“A largo plazo, las empresas de calidad pueden generar crecimientos exponenciales”


A la caza y captura de las empresas europeas de mayor calidad independientemente del mercado en el que coticen y su capitalización bursátil, pero teniendo siempre muy en cuenta la liquidez. Esa es la estrategia que Iván Bouillot, gestor de BLI-Banque de Luxembourg Investments, sigue en el BL-Equities Europe. El motivo lo tiene muy claro. “A largo plazo, las empresas de calidad pueden generar crecimientos exponenciales tanto en términos de beneficios como en rentabilidad de cara al accionista. El crecimiento orgánico de las compañías es un aspecto muy importante, si bien hay que dejar tiempo para que los equipos directivos desarrollen sus estrategias”.

En una entrevista concedida a Funds People, el experto revela que en la firma han desarrollado un modelo específico de análisis de valores a nivel interno que les permite discernir entre el universo de 200 compañías que mantiene en el radar y que podrían llegar a ser uno de los aproximadamente 45 valores que actualmente integran su cartera. “Este modelo nos permite seguir una estrategia de pura selección de compañías, enfocándonos principalmente en aquellas que presenten ventajas competitivas muy sólidas con respecto a sus competidores y bajo nivel de deuda en su balance, factores que habitualmente contribuyen a su rentabilidad futura”, explica.

La valoración es, para Bouillot, un aspecto crucial a la hora de gestionar, sobre todo en un momento en el que los niveles a los que se mueven los mercados son muy elevados como consecuencia de las políticas introducidas por las autoridades monetarias. “Los mercados han registrado subidas adicionales por la especulación y la liquidez. Pero las operaciones de flexibilización monetaria implantadas por los bancos centrales no se van a quedar aquí para siempre. En nuestro proceso de inversión nosotros no tratamos de anticipar la evolución de los mercados, sino que nos centramos en las valoraciones. Sólo invertimos cuando tenemos un margen de seguridad lo suficientemente amplio”, afirma.

Cuanto mayor sea dicho margen, mejor. En su opinión, sólo así se consigue minimizar el impacto que pudiera tener en la cartera una mala decisión. Huir de aquello que esté caro y construir posiciones en torno a valores que coticen con descuento con respecto al precio objetivo que le asigna el equipo gestor es la férrea disciplina que siguen en BLI-Banque de Luxembourg Investments. “Cuando observamos que nuestro universo empieza a encarecerse, mecánicamente reducimos exposición. Esto ha venido ocurriendo últimamente con sectores defensivos como industriales o compañías de consumo, pero no con farmacéuticas, a las que todavía encontramos interesantes”.

Según explica el gestor, el valor teórico que asignan a cada posición y la liquidez juegan un papel muy importante. “A medida que la acción se va acercando al precio objetivo, vamos reduciendo nuestra posición. Si la liquidez es baja, empezamos a vender mucho antes de que llegue al precio. Si, por el contrario, es alta, podemos esperar a que el valor se negocie al precio objetivo para recortar posiciones. Construir una posición en un valor que cotice con descuento siempre nos parece una estrategia más acertada que mantener en cartera otro que consideremos más caro”. En este sentido, las expectativas que genere una determinada compañía también es algo a lo que prestar atención.

“Algunos valores pueden parecer caros a simple vista, pero contar con unas expectativas muy favorables. La calidad, la visibilidad y el crecimiento es algo que hoy en día se paga a un precio mucho mayor de lo que se había pagado históricamente. A la hora de invertir, tenemos las cosas muy claras. Si han sucedido imprevistos que no te esperabas con el valor, vendemos. Los riesgos de cola son muy difíciles de predecir. En lo que tratamos de no equivocarnos es en el desarrollo del negocio de la compañía, donde a veces el mercado se equivoca a la hora de ponerle precio”. Dado que en BLI - Banque de Luxembourg Investments además de gestores son analistas, este trabajo de valoración es más dinámico.

Uno de los criterios importantes es saber la procedencia de los beneficios de la empresa. “Nos gustan especialmente las compañías que tienen planes de aumentar su negocio en emergentes, si bien existen compañías centradas en Europa con perspectivas igualmente favorables”. El dividendo es un aspecto en el que no se focalizan, pero que les gusta al ser un indicador que habla sobre la solidez de la compañía. “La calidad y ejecución del pago al accionista es interesante sobre todo si la empresa busca mantener e incrementar ese dividendo de una manera sostenida. Muchos estudios han demostrado que invertir meramente en empresas con un pay-out elevado no genera mayor rentabilidad”.

Bouillot se muestra rotundo. “En aquello que no entendemos, no invertimos”. Las operadoras de telecomunicaciones, por ejemplo, son un ejemplo. “No nos gustan porque compiten en precio”. Tampoco se muestran interesados en el sector financiero y asegurador al ser valores en los que resulta difícil definir con precisión el riesgo que se asume. Ebro Foods es, actualmente, el único valor español de la cartera. El fondo está totalmente invertido y realiza un proceso de gestión puro, sin el uso de derivados. “La utilización de la liquidez del fondo es a nuestro entender incluir un factor o decisión adicional de market timing. Se trata de una tarea compleja que te puede llevar a cometer más errores que aciertos”. En los últimos tres años, el BL-Equities Europe ha logrado cosechar una rentabilidad anualizada del 9,9%.

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