Anonymous entra en el mercado del asesoramiento bursátil


Anonymous saltó a la fama en 2010. Pese a que su origen se remonta unos años antes, la organización internacional de hackers informáticos que se identifica, entre otras cosas, por la icónica careta empleada en la película V de Vendetta, se hizo conocida entre el público general por los ciberataques llevados a cabo contra grandes empresas tras el escándalo de Wikileaks, siempre en nombre de la defensa de la libertad de expresión y de información, la transparencia y la independencia de Internet.

Ahora, el colectivo ha encontrado un nuevo objetivo: las empresas cotizadas y, más concretamente, las que cotizan en las bolsas chinas. No porque cometan más irregularidades que las empresas occidentales, matizan desde Anonymous Analytics –la división especializada en el sector corporativo–, sino porque se les da peor borrar sus huellas.

Según publica Nikkei Asian Review, en los últimos años Anonymous Analytics ha publicado información sobre distintas empresas chinas que ha afectado a su cotización bursátil, ya que los inversores le prestan cada vez más atención a estos informes.

Por ejemplo, en otoño de 2011 acusaron a Chaoda Modern Agriculture (Holdings) de falsificar sus estados financieros. La investigación posterior por parte de las autoridades confirmó el uso de información privilegiada (insider trading) por parte de los ejecutivos de la empresa, que fue suspendida de cotización hasta febrero de 2015. Anonymous Analytics también lanzó una recomendación de venta fuerte contra Huabao International Holdings y concluyó que Qihoo 360 Technology no era apta para cotizar en bolsa.

Algunas empresas, como REXLot Holdings, han intentado rebatir las acusaciones de Anonymous, pero sin mucho éxito. En junio del año pasado, la organización cuestionó la veracidad de la información financiera presentada por REXLot ante la bolsa de Hong Kong y emitió una recomendación de venta fuerte. Al día siguiente, la cotización de la firma se desplomó un 9% y fue suspendida. Diez meses después, REXLot publicó un informe de 53 páginas en el que intentaba demostrar que las acusaciones eran infundadas. Pese a que la empresa ha sido admitida de nuevo en bolsa, los inversores siguen desconfiando y las acciones cayeron otro 50% en su primer día de cotización.

Para la elaboración de sus informes, Anonymous Analytics afirma que emplea información proporcionada por informantes (whistleblowers) y por otras fuentes que luego verifica usando datos de acceso público. Sus informes incluyen un aviso legal similar al que usan habitualmente los analistas de las agencias de valores, en el que declaran que no se benefician de la información que aparece en sus informes y que no participan en estrategias especulativas como las ventas en corto.

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