Álvaro Cubero: "Soy un inversor que selecciona compañías con mentalidad empresarial"


Parece value investing, y efectivamente lo es, pero también es algo más que value. El fondo Intermoney Variable Euro, gestionado por Álvaro Cubero en Intermoney Gestión, es “de estilo propio y mentalidad abierta”, define su responsable, quien comparte los principios básicos del value investing sin llegar a autoetiquetarse como value investor.

Pero, ¿en qué se parece y en qué se diferencia Cubero y el Intermoney Variable Euro de la filosofía extendida por gurús como Benjamin Graham, Warren Buffett, Peter Lynch o Charlie Munger? Entre las principales similitudes, destaca su selección de compañías, realizada minuciosamente “con mentalidad empresarial”, defiende. Sus criterios básicos de inversión se apoyan en empresas de calidad que crean valor y tienen una ventaja competitiva sostenible en el tiempo, que están a buen precio, por debajo de su valor fundamental, y que están bien gestionadas. Sin embargo, es opuesto a los value investors en que, “a priori, no rechazo ningún sector como bancos o tecnológicas”.

Cubero considera que la medida clave para su estilo de gestión es el ROCE, que debe ser sostenible en el tiempo. Su cartera, compuesta por unas 55 compañías, “es diversificada, no de alta convicción”, es decir, “diversificada pero no dispersa”. Se trata, según su criterio, de “una diversificación que aporta valor”. En estos momentos, un 60% de su exposición está dedicada a big caps, por un 25% ó 30% que va a parar a small caps.

El gestor de Intermoney Gestión, que lleva implementando esta estrategia activa desde 2013, es responsable de casi diez millones de euros en activos bajo gestión en el Intermoney Variable Euro. Su base mayoritaria de clientes es retail, aunque inversores institucionales como el fondo NB Best Managers de Novo Banco Gestión ya apuestan por esta idea desde hace un año.

Rastreando la cadena de suministros

La cartera del Intermoney Variable Euro se caracteriza por su baja rotación. Los cambios de valores en cartera se producen por la llegada del precio de una compañía a su valor fundamental o por una pérdida de capital irrecuperable, es decir, porque la tesis de inversión y la evolución del negocio de la empresa en cuestión no haya sido la esperada.

Una de las fuentes de información más rastreadas por Cubero hoy día es la cadena de suministros de las grandes multinacionales. “Me gustan los nichos concretos de mercado y los bienes intermedios, se crea una relación muy estrecha entre proveedores y clientes”, justifica. Nombres como la francesa Plastic Omnium (proveedor del sector automovilístico especializado en elementos plásticos) o la holandesa Corbion (especialista en ácido láctico y derivados, así como en mezclas funcionales que contienen enzimas, emulsionantes, minerales y vitaminas) son ejemplos de estos nichos.

Entre las principales posiciones del fondo, se encuentran compañías como Thales, Vinci o Heidelbergcement, entre otras. También tiene un hueco en cartera la socimi Lar España desde prácticamente su nacimiento, gracias a su yield atractivo, a su importante descuento sobre el valor de sus activos y al alto peso que los centros comerciales tienen en ella.

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