Por qué la pandemia ha cambiado la correlación entre el Vix y la bolsa de EE.UU.

Por qué la pandemia ha cambiado la correlación entre el Vix y la bolsa de EE.UU.

Ana Palomares

El índice que mide la volatilidad del mercado de acciones del S&P500, el conocido como Vix, suele ser un buen indicador contrario a los movimientos que se producen en el principal índice estadounidense. De hecho, echando la vista atrás Vix y S&P500 han mostrado en la mayoría de ocasiones una correlación inversa, es decir, cuanto más subía el índice más caída la volatilidad y viceversa. Sin embargo, en las últimas semanas esta correlación inversa se ha puesto en stand by pero ¿por qué?

Tal y como explican en DWS, a finales de agosto “el S&P 500 marcó un máximo histórico y continuó subiendo. Las alzas diarias provocaron un aumento casi inmediato del precio de las opciones (y, por lo tanto, el VIX también aumentó pero, además, la demanda vino por los dos lados: los inversores que temían perderse el rally intentaron subirse al carro, mientras que los inversores preocupados porque las cotizaciones estaban subiendo demasiado rápido intentaron proteger sus ganancias comprando opciones de venta. Una mayor demanda de opciones implica primas más altas, lo que se traduce en un VIX más alto”.

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Y esa situación se repitió también, aunque con menos intensidad, en el mes de septiembre ya que el Vix respondió a la caída del 4% vista en el S&P500 con un retroceso de apenas el 0,9% . No en vano, esa confluencia de situaciones en el sentimiento inversor que mezcla a aquellos que buscan invertir para subirse al rally de las acciones con los que demandan protección para sus carteras es previsible que se mantenga en el corto plazo teniendo en cuenta las no pocas incertidumbres que aún sacuden a la economía.

“La volatilidad suele ser el símbolo de la imprevisibilidad y los cambios tendencia en el VIX son notoriamente difíciles de anticipar. Sin embargo, por una vez, la volatilidad puede habernos enviado una advertencia. Por lo tanto, para prepararse para el cuarto trimestre, los inversores podrían mirar en retrospectiva lo que funcionó históricamente y lo que no. De nuestro propio análisis, está claro que algunas estrategias se adaptan mejor a un período de mayor volatilidad y riesgo”, advierten desde la gestora Wisdom Tree.

Y es que a las dudas que genera el coronavirus hay que añadir la incertidumbre que generan las elecciones que se celebran en el mes de noviembre en EEUU y, como apunta Sandrine Perret, economista senior de Vontobel Wealth Management, “cinco semanas es mucho tiempo en una campaña electoral, más aún en el contexto de una pandemia mundial y la votación por correo que puede retrasar los resultados. Hasta que sepamos con certeza el resultado permanecerá la  volatilidad”. Una idea con la que se muestra de acuerdo  Simon Aninat, gestor de carteras de Seeyond (affiliate de Natixis IM)  que achaca a que "la incertidumbre continúa estando muy por encima de los niveles anteriores a la pandemia, el hecho de que la volatilidad no haya recuperado aún los niveles previos al estallido de la crisis, a pesar de la estabilidad en el mercado y del rally desde los mínimos de marzo.

Además, en situaciones un poco más normales lo habitual ante una creciente incertidumbre hubiera sido ver a muchos inversores refugiándose en el mercado de bonos o en activos más seguros pero lo cierto es que los tipos al 0% han dejado a muchos de esos bonos con rentabilidades negativas, más ante la expectativa de una inflación creciente lo que deja a la bolsa, incluso con volatilidad,  como uno de los pocos activos donde poder conseguir una rentabilidad atractiva. “Consideramos que con los planes de estímulo de los bancos centrales y la mejora de las perspectivas económicas (tasas de impago inferiores a las previstas, temporada de resultados mejor que de lo previsto, crecimiento de Estados revisado al alza), los activos de riesgo seguirán siendo particularmente atractivos para los inversores que buscan rendimiento en un contexto de tipos de interés persistentemente bajos, aunque ciertos episodios de volatilidad tendrán que ser gestionados antes de que finalice el año”, afirma Jean Luc Hivert, jefe de inversiones de La Française AM.