Acuerdo para el Brexit, a falta de un último gran obstáculo: primeras reacciones


Casi en el tiempo de descuento y contra todo pronóstico, la Comisión Europea y Reino Unido han llegado a un acuerdo para el Brexit. Es un gran avance, pero con matices, ya que el plan aún debe ser ratificado por el Parlamento británico. Y la historia ya ha demostrado que es más fácil poner de acuerdo a 27 países que a los distintos partidos políticos británicos. 

La votación será este sábado, a tiempo para la actual fecha límite para la salida de Reino Unido del 31 de octubre. Pero apenas minutos después de conocerse el acuerdo, Boris Johnson ya se ha topado con sus primeros noes: el Partido Democrático Unionista (DUP) ha mostrado su rechazo. Jeremy Corbyn también ha dicho que estamos ante un acuerdo peor que el de la ex primera ministra, Theresa May, y que su partido votará en contra. La aritmética parlamentaria simplemente no da. Y así se aprecia en este gráfico de ING que resume los posibles pactos:

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“Lo más probable es que los Conservadores tendrán que pagar un precio muy alto para sacar adelante el acuerdo”, reflexiona Sébastien Galy, estratega macro senior de Nordea AM. El único precio que pueden pagar es una devolución significativa de los poderes a Irlanda del Norte o Escocia. Y si estos aceptan, claro. “Dicho esto, si la alternativa es un Brexit duro, es probable que el acuerdo llegue sin edulcorante”, sentencia.

Por eso las gestoras se resisten a celebrar tan pronto. “Sin la aprobación del Parlamento británico, este acuerdo carece de validez. La libra esterlina había repuntado mucho en la última semana, anticipando la posibilidad de alcanzar un nuevo acuerdo. Habrá que esperar a que sea el Parlamento británico el que vote para ver más reacciones positivas de los índices.”, afirma Ludovic Colin, responsable de renta fija flexible de Vontobel AM.

Pese a los peros, la primera reacción del mercado ha sido muy positiva. Se ha notado sobre todo en la libra, que se ha disparado un 1% frente al dólar americano. El euro también se beneficia de la noticia. Al fin y al cabo, es un paso positivo. Como recuerda Keith Wade, economista jefe de Schroders, supone evitar un Brexit sin acuerdo que habría llevado a Reino Unido a salirse tambaleando de la Unión Europea, causando con ello una recesión.

¿Y ahora?

Se abren dos vías posibles. Si Johnson consigue aprobar el plan en el Parlamento, entonces habrá un claro pero duro Brexit, según analiza Paul O’Connor, responsable del equipo Multiactivo de Janus Henderson Investors. Si fracasa, el experto ve inminente unas nuevas elecciones. En ese caso, y según las últimas encuestas, los Conservadores se alzarían con una mayoría. Suficiente para implementar el acuerdo del Brexit presentado ahora. David Page, economista senior de AXA IM, recuerda también que si el Parlamente rechaza el acuerdo la normativa Benn Act requerirá una extensión del Artículo 50. Algo que, en su opinión, la UE aceptaría forzosamente. Coincide con el consenso en ver nuevas elecciones si así sucede, y que eso volvería a poner sobre la mesa, en unos tres meses, el pacto actual. Pero no descarta un segundo referéndum. Es una posibilidad que también plantea Esty Dwek, de Natixis IM. Incluso antes de nuevas elecciones.

Por ahora coge fuerza la segunda opción. La de una nueva negativa por parte de los políticos británicos. Wade expone las cifras para entender la magnitud del obstáculo frente a Johnson: “Necesitará el apoyo de los hard-core Brexiteers (European Research Group), los 21 rebeldes conservadores expulsados del partido y unos 17 diputados laboristas, sobre la base de que el DUP vota en contra”. Si no consigue que el acuerdo se apruebe este fin de semana, Jim Leaviss, jefe de renta fija de M&G, ve probable que Johnson intente apostar por una salida sin acuerdo (a pesar de que el Parlamento ha logrado que esta posibilidad resulte compleja desde el punto de vista legal), lo que impulsaría la volatilidad y el riesgo de caída en la libra esterlina.

Aún con todo, O’Connor se muestra cauto con los activos británicos. Tanto la libra, como la bolsa, como los gilts. “Incluso aunque Johnson logre cerrar el acuerdo, el ánimo de los inversores se podría empañar cuando se den cuenta de que es un Brexit bastante duro. El Reino Unido se enfrenta ahora a un largo periodo de débil crecimiento, incertidumbre regulatoria y disputas políticas”, resume. Wade coincide en no ver todo despejado. “Suponiendo que se celebre la votación, pasaremos a un período de transición hasta al menos finales de 2020, durante el cual el Reino Unido y la UE empezarán a negociar un acuerdo comercial”, apunta. 

Por eso las gestoras pronostican pocos avances en los mercados británicos. "La reacción de hoy de las bolsas es ligeramente positiva, pero no es en absoluto eufórica. En nuestra opinión, esta tendencia continuará hacia finales de año", comenta Harald Berres, gestor senior de Ethenea.

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