Alfonso Gil: "Es mejor hacer banca privada con cocina propia"


Alfonso Gil lidera el nuevo proyecto de banca privada de N+1 tras la creación por parte de la firma española de una agencia de valores que se reparte en un 50% para la entidad suiza Banque Syz, 25% para N+1 y 25% para los socios que junto a Gil se han embarcado en este proyecto. Todos ellos provenían de AB Asesores, posteriormente pasaron a Morgan Stanley y a la división de banca privada de La Caixa cuando la entidad catalana compró ese negocio al banco estadounidense. Tras su salida de La Caixa se pusieron en contacto con N+1, entidad con la que habían tenido relación previa en su época en AB Asesores.

En ese momento, N+1 se estaba replanteando su negocio de banca privada y estaban en conversaciones con la suiza Banque Syz, para colaborar tanto en banca privada como en la parte de gestión de fondos, mediante la comercialización conjunta de los fondos de Oyster, la gestora de Banque Syz. "Nuestra inclusión en el proyecto cerraba el cículo de servicio de banca privada y de esta manera se ofreceal cliente un servicio integral y complementario con la banca de inversión de N+1", dice Gil. "El acuerdo fue sencillo", recuerda. "El objetivo es de permanencia en el tiempo en el proyecto por parte de todos los socios", explica.

Así, decidideron constituirse bajo la forma jurídica de agencia de valores porque les ofrece mayores opciones en la distribución de productos, si bien, el centro de las carteras de los clientes serán los fondos de inversión y, en concreto, los de Oyster. "El conflicto de intereses es cuando hay un balance final de la entidad que hay que nutrir, pero no el contar con producto propio", dice Gil. "Mientras se explique bien al cliente la manera de trabajar y se sea trasparente, no hay problema. Es mejor hacer banca privada con cocina propia, con fondos propios, y en lo que no llegas o tienes capacidad, aderezarlo con fondos de terceros".

"Nosotros invertimos mucho tiempo en analizar las capacidades de gestión de Banque Syz y encaja perfectamente con nuestra visión del mundo", dice Gil. "El contar con producto propio te permite llevar el control total de la gestión hasta el final. El cliente lo valora ya que te haces responsable último de lo que vendes, mientras que con el producto de terceros puedes ir a remolque en tus decisiones". Ellos para sus carteras usan especialmente productos Oyster complementardos con fondos de tercero bien para accedera a un mercado o activo especício, bien por demanda expresa del cliente. No descartan hacer fondos propios pero por ahora muy cómodos con el produto Oyster que será el core de las carteras de los clientes.

Ignacio Dolz de Espejo se ha incorporado al proyecto como director de inversiones y ejercerá de coordinador entre el comité de inversión de la entidad suiza y la puesta en práctica de las decisiones tomadas en las carteras de los clientes españoles. Asímismo, se ha integrado en la agencia de valores Borja Fernández-Galiano, responsable de Oyster para España, de manera que continuará con su labor de venta institucional de los productos.

Objetivos ambiciosos

El objetivo de esta unidad serán clientes cuyo potencial real sea suerior al millón de euros. Actualmente, la división de banca privada cuenta con 300 millones de euros en activos bajo gestión y la de productos de Oyster de clientes de terceros con otros 300 millones de euros. El objetivo que se marcan Gil y su equipo para este año es ambicioso: duplicar el patrimonio asesorado en banca privada hasta los 300 millones de euros.

Para ello, trabajan ya en la ampliación del equipo. Por ahora cuentan ya con una oficina en Bilbao, en la que trabajan cuatro profesionales que provienen también de la antigua AB Asesores. Cuentan con una persona de apoyo y el plan es incorporar a un nuevo profesional este año. Por su parte, el equipo de Madrid, dirigido por Iñigo Marco Valdoqui, todavía se está terminando de formar, mientras que en los objetivos a medio plazo se encuentra la apertura de una oficina en Barcelona. Actualmente son 24 profesionales y Gil considera que el proyecto estará completo con unos 30 o 35.

Además, han creado una división de desarrollo de negocio, dirigida por Rebeca Fernández-Sueiro, quien también proveniente de Morgan Stanley. "Se trata de una pata multidiciplinar, en la que desarrollamos potentes herramientas comerciales, damos soporte de márketing y todo lo que nuestros banqueros puedan necesitar en su relación con los clientes", explica Fernández-Sueiro. Además, también cuentan con el apoyo de Banque Syz en esta parte del negocio.

La división de banca privada se apalancan en N+1 para todo lo que se consideraría como servicios centrales como Recursos Humnaos, tecnología o asesoría jurídica.

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