“Aconsejamos reducir el peso de las acciones al preferir activos de crédito”


“Los activos de riesgo están baratos y los más seguros son caros: esta situación probablemente se mantendrá así a corto plazo. Las primas de riesgo continuarán siendo elevadas mientras la política siga siendo el factor de mayor peso en el actual entorno, dada la escasa visibilidad que existe respecto al calendario político y sus resultados”. Así al menos lo asegura Lyxor Asset Management en su Cross Asset Research, informe en el que la entidad reconoce que, en el actual escenario, el crédito se encuentra en una posición más favorable que las acciones.

Y es que, desde la firma ven “muy pocos catalizadores que tengan la capacidad para impulsar a la renta variable o para reducir la brecha que separa las valoraciones de la Bolsa estadounidense, la cuál sigue siendo un paraíso, con el resto de mercados de acciones”. Por ese motivo, y a pesar de que en conjunto desde Lyxor AM aconsejan un posicionamiento de relativa neutralidad respecto al riesgo, la entidad rebaja un peldaño su perspectiva sobre la renta variable precisamente para reflejar su actual visión sobre el mercado. No obstante, existen otros mercados donde ven oportunidades de inversión más interesantes.

Uno de ellos sería el de materias primas. “Algunos activos, como el petróleo, parecen ofrecer valor si se cumple nuestro escenario de ligero crecimiento económico a nivel global”. En este sentido, desde Lyxor AM opinan que, si bien la posibilidad de catástrofe del euro sigue siendo un riesgo de cola importante, no es nuestro escenario central”. A juicio de estos expertos, la escalada de la crisis del euro está obligando a pagar un peaje a la economía mundial. “El bache actual es grave y ya afecta tanto a los países desarrollados como a los emergentes. Los progresos que se están haciendo en Europa en el frente político son lentos e insuficientes para evitar una recesión en la eurozona, donde el desapalancamiento de los bancos y las restricciones fiscales probablemente agravarán la caída de la actividad”.

Según la entidad, sus efectos ya se están dejando sentir con intensidad en países como China, que ha visto ralentizarse su PIB como consecuencia, además, de la férrea política llevada a cabo por las autoridades gubernamentales”. No obstante, la segunda economía del mundo también es fuente de buenas noticias. “La inflación en China está retrocediendo, lo que allana el camino para un relajamiento de la política monetaria que contribuya a impulsar nuevamente la actividad antes de que acabe el año”.

De cara al futuro, sin embargo, la incertidumbre no está en Europa ni en China, sino en Estados Unidos y sus planes de recorte fiscal que entrarán en vigor en 2013, lo que en opinión de Lyxor AM supone un riesgo de cola importante para la economía mundial. “Tras una fase de recuperación, las empresas estadounidenses han puesto freno a la contratación y a la inversión. El impulso del crédito se ha suavizado si bien, en el lado positivo, el mercado inmobiliario está dando señales de vida mientras que el poder adquisitivo de los hogares crecerá como consecuencia de la reducción de los precios del petróleo”, aseguran desde la firma.

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