A las materias primas les sienta bien la mejora de la economía mundial


El contexto general de crecimiento económico mundial, impulsado en parte gracias a la recuperación estadounidense y el comienzo del repunte chino, beneficia a ciertas materias primas concretas como el plomo, el cobre, el níquel, el paladio, el zinc, el estaño o la plata, las cuales, durante los últimos diez años, lograron rentabilidades mensuales en algunos casos de entre el 5% y el 7,9%, según datos de Bloomberg recogidos por ETF Securities.

Otras como el aluminio, el platino, la soja, la gasolina sin plomo, el barril de petróleo Brent, el algodón, una cesta representativa de metales preciosos o el resto de petróleos también suelen lograr rentabilidades significativas aunque no lo hagan con la misma intensidad que las anteriores, ya que, en el mismo periodo, obtuvieron rendimientos de entre el 2,7% y el 4%.

Por eso, para ETF Securities, el que los inversores apostasen por una exposición amplia al mercado de commodities significaría una de las mejores opciones de inversión del momento, ya que, a juicio de la firma, estas han presentado históricamente -entre otros aspectos- unas fuertes rentabilidades ajustadas al riesgo, una baja volatilidad o una alta diversificación. Además, en los últimos diez años, activos como el oro y otros metales preciosos han protegido a los inversores de factores como la inflación y les han servido como refugio frente a las dificultades económicas.

En este sentido, para Townsend Lansing, jefe de Asuntos Regulatorios de ETF Securities, los mercados de materias primas, cada vez más, se hacen “más eficientes, transparentes y líquidos”.

Los bancos centrales y China, impulsores de la demanda mundial de oro

A medida que la economía estadounidense logra recuperarse a paso lento pero seguro, el precio del oro cae, hecho propiciado por la menor necesidad de la comunidad inversora de utilizarlo como activo refugio, algo que sí se ha hecho durante los últimos años, cuando aumentó su demanda y, por consiguiente, su precio.

No obstante, pese a este sentimiento de mejoría, los bancos centrales se inclinan hacia una política de seguridad en la que la adquisición de oro cobra una vital importancia. Así, según el Consejo Mundial del Oro, el sector público oficial se ha convertido en uno de los compradores de oro más activos, donde la autoridades monetarias aglutinaron el 12% de la demanda global de este activo en los primeros tres trimestres de 2012.

También China se aúpa hacia las primeras posiciones mundiales en demanda global de oro. Mientras que, en 2002, la demanda china de oro suponía tan sólo el 8% del total, a finales del tercer trimestre de 2012 esta aumentó hasta el 25%.

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