Alberto Espelosín: “La bolsa de Estados Unidos sería el último parqué en el que entraría ahora”


“La bolsa no está ni demasiado cara ni demasiado barata, está en su precio justo. La macroeconomía, sin embargo, está cogida con alfileres”, contrapesa Alberto Espelosín, uno de los cuatro responsables de los fondos de autor de Abante Asesores y gestor del Abante Pangea, de filosofía global, dinámico y multiactivo. El propio Espelosín define su fondo, que cuenta actualmente casi con un 68% de renta variable en cartera y con 50 millones de euros de patrimonio bajo gestión y que obtiene, a cierre de octubre y desde su creación el pasado mayo, una rentabilidad del 6,56%: “No se trata de preservar capital, ya que es un producto flexible, aunque trato de protegerme en las bajadas utilizando las señales de vigilancia que la macro me da”.

Hoy día, tal y como explica el gestor de Abante, las bolsas estadounidense, española y emergentes, hay que mirarlas con distancia y con cautela. Quizá por motivos distintos, pero con reticencia al fin y al cabo. A su juicio, sólo se salva el parqué europeo por atractivo y recorrido.

Básicamente, el S&P 500 y el Ibex 35 por estar caros y no contar con el “margen de seguridad” necesario para Espelosín. “El S&P 500 tendría que caer un 15% para volver a él, mientras que, por su parte, si el Ibex 35 se corrige hasta el rango de los 8.800 o 9.000 puntos, sería un buen momento de engancharlo de nuevo mientras suba hasta los 10.500 puntos”, explica el gestor de Abante.

En su opinión, Estados Unidos está inmerso en una “auténtica trampa de expansión monetaria”. “Tenemos que enfrentarnos a esa corrección”, asume el gestor del Pangea, en referencia a unos beneficios empresariales en máximos y a unos salarios en mínimos históricos. Una “distorsión a tener en cuenta”, advierte Espelosín, quien reconoce que, por ahora, “EE. UU. sería el último país en el que entraría”.

En el otro lado del mundo, en el de los países en desarrollo, aunque la renta variable emergente está sufriendo una “pequeña crisis”, las oportunidades colaterales derivadas de la actuación de la Fed y su famoso ‘tapering’ podrían llegar a darse el próximo año “si EE. UU. arrastra a los emergentes y su caída es muy grande, de entre el 15% y el 20%”, contextualiza Espelosín. Además, “si estos países llevan a cabo las reformas que les quedan pendientes”, continúa, entonces 2014 sí podría ser el año de la vuelta a los parqués emergentes.

Así, entre los valores que más le gustan al gestor de Abante en estos momentos se encuentran telecos como Telecom Italia, petroleras como Petrobras, GALP o British Gas, cerveceras como Carlsberg, mineras como Antofagasta, electromecánicas como Ansaldo o electrónicas como Samsung, aunque, en este caso, “por ramas de negocio que nadie mira, como sus semiconductores”. Los nombres españoles, sin embargo, se quedan fuera de cartera esta vez. Tuvo algunos como Almirall, Barón de Ley o Acerinox, pero los vendió. Aun así, deja entrever Espelosín, sólo Acerinox se cuela en su radar para un hipotético regreso en el medio plazo.

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