¿Qué ideas está incorporando Grant Bowers a la cartera del Franklin U.S. Opportunities?


El rally posterior a la elección de Donald Trump durante la parte final de 2016 estuvo acompañado por una fuerte rotación de estilos que perjudicó a los inversores growth y benefició a los value. “Cuando los inversores creen que se va a acelerar el crecimiento del PIB, el value suele funcionar mejor”, explica Grant Bowers, gestor de Franklin Templeton Investments. Bowers está al cargo del Franklin U.S. Opportunities, un fondo de renta variable estadounidense que invierte en compañías que ofrecen calidad y crecimiento y que está calificado como Blockbuster Funds People.

Para el gestor, la pérdida de favor del growth ha sido temporal, puesto que en estos primeros meses de 2017 los inversores han ido moderando sus expectativas respecto a la Administración Trump: “La gente se ha dado cuenta de que una previsión de crecimiento del 4% para EE.UU. no es real, sino que más bien vamos a crecer entre el 2% y el 2,5%”, indica, por lo que interpreta que la rotación hacia value podría quedar en suspenso.

Dicho esto, el experto comenta sobre las promesas electorales que sí ve probabilidades de que se materialice la amnistía fiscal para las empresas americanas que tengan beneficios fuera del país que prometió el magnate: “Pensamos que es seguro que se apruebe algún tipo de repatriación, porque hay un billón de dólares en efectivo fuera de EE.UU. De salir adelante, creemos que probablemente ese dinero acabe en recompras de acciones y pagos de dividendos, pero que también se emplee en fusiones y adquisiciones. El M&A ha sido fuerte en años anteriores debido a las condiciones laxas de financiación en EE.UU.; si se consigue la repatriación, el repunte del M&A ayudaría a establecer un suelo en el mercado”.

Bowers afirma que “los fundamentales de la economía estadounidense siguen intactos”. Destaca sobre todo la evolución de los beneficios corporativos: “Después de la pausa de 2015 – 2016, los beneficios han vuelto a subir, aunque se puede atribuir parte de esta subida a la evolución del precio del petróleo. Sí observamos indicios de crecimiento orgánico de los beneficios en empresas estadounidenses, liderados por los sectores de tecnología y utilities, que superan la media del S&P 500”.

El gestor se fija en que “las ventas siguen presentando tasas muy moderadas”. Contrapone este dato al hecho de que las compañías estadounidenses disponen de mucho efectivo en sus balances que siguen utilizando para recomprar acciones, pagar dividendos o incrementar su gasto sobre capital (capex). “Interpretamos este alto nivel de efectivo como una función de la fuerte generación de flujos de caja de estas empresas, aunque no se debe subestimar el impacto de la recompra de acciones como indicio de falta de confianza en el mercado”, aclara.

Posicionamiento de la cartera

Bowers es consciente de que la renta variable estadounidense no está barata en absoluto. Lo que se pregunta es si estas valoraciones actuales “indican la presencia de una burbuja, o son un reflejo de la recuperación económica”. En su opinión, probablemente se trate de la segunda opción: “Las empresas estadounidenses están cotizando con un PER de 17 veces, que no está barato, pero está a menos de una desviación estándar de la media histórica (16,25 veces). No esperamos una mayor expansión de múltiplos de aquí en adelante y que alcancen un PER de 20 veces, sino que el futuro estará guiado por el crecimiento de los beneficios y los flujos de entrada hacia la clase de activo”.

El examen a la valoración de la renta variable estadounidense que efectúa el experto deja al descubierto algunos sectores que conservan valoraciones atractivas, justificadas por sus niveles de crecimiento. Los más representativos son consumo discrecional y tecnología. De hecho, el fondo presenta un sesgo fuerte hacia valores tecnológicos y así se constata al estudiar su top 10, donde aparecen Amazon, Apple, Facebook, Alphabet y Microsoft.

Otra de las decisiones del equipo gestor ha sido incrementar desde mediados de 2016 la exposición a valores financieros, al añadir un par de bancos. “Tenemos la expectativa de que se suavice la regulación en EE.UU. y que sea más favorable a los bancos, que fueron muy saneados durante la Administración anterior”, comenta Bowers. Éste matiza no obstante que su preferencia dentro del sector financiero es por valores menos sensibles al ciclo de subida de los tipos de interés, como aseguradoras o agencias.

En cambio, indica que “las valoraciones de sectores como las utilites, las telecos o consumo básico no son sostenibles y pensamos que perderán el favor de los inversores durante un periodo muy largo de tiempo”. Así, el fondo está muy infraponderado en consumo básico, con una asignación del 2,72% frente al 8,67% del índice de referencia. Bowers aclara que el fondo perdió tres de las cinco posiciones donde estaba invertido el año pasado porque las compañías fueron compradas.

Cabe recordar que el stock picking que realiza el equipo gestor es puramente bottom up y busca unos requisitos muy concretos, a saber: “Nos gustan las compañías que se encuentran en una posición competitiva, que presenten barreras de entrada, alta generación de flujos de caja y un apalancamiento bajo”, detalla el gestor. Por estas razones, el posicionamiento del producto presenta un sesgo hacia marcas globales, como Amazon, Nike, Starbucks o Home Depot.

Para cerrar la lista de requisitos, el gestor subraya la importancia de mantener una relación fluida con los equipos directivos, para obtener un conocimiento más profundo del modelo de negocio: “Podemos reunirnos con cada compañía entre tres y cuatro veces al año”, concluye

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