Análisis del sistema de pensiones en España. Una realidad insostenible


TRIBUNA de José Mauro Pozo Gómez, asesor financiero y asociado EFPA 14138. 

Situación actual y perspectivas de futuro

Desde el lado de los ingresos del sistema nos encontramos con la siguiente situación:

1) El conjunto de salarios que se pagan en España ha caído un 12% desde 2008.

2) Aunque se está creando empleo en los últimos años, se ha reducido el número de ocupados con la crisis económica en más de 2 millones de personas.

3) Reducción de la recaudación por cotizaciones sociales desde que empezó la crisis.

4) Cada vez nacen menos niños. Según el boletín del INE de octubre de 2016 se estima que los nacimientos se reduzcan en un 19,5% en los próximos 15 años. En concreto, habríamos pasado de los 417.000 nacimientos de la actualidad a los 335.937 de 2031. Las cifras actuales ya suponen un 25% menos de niños que en 2008.

En cuanto a los gastos del sistema, se ven afectados por los siguientes hechos:

1) Aumento de la pensión media de los pensionistas y del gasto en pensiones. Actualmente, la cuantía media de las nuevas pensiones es un 44% más alta que las pensiones que se dan de baja por fallecimiento del jubilado.

2) Envejecimiento de la población y aumento del número de pensionistas:

- España tiene ya una de las esperanzas de vida más altas del mundo al nacimiento.

- Según los últimos datos del INE, si se mantuvieran las tendencias demográficas actuales, el porcentaje de población de 65 y más años, que actualmente se sitúa en el 18,7%, alcanzaría el 25,6% en 2031 y el 34,6% en 2066.

- La previsión es que siga aumentando el número de pensionistas. Hay que tener en cuenta que en el caso de España la explosión demográfica (baby boom) es la que se va a jubilar en las próximas décadas.

- Además de este fenómeno demográfico, hay que tener en cuenta que la tasa de actividad (porcentaje de la población activa sobre el porcentaje de población total) es superior en los jubilados de las próximas décadas que en los de las décadas anteriores por el mayor empleo femenino.

3) La tasa de sustitución de las pensiones, (relación entre la pensión y el último salario) es del 75% en España en 2015 cuando la tasa de sustitución media de los países de la OCDE se sitúa en el 57,3%.

La situación descrita en los párrafos anteriores de los ingresos y gastos del sistema de pensiones tiene las siguientes consecuencias sobre la viabilidad del mismo:

1) En la actualidad existen 2,03 afiliados ocupados por pensionista, muy lejos de los 2,53 de 2.007. Las previsiones apuntan a que en 2050 haya un pensionista por cada activo (es decir, que trabaja o busca trabajo):

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2) La creación de empleo no está siendo suficiente para paliar el déficit del sistema porque el gasto crece un 3,7%, casi el triple que los ingresos (1,3%).

3) La tasa de dependencia es el cociente en tanto por ciento entre la población que no está en edad de trabajar (65 o más años y menores de 16) y la que sí está en edad de trabajar (población que tiene entre 16 y 64 años). Según el boletín del INE de octubre de 2016 esta tasa se elevaría desde el 53,5% actual hasta el 62,2% en 2031 y el 87,7% en 2066.

4) Si excluimos del ratio de la tasa de dependencia a los menores de 16 años, en 2015 por cada 100 personas en edad de trabajar había 28 personas de 65 o más años. Sin embargo, en 2050 habrá casi 74 personas de 65 o más años por cada 100 personas en edad de trabajar.

5) Ya se ha roto varias veces, por diferentes gobiernos, el fondo de reserva de la Seguridad Social, más conocido como la hucha de las pensiones creada en el año 2000 para poder tapar los agujeros de financiación que pudiera tener el sistema. En concreto, llegó a tener casi 67.000 millones de euros en 2011 y a mediados de 2016 esta cantidad se había reducido hasta los 24.207 millones de euros, es decir, casi una tercera parte. De seguir con este ritmo, la hucha de las pensiones quedaría vacía a finales de 2017. Así lo manifestó en octubre de 2016 Marcos Peña, presidente del Consejo Económico Social (CES) y también el propio Gobierno en el Plan Presupuestario 2017 enviado a Bruselas en esos mismos días. Por lo tanto, a partir de ese momento, siempre y cuando no se apruebe ninguna medida adicional por el lado de los ingresos o los gastos, el Gobierno tendrá que tirar de Presupuestos o de deuda para poder seguir abonando en tiempo y forma las prestaciones de los jubilados.

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6) Se da la paradoja en estos momentos de que a pesar de que el número de pensiones crece menos de lo que lo hace el número de afiliados (1,17% los primeros frente a 2,56% los segundos), el gasto en pensiones avanza más de lo que lo hacen los ingresos que dejan los afiliados (un 3% y un 2,43%, respectivamente). Esta situación evidencia las dificultades de carácter estructural de las que adolece el sistema.

7) Las pensiones bajarán en el futuro:

- Tanto la pensión máxima, que ahora son 2.561 euros brutos en 14 pagas, como la mínima, que hoy es de 634 euros al mes en 14 pagas, bajarían un 30% de su valor en 2050 y un 10% en 2030. Siempre en euros constantes. Esa es la conclusión de los cálculos realizados por los profesores Javier Díaz-Giménez (IESE Business School) y Julián Díaz-Saavedra (Universidad de Granada) en un estudio publicado en febrero de 2016. El cálculo lo han hecho considerando la aplicación de las reformas ya aprobadas en 2011 y 2013.

- El sistema tiende a ser un sistema más asistencial que contributivo, con máximas y mínimas mucho más parecidas que ahora.

- Reducción de la tasa de sustitución. Se estima que pasemos desde el 75% actual al 50% de 2050 por la aplicación de las reformas de 2011 y 2013.

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