Año nuevo, cartera nueva… con más riesgo


Muchos inversores calificarían 2012 como un año nada propicio para asumir grandes riesgos, debido a la volatilidad que dominó los mercados, al menos hasta que el BCE sentó las bases de un nuevo escenario más calmado. En ese entorno, muchos inversores priorizaron la seguridad a la rentabilidad y, por lo tanto, se perdieron un buen año en los mercado financieros (con excepción de la bolsa española). Los asesores no quieren que esa historia se repita en 2013 y para ello, recomiendan asumir más riesgo en las carteras, dando cabida a activos olvidados como la renta variable.

“Los inversores que en algún momento de 2012 sucumbieron al miedo y se refugiaron en los  activos core intentando preservar capital tuvieron que pagar un precio en forma de ausencia de rentabilidad. Los que reconocieron los problemas pero tuvieron una visión más constructiva sobre la crisis europea vieron premiada esa estrategia con ganancias”, recuerdan desde Popular Gestión Privada, haciendo balance de 2012. Con todo, los expertos reconocen que las rentabilidades este año no tienen por qué proceder de los mismos activos que dieron buenos resultados el pasado. “Las rentabilidades de 2012 serán difícilmente replicables con la misma cartera”, dicen en la gestora de la entidad.

Y es que el recorrido de algunos activos está agotado… o casi. Es el caso de algunos segmentos de renta fija. “La actuación de los grandes bancos centrales a través de su política monetaria expansiva ha llevado los tipos de interés reales a terrenos negativos provocando el desplazamiento de la curva y una importante reducción de diferenciales”, explica Jordi Padilla, director general de Popular Gestion Privada, una situación que empuja a los inversores a asumir más riesgo si quieren obtener rentabilidades. “No debe asustarnos si venimos de carteras con poco riesgo debido a los últimos cuatro años de crisis. En estos casos, el riesgo puede ser no tener riesgo", dice.

¿Cómo aumentar entonces ese riesgo? Aunque advierten de que el proceso de asunción de riesgo debe ser consciente y controlado para evitar sorpresas, los asesores consultados señalan dos activos: la renta fija de alta rentabilidad o high yield, y la renta variable. Ambos cuentan con la actuación de los bancos centrales a su favor favor (en la medida en que sus políticas reducen los riesgos sistémicos), y también con una visión más constructiva sobre el escenario político y económico en la eurozona.

Para Christian Dürr, director general de Ética Patrimonios EAFI, será un año donde puede pasar un poco de todo, con ciclos cortos y contradictorios. En ese entorno, todos los activos pueden tener sus momentum, lo que complica la asignación de activos con visión a medio plazo. Pero cree que el potencial de la renta variable a doce meses es mucho mayor que el de la renta fija. Padilla es más constructivo con el riesgo que en 2012: advierte de que las carteras están excesivamente conservadoras, si bien es más proclive a no subir el riesgo de la parte conservadora y hacerlo de forma directa en renta variable. Salvador Cervilla, al frente de la EAFI que lleva su nombre, descarta grandes inversiones en bolsa, pero sí opta por entrar en blue chips.

 

Los asesores responden:

¿Es 2013 un año para aumentar el riesgo o para agudizar la cautela?¿Qué activos favorecen?

Christian Dürr, director general de Ética Patrimonios EAFI. 

Si se confirma un escenario con ciclos cortos y contradictorios, los fondos mixtos de renta fija o vairable son el tipo de activo que más nos gusta. La renta variable seguirá probablemente con un recorrido muy volátil aunque para un periodo a doce meses vista tiene bastante mayor potencial que la renta fija, cuya evolución dependerá en gran parte de decisiones políticas y de cómo afectan a las economías. Todavía debería haber cierto recorrido en la high yield y renta fija emergente corporativa.

También valoramos con buenos ojos pequeñas apuestas en la renta fija convertible, bonos catastróficos y en cédulas hipotecarias de la zona euro o Estados Unidos. En renta variable, recomendamos aprovechar pequeñas sacudidas que puede haber durante todo el año para incrementar exposición. En global pensamos que la bolsa española, italiana y francesa podrían hacerlo bastante mejor que el resto de mercados europeos (por lo menos hasta verano) y somos ligeramente optimistas en cuanto a la renta variable emergente y estadounidense.

El mayor riesgo para los mercados en el 2013 lo vemos en la inestabilidad política de Italia y un posible desacuerdo entre los socios europeos en cuanto a nuevas ayudas financieras a favor de Grecia.

Jordi Padilla, Director General de Popular Gestion Privada SGIIC.

El crecimiento económico a nivel mundial es una realidad, los bancos centrales seguirán apoyando para tener mercados estables y las empresas han adaptado sus balances y elevado su caja priorizando una mejor calificación crediticia con el objeto de tener los mercados abiertos para su financiación. Quizás ha llegado el momento de priorizar al accionista frente al acreedor. Las valoraciones parecen atractivas tanto en términos absolutos como relativos, sin necesidad de tener que esperar grandes crecimientos de los beneficios. Todo ello nos hace pensar que ha llegado el momento de ir aumentando la exposición a activos con mayor riesgo entre los que se incluye la propia renta variable. Muchos de estos activos (deuda periférica, renta variable europea, renta variable emergente, etc) han sido considerados por muchos inversores como no invertibles y no tienen un elevado peso en las grandes carteras.

Preferimos aumentar el peso de la renta variable, en vez de asumir más riesgo en la parte conservadora de la cartera a través de mayor duración o menores calificaciones crediticias del emisor para conseguir una rentabilidad implícita, pues gran parte del recorrido de la renta fija está agotado. 

Salvador Cervilla, director de Salvador Cervilla EAFI.

Creo que en el 2013, se puede incrementar el riesgo un poco, sin grandes inversiones en renta variable, pero sí con algo de riesgo en blue chips. La crisis de deuda soberana ha tocado ya fondo. Seguramente 2013 no sea todavía bueno, pero creo que no será más malo que los que hemos ya pasado. Aún quedan cosas por hacer, y ver cómo reactivamos la economía y reducimos el paro, pero no irá a peor. Y como la renta variable suele adelantarse a los acontecimientos, tomaría algo de riesgo.

España sería una buena opción a Estados Unidos y Alemania. Aunque mi apuesta sigue siendo la renta fija corporativa, y algo de high yield.


 

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