¿Se puede ser un inversor responsable invirtiendo en oro?

¿Se puede ser un inversor responsable invirtiendo en oro?

Funds People

Artículo escrito por Lloyd McAllister, de la gestora Newton, parte de BNY Mellon

La sostenibilidad de las inversiones va ganando popularidad a medida que el mundo se vuelve más verde. La gente quiere saber cómo afectan sus inversiones al planeta y al mundo en general. Aunque parece obvio que invertir en combustibles fósiles contribuye al cambio climático, los efectos medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG, por sus siglas en inglés) de muchos otros sectores y materias primas son mucho menos evidentes.

Al igual que con cualquier otra inversión, nuestro equipo (el equipo de inversión responsable) se encarga de evaluar las credenciales ESG de una empresa o un sector. Hace poco, nos pidieron que evaluásemos el oro desde el punto de vista de la sostenibilidad.

¿Cómo funciona la inversión en oro?

El oro se considera un activo que conserva el valor de manera particularmente eficaz en periodos de estrés porque, en teoría, el metal amarillo siempre resultará deseable y no forma parte del sistema crediticio. Por ese motivo, representa una de las inversiones más estables y actúa como un activo refugio cuando la economía va mal. Sin embargo, invertir en oro es más complicado que invertir en bonos o en acciones, ya que no es sencillo, ni aconsejable, que los inversores compren directamente lingotes de oro. Aunque aún hay quien invierte físicamente en oro, la mayoría de los inversores prefieren usar opciones, futuros o fondos cotizados (ETF) para invertir en la materia prima. También se puede ganar exposición al oro mediante la inversión en los procesos de minería.

A la hora de evaluar las cualidades del oro, es importante distinguir entre la inversión en oro físico y la inversión en los procesos de minería, ya que esta última presenta muchos más riesgos en términos de ESG. Por eso, decidimos evaluar por separado ambas formas de invertir en oro.

¿Es sostenible la minería del oro?

Desde el punto de vista del medioambiente, la minería del oro genera muchos problemas. El oro es un recurso natural que se extrae del suelo. La destrucción de hábitats naturales, las vastas cantidades de agua y energía necesarias para extraerlo y fundirlo, y el uso de cianuro durante el proceso de lixiviación contribuyen a la destrucción del planeta. Puede ser necesario extraer hasta 92 toneladas de roca para obtener una sola onza de oro, según las estadísticas de minería de Barrick Gold.

La minería del oro también suele estar ligada a problemas sociales y de gobierno corporativo, que pueden incluir violaciones de derechos humanos y corrupción. El oro puede tener un efecto positivo en la economía, sobre todo porque contribuye a la estabilidad económica al actuar como un activo refugio y un «ancla» para la divisa, y porque la minería genera crecimiento económico adicional: por cada dólar invertido en un proyecto de minería, se generan al menos tres dólares más en el país, según los datos de World Gold Council.

Sin embargo, no pensamos que los argumentos positivos superen a los negativos. El proceso de extracción del oro es agresivo con el medio ambiente, con las personas y con las comunidades, por lo que, hasta que este sector registre una mejora sustancial, hemos decidido que las empresas relacionadas con la minería del oro no cumplen con los requisitos para ser incluidas en nuestras estrategias sostenibles.

 ¿Y qué pasa con el oro que ya tenemos?

Aunque creemos que la minería del oro es una actividad insostenible desde un perspectiva ESG, no podemos ignorar la importante cantidad de oro que ya ha sido extraído. El oro físico resulta interesante en términos de ESG por varios motivos, incluidos la escasa energía que requiere su almacenaje (a diferencia de las criptomonedas), el hecho de que pueda reciclarse indefinidamente y el hecho de que la producción anual de minería resulte irrelevante. Las externalidades de invertir en un ETF de oro también son insignificantes, ya que este tipo de inversión suele implicar simplemente tener el metal en una caja fuerte. Podría argumentarse que invertir en oro incentiva nuevos proyectos de minería, por lo que interactuamos con el sector extractivo para fomentar una minería responsable, según World Gold Council.

En el caso de los ETF que invierten en oro, evaluamos cada oportunidad de inversión de forma individual. Gracias a nuestro robusto proceso de filtrado ESG, hemos identificado un ETF que invierte en oro físico en vez de en instrumentos financieros de oro, lo que significa que los flujos de entrada y salida de la posición son muy escasos. La conclusión es que, aunque hemos determinado que las acciones y los bonos de empresas mineras de oro no pueden formar parte de nuestras estrategias sostenibles, algunos ETF que invierten en oro sí satisfacen nuestro criterios de inclusión.