Adriza Neutral: “Los inversores van a acudir a la renta variable por refugio más que por alta convicción”


Hace ya 10 años desde que se lanzó el Adriza Neutral FI. Un fondo que ha unido en la gestión a dos profesionales con un “background” de producto muy complementario y con “dos experiencias desde el punto de vista de la calle iguales”, comenta Hernán Cortés, miembro del equipo gestor junto a Rafael Peña. Este último fue el primero en iniciar esta travesía en enero de 2004 a la que más tarde - a mediados de 2009 - se unió Cortes. Ambos gestores cuentan con una doble perspectiva, la del banco y la del gestor, que según consideran “ayuda a explicar por qué pasan unas cosas u otras”.

Su método de gestión conjunta es por consenso. “No tenemos parcelas asignadas”, explica Cortés, “es una norma de sentido común, cuando uno propone algo y no llega a convencer al otro, le asignamos a esa posición un peso bajo”. Y según los resultados, ambos coinciden en que está funcionando. “Este modelo nos permite un diálogo fluido” cuenta Cortés, a lo que Peña añade, “aciertas menos pero también te equivocas menos”.

“Como ya no sabes cuando va a aparecer el cisne negro, en el momento que no tenemos claras las cosas, cubrimos riesgo”, indica Peña. Este, es uno de los puntos claves de la gestión del fondo, en el que una parte importante está dedicada precisamente a cubrir riesgos direccionales mediante la gestión de colas.

El Adriza Neutral es un fondo global macro de selección de bonos y de acciones vía índices sectoriales y regionales, aunque excepcionalmente pueda escoger algún valor dentro de un índice como alternativa al sector sobreponderado. Este enfoque viene explicado en que por un lado, siguen muy de cerca la macro – de mercados OCDE y BRICS -, y por otro, en que es más complicado bajar a la selección pura de valores.

Incluso ahora, Peña confiesa que resulta difícil la elección entre regionales, “cuando el mercado estaba barato era más fácil entrar en los regionales, ahora hay que mirar más en los sectores”. Por eso, en Europa ven valor en el sector bancario, de petróleo y gas, y de utilities, mientras que en EE. UU. además del financiero, les gusta el de tecnología.

En emergentes, su apuesta es claramente regional donde favorecen a Rusia y China, mientras que están fuera de India e Brasil, país que “ni antes era tan bueno, ni ahora tan malo”, reflexiona Cortés.

Por el lado de la selección de bonos, “parte en donde aportamos un valor diferencial relevante”, actualmente y dado su alto grado de sobreponderación, han empezado a vender deuda soberana española y de CC. AA., aunque mantienen alguna emisión en dólares. Se quedan con las cédulas “una apuesta quizás mayor de lo que nos gusta”, explica Cortés, que reflexiona como “los mercados han descontado escenarios poco probables”.

Peña opina que el carry trade ahora está en España e Italia gracias a la relevante mejora macroeconómica de ambos países. “El ajuste del pánico está realizado, ahora viene el racional soportado por la evolución macro”, comenta Cortés. De ahí que sigan largos en España pero reduciendo posiciones. Son negativos en cuanto a la renta fija de países “core”, pero no tanto como las proyecciones realizadas por otras casas. “El coste de oportunidad de estar a 0 es tremendo”, señala Peña. Sin embargo, con las bajas expectativas de inflación no creen que el “yield se pueda ir mucho”, el bono que más posibilidades tiene de caer es el alemán.

Ante este escenario, “los inversores están abocados a tomar riesgo”, destaca Peña. “Van a acudir a la renta variable por refugio – falta de valor en otros activos - más que por alta convicción”, añade el gestor.

Riesgos potenciales

Los riesgos a los que se enfrentan son, el “tapering” aunque entienda que en gran parte ha sido descontado ya en junio, y la posible aceleración de la inflación. De todas maneras, es un riesgo desconocido ya que como considera Cortés, “el mercado descuenta mal ya que hace paralelismos con el pasado. Todo el mundo quiere que le resuelvan su incógnita y para ello mira el pasado, pero en esta ocasión no lo hay”.

Además del anterior riesgo, Peña no se olvida del tema presupuestario americano, u otros de toda la vida como son los asociados a Oriente Medio, el cual, “sigues pero no puedes tener cubierto la cartera continuamente por ello”, aclara el gestor. Y por último, y no menos importante, el no dar una solución definitiva a Europa. Hasta ahora, ha habido una salida provisional pero es necesaria una hoja de ruta en donde se trate el problema de la unión bancaria. “Es necesaria una supervisión bancaria y normas generales donde se pueda competir en igualdad de condiciones”, apostilla Peña.

Una década vivida

Un largo recorrido ha tenido el Adriza Neutral. En 2004 Peña lanzó el vehículo en formato sicav al que se incorporó Cortés en 2009, para más adelante empezar a comercializarlo en formato fondo de inversión en 2011, “condición necesaria pero no suficiente”, considera Cortés, que señala cómo a pesar de tener este formato, todavía existen muchas barreras en su distribución.

Se trata de un fondo con un objetivo de preservación de capital, que busca obtener una rentabilidad del 6% a medio y largo plazo, un ratio sharpe del 0,5 y un rango de volatilidad del 6% al 10%. Uno objetivos más que cumplidos. Desde su lanzamiento el primero de enero de 2004, la rentabilidad acumulada del fondo es del 96,19%, la TAE anualizada del 7,03% y un ratio sharpe del 0,56, mientras que la volatilidad se sitúa en el 9,80%.

Por último, mencionar también el compromiso que tienen los gestores con su fondo, ya que ambos participan con su patrimonio financiero.

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