OK Boomer o por qué este movimiento social (y viral) puede llegar al sistema de pensiones

OK Boomer o por qué este movimiento social (y viral) puede llegar al sistema de pensiones

Ana Palomares

En las últimas semanas ha surgido en redes sociales como Instagram, Facebook, o Tik Tok una expresión que está siendo utilizada por los jóvenes de entre 20 y 30 años como respuesta a algunas actitudes que tiene la generación del Baby Boom. La expresión en cuestión es OK Boomer y tal está siendo su éxito que ya tiene su propia entrada en la Wikipedia y toda una colección de ropa con ese lema, como el diseño de Shannon O' Connor que se muestra en la imagen.

Según la enciclopedia online, dicha expresión surgió en un meme de internet como respuesta a un video de un hombre de mayor edad, en el que declaró que "los milenials y la Generación Z tienen el  síndrome de Peter Pan, nunca quieren crecer; piensan que los ideales utópicos que tienen en su juventud se van a traducir de alguna manera en la edad adulta". Y con ella se busca burlarse de las actitudes u opiniones que tienen algunos miembros de la Generación de los Baby Boomers sobre asuntos como el cambio tecnológico, el cambio climático, ideales generacionales y otras temáticas que han surgido en los últimos años. Pero sobre todo, supone “el final de la relación amistosa entre distintas generaciones”, según un artículo publicado por The New York Times, que no puede descartarse que acabe trasladándose al universo de las pensiones.

Más en un país como España, que apunta a convertirse en los próximos años en el segundo país del mundo más envejecido, solo por detrás de Japón. No en vano, el gasto en pensiones no ha hecho otra cosa que crecer en los últimos años elevándose en noviembre a la cifra récord de 9.735 millones de euros, un 4,8% por ciento más que hace un año, según los últimos datos del Ministerio de Trabajo. Y la cifra seguirá en aumento a medida que la generación de los baby boombers, los nacidos entre 1955 y 1969, se jubile.

“Ahora hay unos 9,8 millones de pensiones y se espera que en 2024 la cifra suba a los 14 millones. Además, la gente que se va a jubilar ha cotizado salarios más altos por lo que ya no se trata de un aumento en el número de pensiones sino del incremento en la cuantía de las mismas y eso llega en un momento en el que los salarios y la productividad tienden a la baja, afirma Jesús Pérez, profesor del IEB. Por no mencionar que el aumento de longevidad implicará que esas pensiones se cobren durante muchos más años que en el pasado.

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De hecho, si en los próximos años se mantiene esa tendencia de salarios estancados o a la baja y pensiones al alza el actual gap que hay ahora entre ambos tipos de retribución- la pensión media de las nuevas altas es de 1.305,68 euros un 4,5% más que los 1.248 euros de salario más frecuente en España- no hará otra cosa que ir en aumento. Al fin y al cabo, según explica Pérez, “el sistema actual se basa en que haya gente para que cotice y eso no es sostenible. Estamos usando el dinero para pensiones el dinero que debería ser para otras cosas”.

En esta misma línea se ha pronunciado recientemente, Bert Flossbach, co-fundador de la gestora Flossbach von Storch, en un artículo que lleva por título Greta 2.0 Robo generacional, en el que apunta que “si los jóvenes de hoy tienen que financiar las pensiones de la generación masiva de baby boomers en 15 años, sus ingresos después de impuestos disminuirán cada vez más. Esto es aún más grave porque, además de la escasez de viviendas causada por una política fallida de construcción de viviendas, los jóvenes de hoy también tienen que afrontar elevados impuestos y una política continua de tipos de interés cero que dificulta la acumulación de riqueza”.

Cómo convertir en sostenible el sistema

Esta estructura social complica la sostenibilidad del sistema de pensiones tal y como lo conocemos hasta ahora y de ahí que se incida tanto en la necesidad creciente de empezar a ahorrar para la jubilación cuanto antes, más teniendo en cuenta que las previsiones de la OCDE contemplan que la tasa de sustitución de la pensión publica, que ahora está en niveles del 70%, pasará a ser del 50% en el año 2050.

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Sin embargo, además de tratar de fomentar ese tercer pilar de las pensiones, el del ahorro individual, los expertos inciden en que también es vital introducir modificaciones que hagan más sostenible el primer pilar que no es otro que el sistema público de pensiones con el objetivo de reducir el gasto creciente sobre el PIB  que suponen. De hecho, según se recoge en el libro Pensiones del Futuro promulgado por el Instituto Santalucía “el gasto en pensiones contributivas se situará en el 13,4% del PIB en 2048 según la AIReF en un escenario donde se aplica la reforma de 2011 y el factor de sostenibilidad, frente al 16,9% del PIB si no se aplican dichas reformas”. Y ambas medidas están en suspenso. Además, en su reciente Pensions at a Glance publicado por la OCDE, se subraya como alternativas modificar la base reguladora de los autónomos o que las revalorizaciones de las pensiones no estén ligadas al IPC.