Pensiones del Futuro: un análisis sobre el futuro y la sostenibilidad de las pensiones

Pensiones del Futuro: un análisis sobre el futuro y la sostenibilidad de las pensiones

Funds People

Lograr la sostenibilidad de las pensiones es una de las aspiraciones más importantes de la sociedad, en España y el resto del mundo. Porque garantizar la seguridad económica durante la jubilación debería ser una prioridad para cualquier Estado de Bienestar. Esta es la premisa principal que se analiza, desde diferentes enfoques, en “Pensiones del Futuro”, el primer libro colaborativo de estas características en Europa impulsado por el Instituto Santalucía. La obra recopila la visión y el análisis de algunos de los expertos más reconocidos en el terreno económico en nuestro país. El libro contiene once capítulos que desarrollan diferentes aspectos que afectan al futuro y la sostenibilidad de las pensiones.

La obra comienza con una llamada de atención ante la alarma demográfica, que nunca ha sido tan difícil de interpretar como en la actualidad. En este primer capítulo, Guillermo de la Dehesa explica por qué es preocupante el continuo envejecimiento de la población, ya que, al disminuir la proporción de personas en edad de trabajar respecto a los grupos de edades dependientes, la financiación con cotizaciones sociales de los grandes programas del Estado del Bienestar es más complicada, poniendo en riesgo su sostenibilidad, su suficiencia o ambas.

En el Capítulo 2, José Ignacio Conde-Ruiz defiende el sistema de reparto como pilar básico de pensiones, pues permite repartir los riesgos entre distintas generaciones. Sin embargo, debería tener dos características: por un lado, en la regla de cálculo de la pensión se debe tener en cuenta la inversión que se realiza en la educación pública y, por otro, debería ser un sistema contributivo.

En el Capítulo 3, a cargo de Enrique Devesa y Rafael Domenech, se invoca el modelo sueco de cuentas nocionales individuales como un sistema capaz de crear un primer pilar previsional, público, de reparto y, a la vez, sostenible y suficiente.

Por su parte, Clara Isabel González analiza en el Capítulo 4 el fenómeno del envejecimiento como un proceso común en muchos países que plantea nuevos retos a nivel global. El más inmediato es el asociado a sus sistemas de pensiones, pero sus implicaciones van más allá, ya que supone la transformación de la sociedad al mismo tiempo que afecta a otros ámbitos como el mercado de trabajo, vivienda, protección social, etc.

Luisa Fuster muestra en el Capítulo 5 que las diferencias de género en las pensiones contributivas en España son cuantitativamente importantes, pero tienden a disminuir con el tiempo. Esto se debe al aumento de la tasa de empleo de la mujer desde los años 70 que, a su vez, se ve reflejado en una tasa mayor de cobertura de la pensión de jubilación junto a una mayor pensión media.

Una de las palancas más eficaces de sostenibilidad y, a la vez, suficiencia de las pensiones, aunque hay que admitir que es una de las más impopulares (por ahora), es la adaptación de la edad de jubilación a los avances (o retrocesos) de la esperanza de vida. Esto es lo que se analiza en el Capítulo 6, a cargo de José Antonio Herce.

En el Capítulo 7, firmado por Ángel de la Fuente, se elabora un completo análisis de la relación que, vía salarios, hay entre la productividad y las pensiones en dos vertientes. En primer lugar, la que hace que las pensiones sean mayores cuando la productividad acelera su crecimiento y, en segundo lugar, la que hace que también en este caso las pensiones sean más sostenibles.

Juan Francisco Jimeno se ocupa en el Capítulo 8 de abordar la transformación digital y/o robotización. Probablemente, el elemento contributivo de las pensiones de la Seguridad Social sufra como conse­cuencia de los cambios que la robotización acarreará en la organización del trabajo y, por lo tanto, deberían reforzarse los mecanismos redistributivos y no solo para los pensionistas.

En el Capítulo 9, a cargo de Diego Valero, se aborda la nueva vigen­cia de mecanismos conductuales para el fomento del ahorro previsional de base científica gracias al trabajo multidisciplinar de psicólogos, economistas y otros cientí­ficos sociales. De hecho, en muchos países se vienen implementando políticas y estrategias para lograr que la población destine una cre­ciente porción de su renta al ahorro com­plementario para la jubilación.

Por otra parte, la insuficiencia de las pensiones, la longevidad, la dependencia, la brecha salarial y la innovación ante las necesidades de las nuevas generaciones son retos a los que se enfrentan los sistemas de pensiones tanto públicos como privados. En este sentido, Inmaculada Domínguez Fabián explica en el Capítulo 10 en qué medida están preparados los sistemas privados para hacer frente a estos desafíos de manera general, sin diferenciar los productos del ámbito individual y los del ámbito colectivo.

Finalmente, en el Capítulo 11, Santiago Álvarez García y Juan José Rubio Guerrero abor­dan el tema del tratamiento fiscal de las pensiones. Una primera premisa que los autores creen indiscutible es que debe evitarse la doble imposición de la renta en relación con los planes de pensiones privados. Para ellos, la mejor alternativa de tributación consiste en aplicar a los planes privados el régimen tributario de los sistemas públicos de pensiones.