Altae Banco, arquitectura guiada en la selección de fondos


Inmaculada Vadillo lleva más de diez años seleccionando fondos de inversión. Actualmente, desde su puesto como responsable de inversiones de Altae, dirige un equipo de profesionales encargados tanto de determinar la asignación de activos de las carteras de fondos de la banca privada de Caja Madrid, como de seleccionar los fondos que incluyen en cartera. “Empezamos en 1998 a comercializar fondos de terceros, primero con sólo dos gestoras y ahora trabajamos con más de 28”, explica. “El 75% de nuestros clientes tienen fondos de inversión, por lo que se trata de un vehículo muy utilizado en Altae”.

Desde el comienzo, la unidad de banca privada decidió optar por una arquitectura guiada, en la que cada gestora nueva que entra a formar parte de su universo, tiene que ser aprobada por el consejo de administración del banco. Así, realizan la contratación a través de la plataforma de Inversis Banco y de los 2.800 fondos que componen, a groso modo, la oferta de las gestoras con las que trabajan, los profesionales de Altae aplican distintos criterios cuantitativos y cualitativos para crear sus carteras. “Esto no es café para todos, trabajamos sobre nuestra carteras genéricas para ofrecer a cada cliente la mejor opción que se adapte a sus necesidades”, explica Vadillo.

Ese grupo de gestoras con las que trabajan se componen al cien por cien de entidades internacionales con la única excepción de Gesmadrid, la gestora de la casa. Así, Altae incluye fondos de un amplio abanico de casas, tanto grandes gestoras, como boutiques o gestoras de aseguradoras y algunas casas con las que trabajan son Amundi, Schroders o J.P. Morgan AM. “La crisis ha enseñado que si algo puede pasar, termina pasando por lo que nos ha servido para reforzar más nuestros procesos de selección. Exigimos una máxima trasparencia a las gestoras ya que nuestra relación es muy cercana”, dice. Por ello, si bien no es determinante que las gestoras con las que trabajan tengan equipo de ventas en España, sí que es importante por la proximidad que ello genera.

En los fondos en los que Altae cuenta con una elevada posición, uno de los requisitos que piden a las entidades es conocer en persona al gestor. “Es como en el futbol, no es lo mismo verlo en televisión que en el campo”, dice Vadillo. “Con los gestores es igual, el conocerlos de primera mano te permite ver qué te transmiten”. Vadillo valora especialmente que el gestor sea consecuente con su mandato, que gestione tal como dice y no se desvíe de su labor.

Además del paso previo para entrar a formar parte de ese grupo de 28 gestoras, Altae realiza due dilligence sobre cada uno de los fondos en los que invierten y, entre las limitaciones que se imponen, está el no invertir en productos con menos de dos años de historia.

“Al final, el tiempo da la razón y si la gestora es buena termina por tener éxito, es una cuestión de paciencia”, dice.

El hincapié de Vadillo y su equipo por conocer cada fondo, cada gestor y cada cartera ha ayudado a Altae a salir indemne de los distintos problemas que ha habido en los últimos años con ciertos productos, como por ejemplo, los monetarios dinámicos o con la estafa de Madoff.

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