Análisis en perspectiva de la primera subasta del Tesoro español


La primera subasta del Tesoro español fue todo un éxito al haber logrado superar su objetivo de emisión en 800 millones de euros y lograr colocar 5.800 millones de euros en bonos y obligaciones a unos tipos de interés más bajos y con una demanda que superó en dos veces lo finalmente colocado en el mercado. Según cálculos de Nordea, esto representa algo menos de un 5% de las necesidades estimadas de endeudamiento a largo plazo para el año. “Sin duda, la noticia ha sido muy positiva para España, pero no hay que dejarse llevar por la euforia del momento porque las necesidades de emisiones futuras del país son enormes”, aseguran desde la entidad.

En un artículo publicado por la gestora nórdica, los expertos afirman que, si bien la cantidad colocada es sin duda notable, palidece en comparación con los 10.000 millones de euros que el Tesoro vendió en su primera Subasta de deuda de 2012. En este sentido, cabe recordar que a mediados de enero del año pasado, España había emitido 16.600 millones en bonos y obligaciones, lo que suponía prácticamente el 20% de los 86.000 millones en títulos a medio y largo plazo que el Estado preveía adjudicar a lo largo de 2012. Entonces, las operaciones de liquidez a tres años puestas en marcha por el BCE fueron lo que realmente impulsaron la demanda.

Las emisiones del jueves estuvieron sesgadas hacia la parte corta de la curva al inclinarse principalmente hacia los bonos a dos años (3.400 millones de euros) y a cinco años (el resto). “De este modo, España sigue apoyada en gran medida en sus emisiones a corto plazo, algo que no resulta extraño teniendo en cuenta que esta parte de la curva es la que más se ha visto beneficiada por el programa de Operaciones Monetarias Transaccionales (OMT) del BCE”. Sin embargo, Nordea recuerda que esto también significa que el país tendrá que hacer frente a una enorme cantidad de vencimientos durante los próximos años. De este modo, las emisiones brutas en el futuro seguirán siendo grandes, incluso si España fuese capaz de reducir el déficit subyacente.

Por lo pronto, en Nordea consideran que había incentivos para que el Tesoro español registrase una fuerte demanda en su primera Subasta del año. “Ahora queda por ver cuanto tiempo durará estos fuertes niveles de demanda. Sin la ayuda del BCE, encontramos que esto va a ser difícil en 2013. Ya vimos como el año pasado España necesitaba la ayuda del Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM) para recapitalizar a su sistema financiero. Probablemente, más ayuda será requerida más adelante este mismo año. A pesar de que la autoridad monetaria que preside Mario Draghi ha hecho ya mucho para ayudar a España, la activación del OMT parece que todavía estará aparcado”, señalan.

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