“A juzgar por el precario estado de la economía española, es cuestión de tiempo que el Gobierno solicite el rescate”


“Resulta difícil pronosticar en qué momento el Gobierno español solicitará formalmente ayuda en el marco del programa Operaciones Monetarias Directas (OMT), pero a juzgar por el precario estado de la economía, parece que solo es cuestión de tiempo”. Así, al menos, lo considera Raman Srivastava, codirector de inversiones de Standish y miembro del equipo gestor del BNY Mellon Euroland Bond Fund, quien considera que “probablemente esta medida la forzará el mercado, dada la comprensible renuncia de las autoridades españolas a ceder parte de su soberanía”.

En este sentido, el experto reconoce que no le sorprendería que la ayuda fuese requerida en el primer trimestre del año. Según indica Srivastava en un artículo publicado en la Newsletter que la entidad distribuye entre sus clientes, “es una buena noticia que ya se divise una solución para los problemas de liquidez en los mercados periféricos; las acciones de Draghi y del BCE han supuesto una mejora sustancial, y la introducción del programa OMT ha contribuido a limitar los riesgos de crisis bancaria, de contagio y de falta de liquidez”, continúa. No obstante, la solvencia sigue siendo un foco de preocupación. Estos temores varían por país, pero son evidentes en España y Portugal”.

El experto cree que el ansiado retorno del crecimiento económico, de la inflación y de la competitividad se hará esperar. Por lo pronto, en la boutique de BNY Mellon destacan que desde que Mario Draghi se comprometiera a defender a ultranza al euro y el BCE, la deuda pública italiana ha hecho gala de una notable robustez”, explica Srivastava. “Las rentabilidades han registrado una fuerte caída, alcanzando su nivel más bajo en dos años. Pese a ser aún significativamente superior al de Alemania, el actual coste de financiación de Italia está ligeramente alejado del de sus homólogos periféricos en apuros”.

Srivastava señala que estos países han dejado de cotizar en bloque. “Los inversores consideran a la deuda italiana por sí sola, y no en conjunto con el resto de la periferia de la eurozona. Sin embargo, Italia sigue siendo susceptible a fuerzas externas y seguramente se verá afectada si España continúa aplazando su solicitud formal de ayuda del programa OMT”, asegura el experto.

Noticias relacionadas