Actualización del Jupiter Dynamic Bond: cautela, calidad y alta convicción


La baja volatilidad fue al principio bienvenida durante 2017, pero a medida que han pasado los meses y los niveles han seguido bajando, especialmente en el caso de la renta variable, cada vez más gestores se han mostrado preocupados por la tendencia, ya que en muchos casos les ha restado de oportunidades para generar alfa. Sin embargo, se han producido en los últimos doce meses una serie de factores bajo los que se estaría gestando el retorno de la volatilidad en la renta fija, tal y como vaticina Ariel Bezalel, gestor del Jupiter Dynamic Bond (calificado como favorito de los Analistas, Blockbuster y Consistentes Funds People).

“Bajo mi punto de vista, las preocupaciones sobre la inflación, los datos económicos y los fundamentales en el largo plazo de una demografía envejecida, un mundo excesivamente endeudado y la disrupción tecnológica continuarán manteniendo bajas a las rentabilidades de los bonos durante algún tiempo”, afirma el gestor de Jupiter.

El quid de la gestión está en que, por primera vez en años, los principales bancos centrales han decidido normalizar sus políticas monetarias al mismo tiempo, para retirar las inyecciones extraordinarias de liquidez a la economía. “Con las valoraciones en máximos históricos en muchas clases de activos (como los bonos corporativos y las acciones), 2018 podría ser un año desafiante y volátil para los inversores”, insiste el experto.  

El riesgo número uno para la renta fija

De hecho, Bezalel muestra su clara preocupación por el proceso de desmantelamiento de políticas monetarias que nunca habían sido puestas en funcionamiento antes en ningún momento de la historia, teniendo en cuenta que lo que planean los bancos centrales es una reducción neta de los flujos de alrededor de un billón de dólares al año. “Los riesgos derivados de la retirada del QE y el endurecimiento de la política monetaria retirarán gradualmente oxígeno de los mercados financieros, dejándolos bastante vulnerables, especialmente con las valoraciones tan altas”, explica.

Si a la retirada de lo que el gestor califica como “el mayor experimento de política monetaria de la historia” se suma el hecho de que habrá subidas de tipos, todo ello en la fase final del ciclo económico, no es de extrañar que el experto lo interprete como “señales de un riesgo significativo”. “Hasta la fecha, se han producido compras de bancos centrales por valor de 15 billones de dólares durante la última década. Es este estímulo el que ha sido el motor clave de los activos de riesgo desde la crisis financiera”, enfatiza.

En contraposición, el gestor considera que los mercados están viviendo “una fase de euforia que podría durar algún tiempo”. Su postura es que “la tasa de rentabilidad/riesgo favorece a la precaución, especialmente en lo que respecta al crédito corporativo, donde los diferenciales ajustados al riesgo en Europa, Reino Unido y EE.UU. han vuelto a los máximos de 2007”. La decisión que ha tomado para contrarrestar esta situación ha sido dar prioridad en el fondo a los bonos que pueden clasificarse como “situaciones especiales”, siempre que el catalizador sea claro; también está buscando oportunidades por carry y en deuda emergente.

¿Y cómo se comportará el mercado de 2018 en adelante? Bezalel vaticina que “probablemente pasemos de un mundo en el que los bancos centrales eran compradores marginales de crédito, sin importarles los precios, a un mundo en el que darán un paso atrás y los mercados de bonos tendrán que valerse por sus propios medios”. En este nuevo contexto de mercado, el gestor muestra curiosidad por saber “qué significará el descubrimiento de precios, particularmente en el mercado europeo de renta fija”.

Posicionamiento del fondo

Bezalel no esconde que, frente a este complejo panorama, tiene la fortuna de disponer de un mandato sin restricciones para gestionar el Jupiter Dynamic Bond. Como consecuencia de su visión macro, cree que “la precaución es un acercamiento sensato”. Así, una de las decisiones importantes que ha tomado ha sido reducir la exposición a high yield e incrementar en cambio la calidad de los bonos en cartera, con preferencia por los bonos soberanos de países desarrollados, especialmente los treasuries al considerar el experto que siguen siendo “la mejor manera de cubrir la cartera frente a riesgos”. El rating medio actual de la cartera es BBB+.

El experto especifica que ha estado reduciendo considerablemente la beta de la cartera desde mediados de 2017, y también la duración de la asignación a crédito. Así, el 60% de los bonos high yield que todavía conserva en cartera llegará a vencimiento dentro de los dos próximos años. “Esto debería ayudarnos a tomar ventaja de las oportunidades que creará el aumento de la volatilidad”, afirma el gestor. Como resultado de estas y otras decisiones, la duración de toda la cartera ronda actualmente los cuatro años.

El gestor destaca que está encontrando algunas oportunidades interesantes en la deuda emergente. Por ejemplo, comenta que India es “uno de los pocos países en los que tenemos una alta convicción, y lo favorecemos añadiendo más riesgo”. Bezalel explica que tanto la deuda soberana india como los bonos corporativos ofrecen un rendimiento atractivo y que, “a pesar de la debilidad en el corto plazo de la divisa, esperamos que la rupia vuelva a fortalecerse a medida que repunte la actividad económica, siguiendo la aplicación de más reformas, y a medida que se rebajen los tipos de interés indios”.

La última gran decisión ha sido poner dinero en bonos que presenten un comportamiento similar al efectivo, “allí donde creamos que hay una posibilidad razonable de conseguir mejores retornos sin poner en riesgo al capital invertido”. La posición de efectivo en el fondo se situaba en el 5,8% según el último dato disponible, del 30 de noviembre de 2017.

Existe un último elemento de preocupación, aunque en este caso más para los partícipes del fondo que para el propio gestor. Con un patrimonio total en la estrategia de renta fija de Jupiter de 13.400 millones de libras (datos a 30/11/2017), han surgido dudas sobre cuántas más entradas de dinero podrá soportar el fondo antes de alcanzar su plena capacidad. Bezalel comenta al respecto que la decisión que ha tomado Jupiter ha pasado por “reconocer la importancia de una estructura fuerte de equipo, y de seguir invirtiendo en nuestra gente”, por lo que en los últimos meses se han contratado a varios analistas de crédito para dar una cobertura apropiada a los mercados desarrollados y emergentes.

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