Las claves para elegir bien los ETF que se incluyen en cartera

Las claves para elegir bien los ETF que se incluyen en cartera

Funds People

La gestión pasiva, que en EEUU celebrará su 50 aniversario al año que viene, ha llegado tarde a Europa pero en los últimos años su crecimiento ha sido del todo espectacular. Tanto que, según los datos de Morningstar, una de las patas de la gestión pasiva, los ETF, ya acumulan 760.000 millones de euros en activos bajo gestión en Europa, un 8,65% del total del patrimonio que hay en fondos. Y es previsible que esta cifra siga creciendo en un contexto de tipos bajos en el que los inversores se fijarán cada vez más en las comisiones de los productos que compran por el fuerte impacto que éstas tendrán en las rentabilidades de unos fondos que tienden a ser menguantes.

Sin embargo, la comisión no es lo único en lo que debe fijarse el inversor a la hora de decantarse por uno u otro  de los cerca de 2.300 ETF a los que tiene acceso el inversor europeo, a pesar de que es en los costes donde las gestoras están librando sus batallas más feroces. A este respecto José García Zárate, analista de ETF de Morningstar, analiza los otros puntos que se deben analizar antes de incluir un fondo cotizado en cartera.

a) Los puntos más importantes

Para este experto “la elección del índice adecuado es el primer y más importante paso en el proceso de selección de ETFs, ya que un índice define la propuesta de inversión que ofrece el producto”.afirma

Una vez seleccionado el índice en le que se quiere invertir el inversor debe valorar si lo que interesa es que su ETF realice una réplica física o sintética del mismo. “Si es mejor elegir un fondo físico o uno sintético dependerá de cada persona. Algunos proveedores de ETFs físicos se dedican al préstamo de valores, lo que puede compensar parcialmente los efectos negativos de los costes. Por otra parte, los ETFs sintéticos pueden ser más adecuados para los inversores que no están preocupados por el riesgo de contraparte de los swaps o que no están dispuestos a asumir el riesgo de ver prestadas los valores del fondo”, asegura el analista de Morningstar.

Una vez se ha delimitado estos dos factores, no está de más de analizar otros factores como el de las comisiones ya que como explica Zarate “las comisiones se comen parte de la rentabilidad, por lo que cuanto menor sea la cantidad a la que tengamos que renunciar cada año, mayores serán las posibilidades de maximizar las rentabilidades”

b) Los otros puntos que analizar

Aunque el índice, el tipo de réplica y el coste sean las tres grandes variables a analizar hay otras también importantes que no son tan tenidas en cuenta por los inversores en el proceso de selección de sus ETF. José García Zárate los resume así:

-Proveedor de ETF. Por lo general, es preferible favorecer a los proveedores que se centran en la gestión pasiva de los fondos.

-Domicilio. El país de residencia de un ETF puede no ser el mismo que el del inversor, lo que puede tener implicaciones fiscales.

-Tarifas. Manténgase al día sobre los costes adicionales, como las comisiones de corretaje y los diferenciales entre oferta y demanda, así como sobre las técnicas que los gestores de carteras de ETF emplean para compensar estos costes.,

-Moneda. Hay que considerar si el inversor se siente cómodo o no asumiendo el riesgo cambiario.

-Tratamiento de dividendos. Muchos ETFs ofrecen la opción entre reintegro de dividendos y distribución.

-Préstamo de valores. Determine si se siente cómodo con esta práctica y vigile los informes de préstamos de los proveedores de ETF, que contienen información sobre los montos de los préstamos y los ingresos del fondo.

-Rastreo. Es importante evaluar la eficacia con la que el gestor de la cartera de ETF realiza el seguimiento del índice.

-Negociación y liquidez. Hay que buscar brokers que ofrezcan una buena selección de ETF y siempre teniendo en cuenta que cada operación tiene sus costes.