46 gestoras han ajustado el rating de 930 carteras de renta fija desde que cambió la ley


Las gestoras han aprovechado la normativa que trata de reducir la dependencia de las agencias de rating, tanto a la hora de seleccionar los activos en los que invertir como de elegir a sus contrapartes. El seguimiento a la regulación que les permite, desde el pasado 20 de julio –fecha de publicación en el BOE del nuevo Reglamento de IIC– mantener en sus carteras activos con niveles de rating iguales o por encima del de la deuda española, aunque ello suponga incumplir lo estipulado en el folleto, ha sido masivo.

Según datos de la CNMV, desde su aprobación han sido 46 las gestoras que se han acogido al artículo 14.2 de la norma, con un total de 930 fondos de inversión que han ajustado la calificación crediticia de sus carteras de renta fija a las nuevas posibilidades legales para no verse obligados a vender los activos ante una bajada de rating sobrevenida.

“Es importante que podamos dirigir nuestro destino y tener una mejor financiación. Además, hay muchas oportunidades y el rating nos estaba impidiendo invertir en ellas”, afirmaba José Luis Bastarrica, consejero delegado de KutxaBank Gestión, en el marco del IV Encuentro Nacional de la Inversión Colectiva, organizado recientemente por Deloitte, la APD e Inverco. En el evento, las gestoras hablaron de los beneficios que la normativa ha supuesto en su día a día.

Las entidades han ajustado las carteras de los fondos sin estar obligadas a dar derecho de separación y realizar comunicaciones individualizadas. Eso sí, previo aviso a la CNMV pues según el artículo 14.2 de la normativa, para realizar esos ajustes en la política de inversión tienen que comunicarlo en un hecho relevante, con carácter previo a las modificaciones.

Los hechos relevantes han sido muy numerosos, puesto que la CNMV obliga a realizar una comunicación por cada fondo, aunque en cada una de ellas la gestora ha de nombrar a todos los productos afectados, según explican las entidades.

Aprovechar la ley desde el principio

Las entidades se acogieron a las posibilidades que permitió la nueva ley desde el principio. Así, solo un día hábil después de su entrada en vigor, ya hubo cuatro que ajustaron la calificación crediticia de sus carteras. Las primeras en hacerlo fueron Amundi Iberia, Belgravia Capital, BBVA Asset Management y Popular Gestión Privada, que han sido ampliamente secundadas.

Los únicos fondos que tienen limitaciones a la hora de acogerse a la normativa son algunos fondos monetarios, pues en algunos casos los ajustes de rating les harían cruzar la línea que marca su separación de los fondos de renta fija a corto plazo y tendrían que cambiar de categoría, dando el consiguiente derecho de separación.

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