Pros y contras de Aramco, la mayor OPV de la historia

Pros y contras de Aramco, la mayor OPV de la historia

Ana Palomares

La Bolsa de Tawadull ha sido finalmente la elegida para el debut de la que ya es la mayor OPV de la historia y, también una de las que más se ha prolongado en el tiempo ya que ha tardado cuatro años en materializarse. Se trata de Aramco, la petrolera en manos del Gobierno saudí que en las primeras horas de debut está consiguiendo alzas del 10%, la máxima permitida en ese parqué. Pero ¿qué es exactamente Aramco y por qué ha despertado tanto interés? Basta con ver algunas de las cifras que maneja la petrolera.

La primera se refiere a su capacidad de producción de petróleo que asciende al 10% de la producción mundial, 200.000 millones de barriles diarios, ya que es la petrolera de Arabia Saudí, el primer productor mundial del crudo.

La segunda es su valoración que asciende a 23.300 millones de euros  y la convierte en la mayor OPV de la historia, y valora la compañía en 1,5 billones de euros. La cifra está por debajo de los 2 billones iniciales que se pretendía aunque no impide que sea la firma más valiosa del mundo, superando así a Microsoft o Apple.

Pero es que, además, la petrolera es la que más ingresos genera del mundo ya que en el marco de la salida a bolsa se optó por permitir a las agencias de calificación crediticia Moodys y Fitch una especie de auditoría de sus cuentas y éstas informaron de que la empresa obtuvo un beneficio neto de 111.100 millones de dólares (99.199 millones de euros) en 2018, muy por encima del obtenido por las conocidas FAANG.

Pese a que el interés que ha despertado la OPV es de lo más internacional, la decisión de Aramco de cotizar en la Bolsa saudí implica un sesgo local de la compañía, lo que supone un freno al acceso de particulares más allá de los domésticos, aunque no tanto a los institucionales, que solicitaron suscribirse a la OPV por valor de 189.000 millones de riales (unos 50.400 millones de dólares), casi el triple del objetivo marcado. No obstante, esa dificultad se irá mitigando poco a poco ya que como explican desde el bróker eToro “ MSCI, S&P Dow Jones y FTSE Russell han insinuado que podrían acelerar la entrada de Aramco en sus índices poco después de la OPV, dando a los inversores pasivos acceso a la compañía más grande del mundo en el futuro”.

Eso sí, no es previsible que entre esos índices que la incluyan figuren los más socialmente responsable y, quizá en un mercado que cada vez se fija más en esos criterios extra financieros al calor del boom de la ISR esa sea una de las grandes desventajas que presente la compañía. “Los inversores de mayo pueden tener problemas para invertir en Aramco sobre una base ética, tanto por el cambio climático como por el bajo historial de Arabia Saudita en materia de derechos humanos”, apuntan desde eToro. Y es que el famoso Visión 2030 que el rey saudí Mohamed bin Salman ha puesto en marcha para modernizar la economía y la sociedad  (ahora las mujeres ya pueden conducir) puede no ser suficiente para concienciar a unos inversores que cada vez tienen más en cuenta la integración de los criterios ESG de las compañías a la hora de incluir una acción en cartera.

No es el único riesgo al que se enfrenta la compañía. Según explica Ross Teverson, responsable de estrategia del área de Mercados Emergentes de Jupiter AM “hay riesgos para los precios del petróleo por el shale gas de EEUU y por una combinación energética cambiante. Parte de la razón por la cual los costos de Aramco son tan bajos es porque sus instalaciones están bastante concentradas, lo que también lo hace vulnerable a la interrupción, como vimos cuando las instalaciones de Abqaiq y Khurais fueron atacadas en septiembre”.