2011: un año de definición y reestructuración de la industria de fondos


2011 será un año de reestructuración y definición de la industria de fondos de inversión española en el que el éxito a la hora de captar capital dependerá de la estrategia adoptada por las propias entidades y la apuesta por los negocios de gestión, en un entorno en el que, si continúa la guerra del pasivo, los bancos podrían seguir usando los depósitos como activos de Tesorería más atractivos, aun a pesar del daño al sector. “El mercado acabará integrado únicamente por grandes gestoras y por pequeñas boutiques como March Gestión, y las que queden en medio acabarán desapareciendo”, comenta José Luis Jiménez, director general de March Gestión, convencido de que algunas entidades sólo tienen gestoras como parte de una estrategia defensiva que trata de impedir que los clientes compren productos de la competencia.

En este ambiente de definición de la industria española, las captaciones dependerán de las estrategia de cada uno, más aún cuando la mayoría de productos de las gestoras nacionales son de renta fija a corto plazo, monetarios y garantizados, categorías destinadas a sufrir en un 2011 en el que, para Banca March, las oportunidades estarán en los activos de riesgo como la bolsa, aunque habrá que gestionarla de forma táctica y primando valores que permitan capitalizar el crecimiento emergente.

Cinco propuestas de fondos para 2011

Por eso, en sus cinco propuestas para 2011 incluyen cuatro fondos de renta variable y uno de retorno absoluto. Entre los primeros figuran March Bolsa, un producto mixto conservador y global; March Global, de renta variable internacional; March New Emerging World, de renta variable emergente, este último incluido este año en las recomendaciones gracias al potencial de crecimiento que ofrecen estos mercados, a costa de la salida del fondo March Renta Fija Privada, que sí era una apuesta para este año. Se trata de un fondo de renta fija privada gestionado de forma muy conservadora que, si bien está ofreciendo retornos de entorno al 3% en línea con lo esperado, ha sufrido en las últimas semanas y no logró batir a su índice de referencia en 2010 debido a sus apuestas de más corta duración que el benchmark.

La cuarta recomendación de renta variable es el fondo March Vini Catena, que demuestra la implicación de Banca March en el negocio de la gestión. “Nosotros estamos volcados”, afirma Jiménez, como demuestra el hecho de la futura apertura a inversores internacionales del fondo, cuya cartera está integrada por acciones de compañías que participan en la cadena de elaboración del vino. Un producto que ahora cumple su primer aniversario. Para ello, la entidad ha duplicado el fondo en formato sicav para registrarlo en Luxemburgo, un domicilio que permitirá a los inversores de todo el mundo participar en su crecimiento a partir de enero del próximo año.

“El fondo cuenta con demanda de los países desarrollados, pero también los emergentes, especialmente Asia”, comenta Jiménez, donde Hong Kong va camino de convertirse en la capital del mundo en vino. En un año, ha logrado captar 30 millones de euros sobre todo entre inversores institucionales, como fondos de fondos y banca privada. En 2011, con esta apertura a nuevos inversores, el tamaño podría dispararse, más aún cuando ofrece rentabilidades descorrelacionadas del resto de la bolsa, si bien la gestora contempla límites de gestión debido al reducido tamaño del mercado. Dentro de un universo de unos 300 valores, la cartera del fondo está formado por alrededor de 40.

La quinta propuesta de Banca March, más conservadora es el fondo March Patrimonio Defensivo, un producto de retorno absoluto, con volatilidad cercana al 1% y multiestrategia (con la posibilidad de invertir en distintos activos, incluidas materias primas) que March plantea como sustitutivo de efectivo o de los productos monetarios, con retornos de entre el 2% y el 3% con tipos en el 1%.

Renta variable: el activo más interesante de 2011

“2011 puede ser un año de dudas, temores e incertidumbres sobre la situación económica internacional y es probable que los mercados financieros registren una volatilidad elevada”, comentan desde la entidad. En este escenario, la renta variable será el activo más interesante, pues ofrece mayor prima que los bonos y puede generar retornos superiores al 10%, mientras las materias primas podrían continuar su fase alcista y las divisas presentan interesantes oportunidades ante la volatilidad en los tipos de cambio. En bolsa, Banca March apuesta por emergentes (jugados a través de firmas occidentales o locales, en este último caso, a través de fondos de inversión), sectores industriales, materias primas, telecomunicaciones y energía, infraponderando el sector financiero. Y es que las rentabilidades por dividendos apoyan y en Banca March no ven motivos para que las empresas reduzcan dividendos, si bien la duda está en el sector bancario, que sí podría hacerlo.

En cuanto a la asignación de activos, son positivos en acciones y bonos de forma táctica, sólo con compras puntuales, mientras se muestran negativos con el efectivo. Por regiones, apuestan por la renta variable emergente, de Latinoamérica y Asia Pacífico, son neutrales con EEUU, Japón y Europa y negativos con España y la Europa emergente. Con respecto a la bolsa española, descartan los extremos y creen que la prima de riesgo país podría reducirse desde 300 puntos básicos a 100, pues no esperan la salida de España del euro ni la reestructuración en su deuda, lo que supone una variación en la valoración del Ibex del 30% “siempre con el permiso de los grandes bancos, cuyo problema inmobiliario es moderado pero tienen una alta dependencia de la evolución de la deuda y cuentan con el riesgo de tener que hacer ampliaciones de capital”, señala Ofelia Marín-Lozano, directora de análisis de Banca March.

Apuesta táctica por España

Por eso, a la hora de elegir valores con posición al mundo emergente, prefiere Telefónica. Con todo, la apuesta por España es sólo táctica, no estructural, aprovechando para entrar los momentos en los que las acciones están baratas. En algunos otros mercados, como el europeo o el estadounidense, las ratios de rentabilidad por dividendo están “anormalmente atractivas, por encima de la rentabilidad sin riesgo”, algo que tenderá a corregirse con la subida de la rentabilidad de los bonos y la bajada de la rentabilidad por dividendo en la medida en que suben las bolsas, lo que debería motivar un regreso de capital hacia la renta variable. Para la experta, las bolsas occidentales cotizan a precios de hace 12 años, cuando, en 1998, el PIB era la mitad que el actual. “Desde 2010 el crecimiento sólo ha retrocedido dos años, a niveles de 2008, cuando el PIB era el doble que 10 años atrás", explica, por lo que cree que las valoraciones bursátiles tenderán a corregirse.

En renta fija, son positivos en bonos corporativos, incluido el high yield, y deuda emergentes, y neutrales con los bonos gubernamentales, que apostarían por comprar de forma táctica.

En el escenario macroeconómico, Miguel Ángel García, director de Inversiones de Banca Patrimonial Banca March, habló de un mundo de dos velocidades dividido entre los países emergentes y el resto, en un escenario de recuperación económica con ciertos riesgos improbables y controlados (como el excesivo enfriamiento de los emergentes, la consolidación le crecimiento en EEUU o la retirada de los estímulos por los bancos centrales, que será lenta) y otros más vigentes, como las tensiones de financiación del sector público y privado o las derivadas de los problemas de deuda de los países periféricos de la UE. “Aunque no será rápido, se solucionará y no descarrilará nuestro escenario central”, apostilla García.

 

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