mercado, se produzcan correcciones. El mayor riesgo para el mercado sería, a su juicio, un error de política monetaria. “La volatilidad es algo habitual. Que el mercado se tome un respiro es normal. En un entorno de subida de tipos, la renta variable lo ha hecho históricamente bien. Lo lógico sería pensar en una salida de flujos de renta fija, subida de las tires y mayores flujos hacia la renta variable aunque, por ahora, las mayores entradas siguen concentrándose en activos de renta fija. También es importante destacar que, cuanto mayor sea el castigo a la renta fija, más atractivo se torna el mercado, como parece estar ocurriendo con la deuda emergente, que vuelve a estar atractiva”.

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