“A largo plazo, la rentabilidad de la bolsa proviene en gran parte del dividendo”


“A largo plazo, la rentabilidad de las inversiones en acciones proviene en gran parte de los dividendos. En los años bursátiles felices, los dividendos desempeñan un papel menos importante, ya que lo esencial del rendimiento proviene de las plusvalías bursátiles. Por el contrario, en los años menos prósperos, los dividendos pueden compensar las eventuales bajadas de las cotizaciones. Debido a la evolución demográfica, los inversores generarán en los próximos años unas rentas regulares y duraderas con plusvalías bursátiles inciertas”, asegura Guy Wagner, economista jefe de BLI-Banque de Luxembourg Investments y gestor del BL-Equities Dividend.

Según explica el experto en un artículo, numerosos estudios muestran que las acciones con una elevada rentabilidad por dividendo han obtenido un rendimiento mejor a largo plazo que los índices bursátiles y que el exceso de rendimiento ha sido aún más pronunciado en el caso de las reinversiones de los dividendos. “Por otro lado, las acciones con una rentabilidad del dividendo elevada son, por lo general, mucho menos volátiles que el conjunto del mercado, debido a una mayor estabilidad de los resultados de esas compañías”, afirma.

Más allá del método general de selección de títulos, la gestión de BL-Equities Dividend considera elementos como la rentabilidad por dividendo, su durabilidad y potencial de crecimiento. “En cuanto a las empresas, distinguimos las que generan una rentabilidad del dividendo elevada pero en las que el potencial de crecimiento del dividendo está limitado y las que tienen una rentabilidad del dividendo limitada pero que presentan unas perspectivas de crecimiento más interesantes".

La estrategia concreta del fondo

Se trata de una cartera internacional invertida en acciones de todo el mundo que está formada por una media de 90 títulos distintos. “En el proceso de selección, nos interesan mucho menos los orígenes de la empresa que el hecho de que se trate de una compañía de calidad con unos dividendos elevados. Con la favorable evolución de la Bolsa de Estados Unidos y el número restringido de empresas estadounidenses con una rentabilidad por dividendo interesante, en estos momentos estamos infraponderados en Norteamérica”, reconoce.

Tal y como destaca, el fondo presenta algunas particularidades. “Llegado el caso, podemos reducir la ponderación de las acciones al 70% gracias a los productos derivados. Por otro lado, evitamos sectores como la banca y las aseguradoras, ya que sus balances no presentan una transparencia satisfactoria y, visto desde fuera, no sabemos realmente lo que cubren esas cifras. Este es el motivo por el que permanecemos fieles a nuestro método de asignación, el cual tiene previsto invertir únicamente en inversiones que comprendamos”.

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